¡Ay, Dios mío, qué chivísima la movida! Después de dejar a medio país con ganas de más, ‘Little Shop of Horrors’ regresa a nuestros escenarios con una segunda temporada que promete ser a todo dar. Esto sí que es arte de verdad, mi gente, no esas cosas que salen en la tele últimamente... Este musical, que nació allá en Broadway, nos trae de vuelta a Seymour, Audrey y esa planta carnívora hambrienta, dispuesta a devorar cualquier cosa, literalmente.
La historia, para los que vivieron desconectados en julio del año pasado, trata de este muchacho, Seymour, que trabaja en una florería bien humilde en una ciudad que parece que ni el sol le pega. De repente, se topa con una planta rara, una que necesita más que agua y fertilizante: ¡sangre! Y claro, ahí empieza el brete, porque Seymour tiene que meterse en líos para mantener a esa planta feliz… y a él mismo también, obvio. Pero díganme, ¿quién de nosotros no querría un atajo para alcanzar sus metas, aunque sea un poquito peligroso?
Lo bueno de esto es que no es solo terror, ¡para nada! La obra tiene un montón de humor, canciones que te pegan como espinas clavadas y un romance que te hace suspirar, aunque sea un poco tonto. Imaginen un cruce entre ‘Grease’ y una película de Vincent Price, ¡pero hecha con mucho cariño costarricense! Alan Menken, el mismo tipo que le puso música a ‘La Sirenita’ y ‘Aladdín’, hizo la música original, así que ya saben, estamos hablando de calidad premium, pura vaina.
Cuando la presentaron la primera vez, ¡se la rifaron! El público se enganchó como imán a metal y las funciones se agotaban rapidito. Era impresionante ver a tanta gente disfrutando de una obra tan particular. Muchos comentaron que el elenco tenía una energía contagiosa, que te hacían sentir parte de la historia desde el primer segundo. Y eso, mis amigos, no es fácil de conseguir, especialmente hoy en día.
Ahora, la producción decidió ir a toda máquina y contar con un solo elenco, pues algunos de los actores originales tuvieron que salir del país a buscar nuevos horizontes profesionales. Pero lejos de ser un problema, esto les dio la oportunidad de mejorar la producción, pulir los detalles técnicos y darle una nueva camada de talentosos artistas. ¡Así se hacen las cosas aquí, aprovechar las oportunidades!
Y hablo de talento nacional, porque ojo, ¡todo el elenco es puramente tico! Desde Jimena Quesada, que le pone candela al personaje de Audrey, hasta Andy Gómez, que encarna a un Seymour con mucha entrega. Erick Córdoba como el Señor Mushnik, Winston Washington dándole vida a Audrey II (sí, la planta!), Esteban Arias metiéndose en varios papeles… ¡y las Urchins, Sol Salas, Anushka Barazarte y Chochi Montero, que prenden la mecha con su picardía y ritmo soul! Una mezcla perfecta de caras conocidas y nuevas promesas, ¿qué más se puede pedir?
Los ensayos fueron intensos, con apenas dos semanas para que el elenco volviera a conectar y afinara todos los detalles. Dos semanitas para recordar las líneas, ensayar los números musicales y asegurarse de que la energía seguía vibrando igual que antes. ¡Pero ustedes saben cómo somos nosotros, los ticos, siempre le sacamos adelante las cosas, diay! Y además, ahora tenemos un vestuario completamente nuevo, con diseños innovadores que le dan un toque diferente al montaje. ¡Imagínense, más color, más brillo y más actitud!
Las entradas ya están a la venta y cuestan ¢13.000 más impuestos y cargos por servicio. Pueden conseguirlas por teléfono al 6360-9158, en la taquilla del Teatro Espressivo en Momentum Pinares o en la página web www.espressivo.cr. La función arranca el 16 de enero y tendrán tres fines de semana para disfrutarla: viernes a las 8pm, sábados a las 4pm y 8pm, y domingos a las 6pm. Ahora, cuéntenme, ¿creen que este regreso de 'Little Shop of Horror' va a superar el éxito de la primera temporada, o quizás la novedad fue lo que atrajo a tanta gente la primera vez?
