¡Ay, papá! Quién lo iba a decir, otra vez la Asamblea Legislativa nos deja con la boca abierta. El día de ayer, entre apagones y líos, lograron romper el quórum justo cuando estaban a punto de votar la ley contra el sicariato. ¡Parece broma, pero así es!
Para refrescarle la memoria a los más jóvenes, el expediente 24.047, cariñosamente conocido como la ‘Ley contra el sicariato’, proponía endurecer las penas para aquellos que le pongan precio a la vida de alguien. Hasta 40 añitos de prisión, diay, para esos tipos que se dedican a eso.
Pues resulta que, en medio del segundo debate, cuando la diputada Vindas estaba sacando cañas, ¡bum!, se les fue la luz. Las pantallas se apagaron, los micros también y todo se paró. Después de unos minutos de espera, intentaron retomar, pero ahí empezaron los verdaderos problemas. Receso tras receso y al final, ¡quórum roto!
Según el reglamento, necesitan al menos 38 diputados presentes para poder sesionar legalmente. Resulta que solo llegaron 37, uno menos de lo que necesitaban. Así que, sin más preámbulos, la presidenta en ejercicio, doña Vanessa Castro, tuvo que mandar a cerrar las puertas y declarar la sesión terminada. Imagínate el bronca que se armó.
El diputado José Pablo Sibaja, claro, no se quedó callado. En su control político, soltó unas cuantas verdades como anillo al dedo, diciendo que era inaceptable usar herramientas constitucionales para trabar el avance de proyectos tan importantes. Él sí que le metió ronca a la situación, hablando claro como pocos.
Y no es que esto sea algo nuevo, ¿eh? La verdad es que este año hemos visto más rompimientos de quórum de los que quisiera recordar. Parece que algunos diputados prefieren irse de pesca que trabajar por el país, y eso, amigos míos, no hay peor cosa. La gente necesita soluciones, no excusas.
Nueva República, los autores de esta iniciativa, llevan tiempo luchando por que esta ley se apruebe. Ya incluso ganaron en la Sala Constitucional, que revisó si todo estaba bien y dio el visto bueno. Pero ahora, con este bache, toca esperar hasta el lunes 19 de enero, ¡qué lata tener que postergar las cosas así!
En fin, qué situación más peculiar, ¿verdad? Con todo este panorama, me pregunto... ¿Será que realmente existen intereses oscuros detrás de estos rompimientos de quórum, o simplemente es pura picardía política? ¿Ustedes qué opinan, compas?
Para refrescarle la memoria a los más jóvenes, el expediente 24.047, cariñosamente conocido como la ‘Ley contra el sicariato’, proponía endurecer las penas para aquellos que le pongan precio a la vida de alguien. Hasta 40 añitos de prisión, diay, para esos tipos que se dedican a eso.
Pues resulta que, en medio del segundo debate, cuando la diputada Vindas estaba sacando cañas, ¡bum!, se les fue la luz. Las pantallas se apagaron, los micros también y todo se paró. Después de unos minutos de espera, intentaron retomar, pero ahí empezaron los verdaderos problemas. Receso tras receso y al final, ¡quórum roto!
Según el reglamento, necesitan al menos 38 diputados presentes para poder sesionar legalmente. Resulta que solo llegaron 37, uno menos de lo que necesitaban. Así que, sin más preámbulos, la presidenta en ejercicio, doña Vanessa Castro, tuvo que mandar a cerrar las puertas y declarar la sesión terminada. Imagínate el bronca que se armó.
El diputado José Pablo Sibaja, claro, no se quedó callado. En su control político, soltó unas cuantas verdades como anillo al dedo, diciendo que era inaceptable usar herramientas constitucionales para trabar el avance de proyectos tan importantes. Él sí que le metió ronca a la situación, hablando claro como pocos.
Y no es que esto sea algo nuevo, ¿eh? La verdad es que este año hemos visto más rompimientos de quórum de los que quisiera recordar. Parece que algunos diputados prefieren irse de pesca que trabajar por el país, y eso, amigos míos, no hay peor cosa. La gente necesita soluciones, no excusas.
Nueva República, los autores de esta iniciativa, llevan tiempo luchando por que esta ley se apruebe. Ya incluso ganaron en la Sala Constitucional, que revisó si todo estaba bien y dio el visto bueno. Pero ahora, con este bache, toca esperar hasta el lunes 19 de enero, ¡qué lata tener que postergar las cosas así!
En fin, qué situación más peculiar, ¿verdad? Con todo este panorama, me pregunto... ¿Será que realmente existen intereses oscuros detrás de estos rompimientos de quórum, o simplemente es pura picardía política? ¿Ustedes qué opinan, compas?