¡Ay, Dios mío! Aquí seguimos con el rancho ajeno, mi gente. Resulta que la comparecencia de la presidenta del INS, Gabriela Chacón, y el exgerente Luis Fernando Monge, frente a unos diputados, terminó siendo más caliente que gallina en chile. Todo por un asunto de un choque, sí señor, un choque que ha levantado más polvo que carreta vieja.
La jugada empezó cuando la diputada Rocío Alfaro, del Frente Amplio, soltó la bomba: un diputado, al parecer, chocó contra una moto, pidió una póliza al INS y ¡aguante!, le dijeron que no. Pero eso no es todo, parece que a la pobre alma que le negó la póliza la sacaron del INS. Un verdadero despache, ¿eh?
Y colorín colorado, este cuento se atribuye al diputado Leslye Bojorges, del PUSC. Francisco Nicolás, del PLN, ya picoteando, le preguntó directamente a Chacón si era él. Ella, con la calma de un gato, dijo que no recordaba, que necesitaba revisar mensajitos y correos. ¡Uf, qué lío!
Bojorges, al salir de la reunión, intentó hacerse el loco, tratar de esquivar las preguntas, pero al final cedió. Con toda la seguridad del mundo, gritó: “¡Falso! Niego totalmente que haya pedido una póliza. Ni siquiera tengo carros a mi nombre, ¡revísenlo en el Registro! No he llamado a pedir ningún seguro.” Y así, dejando claro que no se va a quedar calladito, ni media vuelta. ¡Que lo revisen bien, pues!
Pero aquí viene el detalle jugoso, mi gente. Resulta que Bojorges está metido hasta el cuello en el Caso Ritcher, donde lo investigan por recibir lana de tipos turbios vinculados a organizaciones criminales. Y ojo, que tienen pruebas. Interceptaron su teléfono y encontraron conversaciones comprometedoras, precisamente, después de otro accidentazo que sufrió el 25 de septiembre de 2024 en El Brasil de Alajuela.
Según CRHoy, en esas llamadas que hizo después del choque, primero le preguntaba a una dama si los seguros del carro estaban al día. Contó, pa’ que se entiendan, que había atropellado a un muchacho que se rompió la clavícula. ¡Imagínate la bronca! Y luego, ¡aguas!, llamó al viceministro de Transportes, Carlos Ávila, pidiendo el número del director de la Policía de Tránsito. Vaya brete.
El reporte del OIJ decía textualmente que “destaca un trato diferenciado al diputado, que aprovecha su posición e influencia con el viceministro para que este interceda y le consiga recursos y atención rápida.” ¡Eso huele a chamaco, diay! Los diputados de la Comisión de Control de Ingreso y Gasto no quedaron contentos con Chacón, primero por no recordar nombres y luego por cambiar de discurso. Rocío Alfaro insistió en que el INS debió denunciarlo por tráfico de influencias y que la empleada despedida tiene testigos.
Ahora, la presidenta del INS dice que va a investigar a fondo quiénes estuvieron involucrados y si se abrió alguna póliza fuera de norma. “Si es como dice, jamás debió pasar y jamás debimos pagar,” declaró. Bueno, mi gente, este caso pinta pa’ novela larga. ¿Creen que el diputado Bojorges está diciendo la verdad o se anda conchudos tratando de tapar las aguas? ¿Debería el INS llevar esto a los tribunales?”,
La jugada empezó cuando la diputada Rocío Alfaro, del Frente Amplio, soltó la bomba: un diputado, al parecer, chocó contra una moto, pidió una póliza al INS y ¡aguante!, le dijeron que no. Pero eso no es todo, parece que a la pobre alma que le negó la póliza la sacaron del INS. Un verdadero despache, ¿eh?
Y colorín colorado, este cuento se atribuye al diputado Leslye Bojorges, del PUSC. Francisco Nicolás, del PLN, ya picoteando, le preguntó directamente a Chacón si era él. Ella, con la calma de un gato, dijo que no recordaba, que necesitaba revisar mensajitos y correos. ¡Uf, qué lío!
Bojorges, al salir de la reunión, intentó hacerse el loco, tratar de esquivar las preguntas, pero al final cedió. Con toda la seguridad del mundo, gritó: “¡Falso! Niego totalmente que haya pedido una póliza. Ni siquiera tengo carros a mi nombre, ¡revísenlo en el Registro! No he llamado a pedir ningún seguro.” Y así, dejando claro que no se va a quedar calladito, ni media vuelta. ¡Que lo revisen bien, pues!
Pero aquí viene el detalle jugoso, mi gente. Resulta que Bojorges está metido hasta el cuello en el Caso Ritcher, donde lo investigan por recibir lana de tipos turbios vinculados a organizaciones criminales. Y ojo, que tienen pruebas. Interceptaron su teléfono y encontraron conversaciones comprometedoras, precisamente, después de otro accidentazo que sufrió el 25 de septiembre de 2024 en El Brasil de Alajuela.
Según CRHoy, en esas llamadas que hizo después del choque, primero le preguntaba a una dama si los seguros del carro estaban al día. Contó, pa’ que se entiendan, que había atropellado a un muchacho que se rompió la clavícula. ¡Imagínate la bronca! Y luego, ¡aguas!, llamó al viceministro de Transportes, Carlos Ávila, pidiendo el número del director de la Policía de Tránsito. Vaya brete.
El reporte del OIJ decía textualmente que “destaca un trato diferenciado al diputado, que aprovecha su posición e influencia con el viceministro para que este interceda y le consiga recursos y atención rápida.” ¡Eso huele a chamaco, diay! Los diputados de la Comisión de Control de Ingreso y Gasto no quedaron contentos con Chacón, primero por no recordar nombres y luego por cambiar de discurso. Rocío Alfaro insistió en que el INS debió denunciarlo por tráfico de influencias y que la empleada despedida tiene testigos.
Ahora, la presidenta del INS dice que va a investigar a fondo quiénes estuvieron involucrados y si se abrió alguna póliza fuera de norma. “Si es como dice, jamás debió pasar y jamás debimos pagar,” declaró. Bueno, mi gente, este caso pinta pa’ novela larga. ¿Creen que el diputado Bojorges está diciendo la verdad o se anda conchudos tratando de tapar las aguas? ¿Debería el INS llevar esto a los tribunales?”,