¡Ay, Dios mío! Esto del candidato José Aguilar parece novela de teleserie. El mae se ha ido al brete tratando de evadir cualquier pregunta sobre su conexión con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele. En medio del debate de la UCR, el candidato de Avanza demostró que la diplomacia puede tener sus límites… o quizás simplemente no quiere aclarar las cosas, ¿quién sabe?
Como recordarán, la controversia empezó a sonar cuando Claudio Alpizar, del Partido Esperanza Nacional, le soltó la domanda directa sobre qué opinaba Aguilar del estado de excepción en El Salvador y la visita de Bukele a Costa Rica. Pero Aguilar, lejos de responder, prefirió hablar del cambio climático y respetar la Constitución. ¡Un cortito!
Alpizar, que no se quedó callado, insistió, preocupado por la posibilidad de que dinieron vayan desde El Salvador hacia acá. El mae parecía empeñado en no decir ni papa sobre el asunto. Cuando Alpizar le preguntó sobre el PAC, Aguilar cambió de tema rapidísimo, como si estuviera jugando al escondite. "¡Me gusta mucho la pregunta que va dirigida sobre el PAC, pero no me contestó!", exclamó Alpizar, visiblemente frustrado.
"Me debe todavía la respuesta sobre su relación con Bukele y del estado de excepción y también de la interferencia de tan mal gusto en las elecciones de Costa Rica ayudándole a la candidata oficialista, que es bien débilita," añadió Alpizar, dejando claro que la situación le huele a trampa. Es evidente que hay un vare importante ahí que Aguilar no quiere tocar con el palo.
Aguilar se limitó a decir que su relación con Bukele es de cordialidad y familiar. Ya saben, esas relaciones familiares que siempre salen a relucir cuando hay algún problema. Y recordemos todos que Bukele vino a Costa Rica a poner la primera piedra de la ampliación de La Reforma... ¡una piedra que nunca llegó a colocarse! Qué historia, diay.
Esta jugada de Aguilar genera muchísima polémica, porque muchos ven esto como una forma de influenciar las elecciones costarricenses. La cercanía entre un candidato presidencial y un líder político cuestionado internacionalmente no precisamente inspira confianza. Y la visita de Bukele, con todo el revuelo mediático que generó, tampoco ayudó a darle tranquilidad a la ciudadanía. La verdad, todo esto da risa nerviosa, ¿verdad?
Los analistas políticos aseguran que Aguilar está cometiendo un grave error al evitar responder estas preguntas. Dicen que la transparencia es fundamental en una elección democrática, y que ocultar información solo alimenta las sospechas. Además, señalan que esta estrategia podría perjudicar su imagen pública y afectar su apoyo electoral. Vamos, que se está jalando una torta monumental, pura y dura.
Con todo lo anterior, nos queda preguntarnos: ¿Consideran ustedes que la negativa de Aguilar a aclarar su relación con Bukele es una señal de irregularidades o simplemente una táctica política desesperada? ¿Debería renunciar a la candidatura por esta razón, o creen que puede superarla? ¡Den su opinión en el foro, a ver qué sale de eso!
Como recordarán, la controversia empezó a sonar cuando Claudio Alpizar, del Partido Esperanza Nacional, le soltó la domanda directa sobre qué opinaba Aguilar del estado de excepción en El Salvador y la visita de Bukele a Costa Rica. Pero Aguilar, lejos de responder, prefirió hablar del cambio climático y respetar la Constitución. ¡Un cortito!
Alpizar, que no se quedó callado, insistió, preocupado por la posibilidad de que dinieron vayan desde El Salvador hacia acá. El mae parecía empeñado en no decir ni papa sobre el asunto. Cuando Alpizar le preguntó sobre el PAC, Aguilar cambió de tema rapidísimo, como si estuviera jugando al escondite. "¡Me gusta mucho la pregunta que va dirigida sobre el PAC, pero no me contestó!", exclamó Alpizar, visiblemente frustrado.
"Me debe todavía la respuesta sobre su relación con Bukele y del estado de excepción y también de la interferencia de tan mal gusto en las elecciones de Costa Rica ayudándole a la candidata oficialista, que es bien débilita," añadió Alpizar, dejando claro que la situación le huele a trampa. Es evidente que hay un vare importante ahí que Aguilar no quiere tocar con el palo.
Aguilar se limitó a decir que su relación con Bukele es de cordialidad y familiar. Ya saben, esas relaciones familiares que siempre salen a relucir cuando hay algún problema. Y recordemos todos que Bukele vino a Costa Rica a poner la primera piedra de la ampliación de La Reforma... ¡una piedra que nunca llegó a colocarse! Qué historia, diay.
Esta jugada de Aguilar genera muchísima polémica, porque muchos ven esto como una forma de influenciar las elecciones costarricenses. La cercanía entre un candidato presidencial y un líder político cuestionado internacionalmente no precisamente inspira confianza. Y la visita de Bukele, con todo el revuelo mediático que generó, tampoco ayudó a darle tranquilidad a la ciudadanía. La verdad, todo esto da risa nerviosa, ¿verdad?
Los analistas políticos aseguran que Aguilar está cometiendo un grave error al evitar responder estas preguntas. Dicen que la transparencia es fundamental en una elección democrática, y que ocultar información solo alimenta las sospechas. Además, señalan que esta estrategia podría perjudicar su imagen pública y afectar su apoyo electoral. Vamos, que se está jalando una torta monumental, pura y dura.
Con todo lo anterior, nos queda preguntarnos: ¿Consideran ustedes que la negativa de Aguilar a aclarar su relación con Bukele es una señal de irregularidades o simplemente una táctica política desesperada? ¿Debería renunciar a la candidatura por esta razón, o creen que puede superarla? ¡Den su opinión en el foro, a ver qué sale de eso!