¡Ay, Dios mío! Quién lo diría, mientras estábamos todos echando espuma con la cena de fin de año, la NASA andaba pendiente de un asteroide del tamaño de un avióncito. Se trata del 2025 YH6, una rosca espacial que, según parece, decidió hacerse unos kilómetros extra para saludar a nuestro planeta. Menos mal que el saludo fue a distancia, porque la cosa se ponía fea.
La NASA, esos muchachos siempre alerta, tienen un ojo puesto en todos estos cositos que rondan por ahí, buscando si alguno quiere hacerle competencia al sol. Este 2025 YH6, midiendo alrededor de 70 metros –más o menos como un Boeing 737– estuvo dando vuelta por acá esta semana, generando algunas inquietudes, pero tranquilos, no era para tanto.
Según los cálculos del JPL (Laboratorio de Propulsión a Chorro, pa' los que no sepan), el bicho pasó a unos 1,26 millones de millas de nosotros. Eso sí suena lejos, y lo está, ¡pero en términos cósmicos no es tantito! Imagínate, es como intentar lanzar una canica desde San José hasta Liberia; suena mucho, pero al final, llega.
Y hablando de velocidad, este asteroide iba a toda máquina, unas 20.000 millas por hora. Pero, fíjate tú, su camino estaba tan claro y definido que ni siquiera lo consideraron una amenaza. Los científicos dicen que tenía una trayectoria segura y no iba a cruzarnos en ningún momento. ¡Menos mal, que ya íbamos viendo los titulares de mañana!
Pero no es el único chunche espacial que nos está visitando. Parece que hay varios vagabundos cósmicos dando vueltas por nuestras cercanías. El CNEOS (Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra) también anda monitoreando otros objetos como el 2025 YQ5, el 2025 YK6, y el 2025 YZ4, todos pasando a distancias considerables, pero aún así, merecen una mirada curiosa. Uno nunca sabe, ¡diay!
Este tipo de vigilancia constante, aparentemente, es parte de lo que llaman “defensa planetaria”. Básicamente, estar atentos para evitar sorpresas desagradables. Hace poco, en febrero pasado, hubo un pequeño revuelo con el asteroide 2024 YR4, que parecía que podría causarnos problemas en 2032. Pero después de darle más vueltas al asunto, descubrieron que no representaba ninguna amenaza. Un alivio, ¿verdad?
Aunque la NASA les guste echar crema a todo, esta vez realmente podemos relajarnos. No hay motivo para preocuparse por colisiones cósmicas inminentes. Así que, sigamos disfrutando de nuestras tardes tranquilas, sabiendo que tenemos una especie de escudo celestial vigilando nuestros cielos. Además, con todos los bretes que tenemos por acá, mejor enfocarnos en resolver eso antes que andar pensando en asteroides…
En fin, este encuentro cercano con el 2025 YH6 nos recuerda que el universo es vastísimo e impredecible. Ahora me pregunto, ¿cree usted que deberíamos invertir más recursos en la detección temprana de asteroides, incluso si eso significa gastar dinero que podríamos usar en otras áreas prioritarias aquí en Costa Rica? Déjeme saber sus opiniones en los comentarios, ¡me interesa saber qué piensa la gente!
La NASA, esos muchachos siempre alerta, tienen un ojo puesto en todos estos cositos que rondan por ahí, buscando si alguno quiere hacerle competencia al sol. Este 2025 YH6, midiendo alrededor de 70 metros –más o menos como un Boeing 737– estuvo dando vuelta por acá esta semana, generando algunas inquietudes, pero tranquilos, no era para tanto.
Según los cálculos del JPL (Laboratorio de Propulsión a Chorro, pa' los que no sepan), el bicho pasó a unos 1,26 millones de millas de nosotros. Eso sí suena lejos, y lo está, ¡pero en términos cósmicos no es tantito! Imagínate, es como intentar lanzar una canica desde San José hasta Liberia; suena mucho, pero al final, llega.
Y hablando de velocidad, este asteroide iba a toda máquina, unas 20.000 millas por hora. Pero, fíjate tú, su camino estaba tan claro y definido que ni siquiera lo consideraron una amenaza. Los científicos dicen que tenía una trayectoria segura y no iba a cruzarnos en ningún momento. ¡Menos mal, que ya íbamos viendo los titulares de mañana!
Pero no es el único chunche espacial que nos está visitando. Parece que hay varios vagabundos cósmicos dando vueltas por nuestras cercanías. El CNEOS (Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra) también anda monitoreando otros objetos como el 2025 YQ5, el 2025 YK6, y el 2025 YZ4, todos pasando a distancias considerables, pero aún así, merecen una mirada curiosa. Uno nunca sabe, ¡diay!
Este tipo de vigilancia constante, aparentemente, es parte de lo que llaman “defensa planetaria”. Básicamente, estar atentos para evitar sorpresas desagradables. Hace poco, en febrero pasado, hubo un pequeño revuelo con el asteroide 2024 YR4, que parecía que podría causarnos problemas en 2032. Pero después de darle más vueltas al asunto, descubrieron que no representaba ninguna amenaza. Un alivio, ¿verdad?
Aunque la NASA les guste echar crema a todo, esta vez realmente podemos relajarnos. No hay motivo para preocuparse por colisiones cósmicas inminentes. Así que, sigamos disfrutando de nuestras tardes tranquilas, sabiendo que tenemos una especie de escudo celestial vigilando nuestros cielos. Además, con todos los bretes que tenemos por acá, mejor enfocarnos en resolver eso antes que andar pensando en asteroides…
En fin, este encuentro cercano con el 2025 YH6 nos recuerda que el universo es vastísimo e impredecible. Ahora me pregunto, ¿cree usted que deberíamos invertir más recursos en la detección temprana de asteroides, incluso si eso significa gastar dinero que podríamos usar en otras áreas prioritarias aquí en Costa Rica? Déjeme saber sus opiniones en los comentarios, ¡me interesa saber qué piensa la gente!