¡Qué bronca la que nos cayó encima! Agentes del OIJ andan moviéndose como motosierras desde la madrugada de este viernes, metidos hasta el cuello en la llamada “Operación Nexus 2.0”. Parece que una banda internacional de vándalos cibernéticos anda usando mañas para robarle el pelo a nuestros compatriotas, y ahora les tocó la factura.
Esta movida es la continuación del “Caso Nexus” que ya había dado de qué hablar allá por el 2025, cuando la policía acá se juntó con sus primos colombianos para meterle presión a estos tipos. Resulta que desde el 2023, estos pijos han estado creando páginas web falsas que parecen sacadas directamente de las oficinas de nuestros bancos, buscando engañar a la gente para sacarles el dinerito.
Según el OIJ, la onda era bien simple: los delincuentes hacían unas copias casi perfectas de las páginas de los bancos, y luego, ¡zas!, los incautos entraban a sus cuentas pensando que estaban tranquilos. Una vez adentro, estos pilluelos se llevaban toda la lana que podían, dejándolos con el bolsillo roto y una cara de pocos amigos. ¡Una verdadera torta!
Pero la historia no termina ahí, porque parece que estos maleantes no solo operaban acá. Las pesquisas llevaron a descubrir que muchas de las direcciones IP que usaban apuntaban a Colombia. Ahí, nuestros vecinos hicieron unos allanamientos y encontraron pruebas contundentes de que esos eran los cerebros detrás de estas páginas fraudulentas. Imagínate, ¡hasta cruzaron fronteras para hacer sus fechorías!
Y no es poco el daño que causaron. En el primer capítulo del “Caso Nexus”, allá por el 2025, se reportaron pérdidas por unos 35 millones de colones, repartidos en 25 casos diferentes. Ahora, con la “Operación Nexus 2.0”, la cifra se eleva a casi 34.6 millones de colones y 5 mil dólares. ¡Un buen chunche se fueron estos personajes!
Este operativo ha permitido identificar cuentas bancarias destinadas a recibir el dinero robado, desenmascarar a unos “frenteadores” (gente que lava el dinero por ellos), y rastrear esas direcciones IP de las cuales venimos hablando. Gracias a esto, el OIJ pudo detener a ocho sospechosos este viernes. ¡Bien hecho, muchachos del OIJ!
Ahora, estos ocho sujetos pasarán por el filtro del Ministerio Público, donde empezarán a enfrentar las consecuencias legales de sus actos. Seguramente van a tener que explicar muy bien cómo pensaban quedarse con el dinero ajeno, y eso no va a ser fácil. Confiamos en que la justicia haga lo suyo y los mande a plantar plátanos por unos buenos años.
Con todas estas acciones, queda claro que la ciberseguridad sigue siendo un tema serio y que hay que estar siempre alerta ante estos ataques. Pero me pregunto, ¿qué medidas podemos tomar nosotros, los usuarios comunes, para protegernos de estas estafas? ¿Deberíamos exigir a los bancos reforzar aún más sus sistemas de seguridad, o es responsabilidad nuestra estar más atentos a las señales de alarma?
Esta movida es la continuación del “Caso Nexus” que ya había dado de qué hablar allá por el 2025, cuando la policía acá se juntó con sus primos colombianos para meterle presión a estos tipos. Resulta que desde el 2023, estos pijos han estado creando páginas web falsas que parecen sacadas directamente de las oficinas de nuestros bancos, buscando engañar a la gente para sacarles el dinerito.
Según el OIJ, la onda era bien simple: los delincuentes hacían unas copias casi perfectas de las páginas de los bancos, y luego, ¡zas!, los incautos entraban a sus cuentas pensando que estaban tranquilos. Una vez adentro, estos pilluelos se llevaban toda la lana que podían, dejándolos con el bolsillo roto y una cara de pocos amigos. ¡Una verdadera torta!
Pero la historia no termina ahí, porque parece que estos maleantes no solo operaban acá. Las pesquisas llevaron a descubrir que muchas de las direcciones IP que usaban apuntaban a Colombia. Ahí, nuestros vecinos hicieron unos allanamientos y encontraron pruebas contundentes de que esos eran los cerebros detrás de estas páginas fraudulentas. Imagínate, ¡hasta cruzaron fronteras para hacer sus fechorías!
Y no es poco el daño que causaron. En el primer capítulo del “Caso Nexus”, allá por el 2025, se reportaron pérdidas por unos 35 millones de colones, repartidos en 25 casos diferentes. Ahora, con la “Operación Nexus 2.0”, la cifra se eleva a casi 34.6 millones de colones y 5 mil dólares. ¡Un buen chunche se fueron estos personajes!
Este operativo ha permitido identificar cuentas bancarias destinadas a recibir el dinero robado, desenmascarar a unos “frenteadores” (gente que lava el dinero por ellos), y rastrear esas direcciones IP de las cuales venimos hablando. Gracias a esto, el OIJ pudo detener a ocho sospechosos este viernes. ¡Bien hecho, muchachos del OIJ!
Ahora, estos ocho sujetos pasarán por el filtro del Ministerio Público, donde empezarán a enfrentar las consecuencias legales de sus actos. Seguramente van a tener que explicar muy bien cómo pensaban quedarse con el dinero ajeno, y eso no va a ser fácil. Confiamos en que la justicia haga lo suyo y los mande a plantar plátanos por unos buenos años.
Con todas estas acciones, queda claro que la ciberseguridad sigue siendo un tema serio y que hay que estar siempre alerta ante estos ataques. Pero me pregunto, ¿qué medidas podemos tomar nosotros, los usuarios comunes, para protegernos de estas estafas? ¿Deberíamos exigir a los bancos reforzar aún más sus sistemas de seguridad, o es responsabilidad nuestra estar más atentos a las señales de alarma?