Ay, mae, esto sí que fue tremendo gallo. En medio de la tarde, justo cuando uno quiere llegar tranquilo a casa, salió la novedad: un camióncito y un pick-up chocaron de frente en Quitirrisí de Mora, dejando a tres personas lastimaditas. ¡Qué bronca!
El desmadre ocurrió pasadas las dos y media de la tarde en el sector de El Alto, sobre la ruta 239, esa carretera que conecta Ciudad Colón con Puriscal. Según nos cuentan, el impacto fue certero, cerca del famoso puesto de artesanías Huetar, unos 150 metros al norte. Parece que nadie se esperaba este sacudón, porque la gente andaba tranquila rumbo a sus bretes.
Lo primero que se escuchó fueron los sirenas, llegando rápido el cuerpo de bomberos y ambulancias de la Cruz Roja. Al parecer, inicialmente se pensó que eran cuatro las personas afectadas, pero al llegar al lugar descubrieron que eran tres. Uno de los afectados, quedó atrapadito entre los hierros del camióncito, y tuvieron que trabajar duro los bomberos para rescatarlo. ¡Qué faena!
Después de varios minutos de maniobras, lograron liberar al pobre hombre, quien terminó siendo trasladado en condición crítica al Hospital San Juan de Dios. Otro de los heridos, aunque en condición urgente, fue llevado a la clínica de Ciudad Colón. Esperamos que se recuperen pronto estos compas, que les den maicito pa’ aguantar este susto.
Las aplicaciones de tráfico, como Google Maps y Waze, estaban gritando a todo pulmón: “¡Presa en ambos sentidos!”. Imagínate el panorama, la pura pila de carros atascados intentando pasar. Lo mejor era quedarse quieto, diay, ponerle pausa al viaje y esperar un poco a que se calmara la cosa. Un verdadero brete para todos los que iban por la zona.
Ahora, la gran pregunta es qué causó este encontronazo. ¿Fue exceso de velocidad? ¿Distracción? ¿Falló algún mecanismo del carro? Las autoridades ya están investigando para aclarar qué pasó realmente y evitar que esto vuelva a suceder. Que le echen ganas a la investigación, porque estas cosas tienen que tener explicación, ¿eh?
Este tipo de accidentes nos recuerdan la importancia de conducir con precaución, especialmente en carreteras estrechas y con curvas peligrosas como la 239. Hay que estar siempre alerta, respetar las señales y mantener la distancia prudencial. No vale la pena correr riesgos innecesarios por llegar cinco minutos antes. Mejor llegar tarde que lamentar algo peor, ¿verdad, maes?
Bueno, pues ahí lo tienen, la última vaina fresca de Quitirrisí. Una tragedia evitable que nos hace reflexionar sobre la seguridad vial y la responsabilidad de cada conductor. Ahora, dime tú: ¿qué medidas crees que deberían implementar las autoridades para reducir los accidentes en nuestras carreteras, especialmente en zonas rurales como esta?
El desmadre ocurrió pasadas las dos y media de la tarde en el sector de El Alto, sobre la ruta 239, esa carretera que conecta Ciudad Colón con Puriscal. Según nos cuentan, el impacto fue certero, cerca del famoso puesto de artesanías Huetar, unos 150 metros al norte. Parece que nadie se esperaba este sacudón, porque la gente andaba tranquila rumbo a sus bretes.
Lo primero que se escuchó fueron los sirenas, llegando rápido el cuerpo de bomberos y ambulancias de la Cruz Roja. Al parecer, inicialmente se pensó que eran cuatro las personas afectadas, pero al llegar al lugar descubrieron que eran tres. Uno de los afectados, quedó atrapadito entre los hierros del camióncito, y tuvieron que trabajar duro los bomberos para rescatarlo. ¡Qué faena!
Después de varios minutos de maniobras, lograron liberar al pobre hombre, quien terminó siendo trasladado en condición crítica al Hospital San Juan de Dios. Otro de los heridos, aunque en condición urgente, fue llevado a la clínica de Ciudad Colón. Esperamos que se recuperen pronto estos compas, que les den maicito pa’ aguantar este susto.
Las aplicaciones de tráfico, como Google Maps y Waze, estaban gritando a todo pulmón: “¡Presa en ambos sentidos!”. Imagínate el panorama, la pura pila de carros atascados intentando pasar. Lo mejor era quedarse quieto, diay, ponerle pausa al viaje y esperar un poco a que se calmara la cosa. Un verdadero brete para todos los que iban por la zona.
Ahora, la gran pregunta es qué causó este encontronazo. ¿Fue exceso de velocidad? ¿Distracción? ¿Falló algún mecanismo del carro? Las autoridades ya están investigando para aclarar qué pasó realmente y evitar que esto vuelva a suceder. Que le echen ganas a la investigación, porque estas cosas tienen que tener explicación, ¿eh?
Este tipo de accidentes nos recuerdan la importancia de conducir con precaución, especialmente en carreteras estrechas y con curvas peligrosas como la 239. Hay que estar siempre alerta, respetar las señales y mantener la distancia prudencial. No vale la pena correr riesgos innecesarios por llegar cinco minutos antes. Mejor llegar tarde que lamentar algo peor, ¿verdad, maes?
Bueno, pues ahí lo tienen, la última vaina fresca de Quitirrisí. Una tragedia evitable que nos hace reflexionar sobre la seguridad vial y la responsabilidad de cada conductor. Ahora, dime tú: ¿qué medidas crees que deberían implementar las autoridades para reducir los accidentes en nuestras carreteras, especialmente en zonas rurales como esta?