¡Pero qué vaina, raza! El dólar sigue bajando como papalón en pura pendiente. Después de semanas de incertidumbre, este miércoles amanecimos con una noticia que, aunque suena bien a primera vista, tiene algunos cositos que nos deberían poner alerta. De ¢498,19 a ¢490,05 en una sola semana... ¡Eso sí que es caída libre!
Y pa' que les quede claro, vamos allá: estamos hablando de una rebaja de ¢8,14 por dólar, ¡ocho colones! Eso significa un -1,63%, diay... así nomás, casi que brincamos del susto. Lo más loco es que este tipo de cambio, según dicen, no se veía así desde finales del 2005, cuando ni siquiera existía el Monex, el famoso mercado donde se compran y venden divisas. Un viaje al pasado, ¿eh?
En la sesión de este miércoles, se movieron unos $19.217.000 en 180 operaciones. Pura plata cambiando de manos, tratando de navegar en esta marea de cambios. Pero ojo, porque los precios varían dependiendo de dónde busques el dólar. En los bancos públicos, te lo venden entre ¢498 y ¢501, mientras que a la hora de comprarlo, te dan entre ¢484 y ¢487. ¡Un buen pedazo de diferencia, chunche!
Si vas a un banco privado, prepárate para pagar entre ¢497 y ¢501 si quieres venderle tus billetes verdes. Y si quieres deshacerte de ellos, te ofrecen entre ¢481 y ¢486. Como ven, siempre hay que estar buscando la mejor opción para no llevarse una sorpresa desagradable. Este brete del tipo de cambio no es broma, mae.
Roger Madrigal, el jefe del Banco Central, ya había dicho que era posible que el dólar pasara de los ¢500 a finales del año anterior. Él argumentaba que por ley de vida, en esa época del año aparecen varias cosas que empujan al dólar a bajar, como el auge del turismo, la llegada de dólares para pagar aguinaldos, y otras vainas así. Pensábamos que la cosa se iba a estabilizar, pero vaya, seguimos en picada.
Y aquí viene lo preocupante, según el economista Luis Liberman, quien habla claro, sin pelos en la lengua. Dice que muchas empresas apenas están regresando al trabajo y que eso puede estar creando presión en el mercado. Además, se avecina el día de pago de salarios, y todos saben que las empresas necesitan dólares para poder pagarles a sus empleados. “Le daría tiempo unos días para ver si hay alguna corrección,” comenta Liberman, pero no oculta su preocupación.
Liberman no se anda con rodeos: afirma que algunas empresas multinacionales ya han decidido trasladar sus inversiones a México. ¡Imagínense!, tan fácil como eso. Nos deja pensando… ¿Estamos perdiendo oportunidades valiosas por esta situación? El economista sugiere que el Banco Central baje aún más la Tasa de Política Monetaria (TPM) e incluso considere reducir el encaje legal. Roxana Morales, de la U., opina que la oferta de dólares ha aumentado, impulsada por las zonas francas, el turismo, y una menor demanda general.
En fin, la situación es curiosa. El dólar está más barato que hace más de dos décadas, pero no todo es color de rosa. ¿Será que estamos pagando un precio demasiado bajo por esta tranquilidad? ¿Debería el BCCR tomar medidas más drásticas para estabilizar la moneda, o deberíamos esperar a ver cómo evoluciona la situación? ¿Ustedes, colegas del Foro, qué opinan? ¿Les preocupa este descenso del dólar, o lo ven como una oportunidad para invertir y consumir?
Y pa' que les quede claro, vamos allá: estamos hablando de una rebaja de ¢8,14 por dólar, ¡ocho colones! Eso significa un -1,63%, diay... así nomás, casi que brincamos del susto. Lo más loco es que este tipo de cambio, según dicen, no se veía así desde finales del 2005, cuando ni siquiera existía el Monex, el famoso mercado donde se compran y venden divisas. Un viaje al pasado, ¿eh?
En la sesión de este miércoles, se movieron unos $19.217.000 en 180 operaciones. Pura plata cambiando de manos, tratando de navegar en esta marea de cambios. Pero ojo, porque los precios varían dependiendo de dónde busques el dólar. En los bancos públicos, te lo venden entre ¢498 y ¢501, mientras que a la hora de comprarlo, te dan entre ¢484 y ¢487. ¡Un buen pedazo de diferencia, chunche!
Si vas a un banco privado, prepárate para pagar entre ¢497 y ¢501 si quieres venderle tus billetes verdes. Y si quieres deshacerte de ellos, te ofrecen entre ¢481 y ¢486. Como ven, siempre hay que estar buscando la mejor opción para no llevarse una sorpresa desagradable. Este brete del tipo de cambio no es broma, mae.
Roger Madrigal, el jefe del Banco Central, ya había dicho que era posible que el dólar pasara de los ¢500 a finales del año anterior. Él argumentaba que por ley de vida, en esa época del año aparecen varias cosas que empujan al dólar a bajar, como el auge del turismo, la llegada de dólares para pagar aguinaldos, y otras vainas así. Pensábamos que la cosa se iba a estabilizar, pero vaya, seguimos en picada.
Y aquí viene lo preocupante, según el economista Luis Liberman, quien habla claro, sin pelos en la lengua. Dice que muchas empresas apenas están regresando al trabajo y que eso puede estar creando presión en el mercado. Además, se avecina el día de pago de salarios, y todos saben que las empresas necesitan dólares para poder pagarles a sus empleados. “Le daría tiempo unos días para ver si hay alguna corrección,” comenta Liberman, pero no oculta su preocupación.
Liberman no se anda con rodeos: afirma que algunas empresas multinacionales ya han decidido trasladar sus inversiones a México. ¡Imagínense!, tan fácil como eso. Nos deja pensando… ¿Estamos perdiendo oportunidades valiosas por esta situación? El economista sugiere que el Banco Central baje aún más la Tasa de Política Monetaria (TPM) e incluso considere reducir el encaje legal. Roxana Morales, de la U., opina que la oferta de dólares ha aumentado, impulsada por las zonas francas, el turismo, y una menor demanda general.
En fin, la situación es curiosa. El dólar está más barato que hace más de dos décadas, pero no todo es color de rosa. ¿Será que estamos pagando un precio demasiado bajo por esta tranquilidad? ¿Debería el BCCR tomar medidas más drásticas para estabilizar la moneda, o deberíamos esperar a ver cómo evoluciona la situación? ¿Ustedes, colegas del Foro, qué opinan? ¿Les preocupa este descenso del dólar, o lo ven como una oportunidad para invertir y consumir?