¡Ay, Dios mío! Se armó un maje en Venezuela que ni nos imaginábamos. Resulta que los gringos, sí, los yanquis, andaban tramando algo grande y, según dicen, capturaron al presidente Maduro y a su esposa, Cilia Flores, sacándolos del país. ¡Qué despiche! Ni siquiera saben dónde están ahora, según la vicepresidenta Delcy Rodríguez. La cosa está bien caliente y parece que vamos a tener que contar rosas un buen rato.
La jugada salió a la luz este sábado con explosiones ensordecedoras en Caracas y un decreto de estado de emergencia que dejó a todos rayados. Maduro ya había estado bajo la lupa de Trump desde hace meses, amenazándolo con sorpresas desagradables si no cambiaba el chip. Ahora, parece que esas amenazas se hicieron realidad, dejando a Venezuela patas arriba y a sus aliados buscando qué hacer. Imagínate la bronca diplomática que se avecina, diay.
Pero esto no es solo un problema venezolano. Países vecinos como Colombia, que por cierto, ahorita mismo ocupa un lugar importante en el Consejo de Seguridad de la ONU, han reaccionado rápido. El presidente Petro ya mandó a poner medidas en la frontera para estar preparados por si surge alguna crisis humanitaria. ¡Menudo brete! Hay que ver cómo se desarrolla la situación para poder ayudar a quien lo necesite. Que no se vayan al traste nuestros hermanos venezolanos.
Irán, que siempre ha sido un aliado estratégico de Venezuela, tampoco se quedó callado y condenó duramente el ataque estadounidense, calificándolo de una violación flagrante de la soberanía nacional. Le dan duro a los gringos, los panas iraníes. En Cuba, territorio históricamente solidario con Venezuela, el presidente Díaz-Canel denunció un “terrorismo de Estado” y exigió una reacción de la comunidad internacional. ¡Qué carga! Parece que la presión va creciendo a nivel global.
Incluso ex presidentes como Evo Morales, desde Bolivia, alzaron la voz repudiando el “bombardeo” estadounidense y enviando un mensaje de apoyo a Venezuela: “Venezuela no está sola”. Hasta senadores estadounidenses, algunos demócratas, cuestionaron la legalidad e incluso la conveniencia de la intervención militar. Uno de ellos, Brian Schatz, llegó a decir que EEUU no tiene intereses nacionales vitales en Venezuela que justifiquen semejante movida. ¡Es que ni loco!
Y claro, aquí en Costa Rica, la preocupación es palpable. La relación con Venezuela siempre ha sido cordial y cualquier inestabilidad en la región nos afecta directamente. El gobierno está monitoreando la situación de cerca, buscando maneras de ofrecer ayuda humanitaria si fuera necesario y, sobre todo, evitando meter la pata en medio de esta tortilla. Tenemos que mantener la calma y esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. No queremos irnos al traste por andar haciendo cosas a lo loco.
Muchos analistas políticos señalan que esta podría ser una escalada peligrosa en la geopolítica latinoamericana, con consecuencias impredecibles para la estabilidad regional. Algunos ven en esto el fin del chavismo, mientras que otros creen que simplemente marca el inicio de una nueva etapa de incertidumbre y conflicto. Lo cierto es que la escena está servida y que los próximos días serán cruciales para determinar el futuro de Venezuela y el equilibrio de poder en nuestra zona. Veremos si los gringos logran lo que querían o si, como suele pasar, se jalaron una torta y terminan metidos en un lío aún mayor.
En fin, tremenda vara nos cayó encima. Esta situación tiene pinta de complicarse y de traerle dolores de cabeza a toda la región. ¿Ustedes qué piensan? ¿Creen que la intervención de Estados Unidos en Venezuela justificaba alguna manera, o es una clara violación de la soberanía nacional? Dejen sus opiniones en los comentarios, quiero saber qué piensa el Foro sobre este maje que tenemos entre manos. ¡A conversar!
La jugada salió a la luz este sábado con explosiones ensordecedoras en Caracas y un decreto de estado de emergencia que dejó a todos rayados. Maduro ya había estado bajo la lupa de Trump desde hace meses, amenazándolo con sorpresas desagradables si no cambiaba el chip. Ahora, parece que esas amenazas se hicieron realidad, dejando a Venezuela patas arriba y a sus aliados buscando qué hacer. Imagínate la bronca diplomática que se avecina, diay.
Pero esto no es solo un problema venezolano. Países vecinos como Colombia, que por cierto, ahorita mismo ocupa un lugar importante en el Consejo de Seguridad de la ONU, han reaccionado rápido. El presidente Petro ya mandó a poner medidas en la frontera para estar preparados por si surge alguna crisis humanitaria. ¡Menudo brete! Hay que ver cómo se desarrolla la situación para poder ayudar a quien lo necesite. Que no se vayan al traste nuestros hermanos venezolanos.
Irán, que siempre ha sido un aliado estratégico de Venezuela, tampoco se quedó callado y condenó duramente el ataque estadounidense, calificándolo de una violación flagrante de la soberanía nacional. Le dan duro a los gringos, los panas iraníes. En Cuba, territorio históricamente solidario con Venezuela, el presidente Díaz-Canel denunció un “terrorismo de Estado” y exigió una reacción de la comunidad internacional. ¡Qué carga! Parece que la presión va creciendo a nivel global.
Incluso ex presidentes como Evo Morales, desde Bolivia, alzaron la voz repudiando el “bombardeo” estadounidense y enviando un mensaje de apoyo a Venezuela: “Venezuela no está sola”. Hasta senadores estadounidenses, algunos demócratas, cuestionaron la legalidad e incluso la conveniencia de la intervención militar. Uno de ellos, Brian Schatz, llegó a decir que EEUU no tiene intereses nacionales vitales en Venezuela que justifiquen semejante movida. ¡Es que ni loco!
Y claro, aquí en Costa Rica, la preocupación es palpable. La relación con Venezuela siempre ha sido cordial y cualquier inestabilidad en la región nos afecta directamente. El gobierno está monitoreando la situación de cerca, buscando maneras de ofrecer ayuda humanitaria si fuera necesario y, sobre todo, evitando meter la pata en medio de esta tortilla. Tenemos que mantener la calma y esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. No queremos irnos al traste por andar haciendo cosas a lo loco.
Muchos analistas políticos señalan que esta podría ser una escalada peligrosa en la geopolítica latinoamericana, con consecuencias impredecibles para la estabilidad regional. Algunos ven en esto el fin del chavismo, mientras que otros creen que simplemente marca el inicio de una nueva etapa de incertidumbre y conflicto. Lo cierto es que la escena está servida y que los próximos días serán cruciales para determinar el futuro de Venezuela y el equilibrio de poder en nuestra zona. Veremos si los gringos logran lo que querían o si, como suele pasar, se jalaron una torta y terminan metidos en un lío aún mayor.
En fin, tremenda vara nos cayó encima. Esta situación tiene pinta de complicarse y de traerle dolores de cabeza a toda la región. ¿Ustedes qué piensan? ¿Creen que la intervención de Estados Unidos en Venezuela justificaba alguna manera, o es una clara violación de la soberanía nacional? Dejen sus opiniones en los comentarios, quiero saber qué piensa el Foro sobre este maje que tenemos entre manos. ¡A conversar!