¡Ay, mándale respeto al universo! Este fin de semana, el cielo de Costa Rica nos va a regalar un espectáculo doble: la Superluna del Lobo y la lluvia de meteoros Cuadrántidas. Suena a pedazo de cielo, ¿verdad? Bueno, hay un ‘pero’ que nos puede amargar un poco la fiesta… ¡la luna estará demasiado brillosa!
Como si fuera una telenovela, la Luna del Lobo, que llega gracias a que nuestro satélite natural estará en perigeo –ese puntito donde está más cerquita de nosotros–, promete lucir un 12% más brillante y 6% más grande que una luna llena normal. Ese apodo de “lobo” viene de las tribus Sioux en Norteamérica, que decían que los lobos aullaban con más ganas durante esta época del año. ¡Imagínate esa banda sonora natural!
Pero agárrate, porque justo al mismo tiempo, tendremos la lluvia de meteoros Cuadrántidas, considerada una de las más intensas del año. Según los expertos, normalmente podríamos ver hasta 120 meteoros por hora. ¡Un verdadero festival de lucecitas! Pero aquí viene la bronca: ese brillo lunar tan potente va a opacar a los meteoros más bajitos.
Los científicos de la Fundación CIENTEC y otros portales especializados, como Time and Date, dicen que el mejor momento para intentar ver algo de esta lluvia de meteoros será el domingo 4 de enero, entre las 2:00 a.m. y las 6:00 a.m.. De esos 120 meteoros que esperamos, probablemente solo podremos distinguir entre 10 y 15 de los más fuertes. Un poquito tristecito, pero igual vale la pena echar un vistazo, ¿no creen?
Y para los que se quedaron con ganas de más astronomía, ¡aguanten! Ya el 10 de enero, Júpiter, el “rey de los planetas”, estará en oposición, es decir, super alineado con la Tierra y el Sol. Eso quiere decir que lo veremos bien clarito toda la noche e inclusive, con unos binoculares básicos, podremos apreciar sus cuatro lunas galileanas: Ío, Europa, Ganímedes y Calisto. ¡Eso sí que es un regalo!
Para tenerlas todas claras, les dejo este calendariosito de las próximas “lunas” que nos esperan este 2026: febrero (Luna de Nieve), marzo (Luna del Gusano), abril (Luna Rosa – además, habrá una Lluvia de las Líridas el 21-22), mayo (Luna de Flores – y ¡Luna Azul el 31!), agosto (Luna del Esturión – que coincide con las Perseidas, las mejores del año).
Ahora, para que no se queden con las manos vacías, les paso unos consejitos de los expertos: si viven en el Valle Central, busquen un lugar alto, como las faldas de un volcán o alguna zona rural lejos de las luces de la ciudad. Vístanse abrigaditos, porque las madrugadas de enero pueden estar heladas en las montañas. Y lo más importante: apaguen las luces, denle tiempo a sus ojos para acostumbrarse a la oscuridad, ¡por lo menos 20 minutos! Así, quizá, puedan pescar algunos meteoros escondidos entre el resplandor lunar. ¡A observar, pura vida!
Con este panorama celestial que nos espera, me pregunto: ¿cree usted que vale la pena levantarse tan temprano para intentar ver la lluvia de meteoros a pesar del brillo de la superluna, o mejor se queda durmiendo y aprovecha para ver Júpiter la próxima semana?
Como si fuera una telenovela, la Luna del Lobo, que llega gracias a que nuestro satélite natural estará en perigeo –ese puntito donde está más cerquita de nosotros–, promete lucir un 12% más brillante y 6% más grande que una luna llena normal. Ese apodo de “lobo” viene de las tribus Sioux en Norteamérica, que decían que los lobos aullaban con más ganas durante esta época del año. ¡Imagínate esa banda sonora natural!
Pero agárrate, porque justo al mismo tiempo, tendremos la lluvia de meteoros Cuadrántidas, considerada una de las más intensas del año. Según los expertos, normalmente podríamos ver hasta 120 meteoros por hora. ¡Un verdadero festival de lucecitas! Pero aquí viene la bronca: ese brillo lunar tan potente va a opacar a los meteoros más bajitos.
Los científicos de la Fundación CIENTEC y otros portales especializados, como Time and Date, dicen que el mejor momento para intentar ver algo de esta lluvia de meteoros será el domingo 4 de enero, entre las 2:00 a.m. y las 6:00 a.m.. De esos 120 meteoros que esperamos, probablemente solo podremos distinguir entre 10 y 15 de los más fuertes. Un poquito tristecito, pero igual vale la pena echar un vistazo, ¿no creen?
Y para los que se quedaron con ganas de más astronomía, ¡aguanten! Ya el 10 de enero, Júpiter, el “rey de los planetas”, estará en oposición, es decir, super alineado con la Tierra y el Sol. Eso quiere decir que lo veremos bien clarito toda la noche e inclusive, con unos binoculares básicos, podremos apreciar sus cuatro lunas galileanas: Ío, Europa, Ganímedes y Calisto. ¡Eso sí que es un regalo!
Para tenerlas todas claras, les dejo este calendariosito de las próximas “lunas” que nos esperan este 2026: febrero (Luna de Nieve), marzo (Luna del Gusano), abril (Luna Rosa – además, habrá una Lluvia de las Líridas el 21-22), mayo (Luna de Flores – y ¡Luna Azul el 31!), agosto (Luna del Esturión – que coincide con las Perseidas, las mejores del año).
Ahora, para que no se queden con las manos vacías, les paso unos consejitos de los expertos: si viven en el Valle Central, busquen un lugar alto, como las faldas de un volcán o alguna zona rural lejos de las luces de la ciudad. Vístanse abrigaditos, porque las madrugadas de enero pueden estar heladas en las montañas. Y lo más importante: apaguen las luces, denle tiempo a sus ojos para acostumbrarse a la oscuridad, ¡por lo menos 20 minutos! Así, quizá, puedan pescar algunos meteoros escondidos entre el resplandor lunar. ¡A observar, pura vida!
Con este panorama celestial que nos espera, me pregunto: ¿cree usted que vale la pena levantarse tan temprano para intentar ver la lluvia de meteoros a pesar del brillo de la superluna, o mejor se queda durmiendo y aprovecha para ver Júpiter la próxima semana?