¡Ay, Dios mío! Se sacudieron los mocos hoy a mediodía. Un temblorcito nos visitó, justo cuando algunos estaban echando la siesta. Según los datos, el sismo ocurrió en las cercanías de Quepos, en Puntarenas, así que ya saben, la chirriada llegó desde el sur, como siempre.
El Observatorio Volcanológico y Sismológico de la UCR (Ovsicori-UNA), esos tipos que sí saben qué hacen, reportaron un terremoto de 3.7 de magnitud. El epicentro quedó ubicado unos 6.4 kilómetros al suroeste de Hatillo Viejo, para que se hagan una idea. No es precisamente el fin del mundo, pero suficiente para asustar a los más espantadizos y hacer temblar algunas paredes viejas.
Las redes sociales, como siempre, explotaron con mensajes de gente contándolo cómo lo sintió. Algunos dijeron que ni se dieron cuenta, otros afirmaron que fue un golpe seco, rapidito, como si alguien hubiera empujado la casa. Wendy Muñoz, por ejemplo, desde Moravia, comentó que lo sintió ‘muy leve’. Yo creo que ella se estaba echando un sueñecito profundo, ¡ja!
Jonathan Mora, quien estaba descansando en Cartago, aseguró que lo sintió ‘leve leve’. Imagino que estaba disfrutando de su merecido descanso después de trabajar duro, y de repente, ¡zas!, un pequeño sacudón. Kathia Miranda, desde La Aurora de Heredia, describió la sensación como ‘muy rápido y como golpeado’. Eso da un poco de escalofríos, la verdad, aunque seguramente no fue nada grave.
Estos temblores son normales en nuestro país, vamos, estamos en una zona sísmica, así que hay que estar preparados. Aunque a veces, uno se pone nervioso, especialmente si vive en una casa antigua o en una zona inestable. Pero bueno, ¡ya saben!, aguantar y esperar lo mejor. Al final, somos pura vida, y tenemos que mantener la calma ante estas cosas.
Ahora bien, es importante recordar que debemos revisar nuestros planes familiares de emergencia y asegurarnos de tener kits de preparación listos en caso de que ocurra algo más serio. No se trata de alarmarse, pero sí de estar informados y precavidos. Porque como dicen por ahí, 'más vale prevenir que lamentar'. Y que aprovechen para revisar si sus muebles están bien sujetos a la pared, ¡por si acaso!
Muchos recordaron temblores anteriores más fuertes, y eso puso a pensar a varios sobre la importancia de la construcción antisísmica. Afortunadamente, muchas casas nuevas ya cumplen con estos estándares, pero aún quedan muchas construcciones antiguas que podrían ser vulnerables. Es un tema que debería preocuparnos a todos, tanto a las autoridades como a los ciudadanos.
Así que, como ven, un temblorcito más en nuestra querida Costa Rica. Nada del otro mundo, pero suficiente para recordarnos que vivimos en un planeta dinámico y lleno de sorpresas. Ahora me pregunto, ¿creen ustedes que deberíamos invertir más recursos en reforzar nuestras viviendas y prepararnos mejor para futuros sismos, o es suficiente con lo que estamos haciendo actualmente?
El Observatorio Volcanológico y Sismológico de la UCR (Ovsicori-UNA), esos tipos que sí saben qué hacen, reportaron un terremoto de 3.7 de magnitud. El epicentro quedó ubicado unos 6.4 kilómetros al suroeste de Hatillo Viejo, para que se hagan una idea. No es precisamente el fin del mundo, pero suficiente para asustar a los más espantadizos y hacer temblar algunas paredes viejas.
Las redes sociales, como siempre, explotaron con mensajes de gente contándolo cómo lo sintió. Algunos dijeron que ni se dieron cuenta, otros afirmaron que fue un golpe seco, rapidito, como si alguien hubiera empujado la casa. Wendy Muñoz, por ejemplo, desde Moravia, comentó que lo sintió ‘muy leve’. Yo creo que ella se estaba echando un sueñecito profundo, ¡ja!
Jonathan Mora, quien estaba descansando en Cartago, aseguró que lo sintió ‘leve leve’. Imagino que estaba disfrutando de su merecido descanso después de trabajar duro, y de repente, ¡zas!, un pequeño sacudón. Kathia Miranda, desde La Aurora de Heredia, describió la sensación como ‘muy rápido y como golpeado’. Eso da un poco de escalofríos, la verdad, aunque seguramente no fue nada grave.
Estos temblores son normales en nuestro país, vamos, estamos en una zona sísmica, así que hay que estar preparados. Aunque a veces, uno se pone nervioso, especialmente si vive en una casa antigua o en una zona inestable. Pero bueno, ¡ya saben!, aguantar y esperar lo mejor. Al final, somos pura vida, y tenemos que mantener la calma ante estas cosas.
Ahora bien, es importante recordar que debemos revisar nuestros planes familiares de emergencia y asegurarnos de tener kits de preparación listos en caso de que ocurra algo más serio. No se trata de alarmarse, pero sí de estar informados y precavidos. Porque como dicen por ahí, 'más vale prevenir que lamentar'. Y que aprovechen para revisar si sus muebles están bien sujetos a la pared, ¡por si acaso!
Muchos recordaron temblores anteriores más fuertes, y eso puso a pensar a varios sobre la importancia de la construcción antisísmica. Afortunadamente, muchas casas nuevas ya cumplen con estos estándares, pero aún quedan muchas construcciones antiguas que podrían ser vulnerables. Es un tema que debería preocuparnos a todos, tanto a las autoridades como a los ciudadanos.
Así que, como ven, un temblorcito más en nuestra querida Costa Rica. Nada del otro mundo, pero suficiente para recordarnos que vivimos en un planeta dinámico y lleno de sorpresas. Ahora me pregunto, ¿creen ustedes que deberíamos invertir más recursos en reforzar nuestras viviendas y prepararnos mejor para futuros sismos, o es suficiente con lo que estamos haciendo actualmente?