La historia, para los que vivieron desconectados en julio del año pasado, trata de este muchacho, Seymour, que trabaja en una florería bien humilde en una ciudad que parece que ni el sol le pega. De repente, se topa con una planta rara, una que necesita más que agua y fertilizante: ¡sangre! Y claro, ahí empieza el brete, porque Seymour tiene que meterse en líos para mantener a esa planta feliz… y a él mismo también, obvio. Pero díganme, ¿quién de nosotros no querría un atajo para alcanzar sus metas, aunque sea un poquito peligroso?
Lo bueno de esto es que no es solo terror, ¡para nada! La obra tiene un montón de humor, canciones que te pegan como espinas clavadas y un romance que te hace suspirar, aunque sea un poco tonto. Imaginen un cruce entre ‘Grease’ y una película de Vincent Price, ¡pero hecha con mucho cariño costarricense! Alan Menken, el mismo tipo que le puso música a ‘La Sirenita’ y ‘Aladdín’, hizo la música original, así que ya saben, estamos hablando de calidad premium, pura vaina.
Cuando la presentaron la primera vez, ¡se la rifaron! El público se enganchó como imán a metal y las funciones se agotaban rapidito. Era impresionante ver a tanta gente disfrutando de una obra tan particular. Muchos comentaron que el elenco tenía una energía contagiosa, que te hacían sentir parte de la historia desde el primer segundo. Y eso, mis amigos, no es fácil de conseguir, especialmente hoy en día.
Ahora, la producción decidió ir a toda máquina y contar con un solo elenco, pues algunos de los actores originales tuvieron que salir del país a buscar nuevos horizontes profesionales. Pero lejos de ser un problema, esto les dio la oportunidad de mejorar la producción, pulir los detalles técnicos y darle una nueva camada de talentosos artistas. ¡Así se hacen las cosas aquí, aprovechar las oportunidades!
Y hablo de talento nacional, porque ojo, ¡todo el elenco es puramente tico! Desde Jimena Quesada, que le pone candela al personaje de Audrey, hasta Andy Gómez, que encarna a un Seymour con mucha entrega. Erick Córdoba como el Señor Mushnik, Winston Washington dándole vida a Audrey II (sí, la planta!), Esteban Arias metiéndose en varios papeles… ¡y las Urchins, Sol Salas, Anushka Barazarte y Chochi Montero, que prenden la mecha con su picardía y ritmo soul! Una mezcla perfecta de caras conocidas y nuevas promesas, ¿qué más se puede pedir?
Los ensayos fueron intensos, con apenas dos semanas para que el elenco volviera a conectar y afinara todos los detalles. Dos semanitas para recordar las líneas, ensayar los números musicales y asegurarse de que la energía seguía vibrando igual que antes. ¡Pero ustedes saben cómo somos nosotros, los ticos, siempre le sacamos adelante las cosas, diay! Y además, ahora tenemos un vestuario completamente nuevo, con diseños innovadores que le dan un toque diferente al montaje. ¡Imagínense, más color, más brillo y más actitud!
Las entradas ya están a la venta y cuestan ¢13.000 más impuestos y cargos por servicio. Pueden conseguirlas por teléfono al 6360-9158, en la taquilla del Teatro Espressivo en Momentum Pinares o en la página web www.espressivo.cr. La función arranca el 16 de enero y tendrán tres fines de semana para disfrutarla: viernes a las 8pm, sábados a las 4pm y 8pm, y domingos a las 6pm. Ahora, cuéntenme, ¿creen que este regreso de 'Little Shop of Horror' va a superar el éxito de la primera temporada, o quizás la novedad fue lo que atrajo a tanta gente la primera vez?