¡Aguante, mamás y papás! Resulta que estamos viviendo un repunte tremendo de quemaduras en los peques, así que el Hospital Nacional de Niños (HNN) ya puso la alarma roja. Parece que con toda la bulla de diciembre y enero, la gente se olvida de ponerle cuidado extra a los churritos cerca de fogones y ollas hirviendo. ¡Qué despiche!
Según los números que mandaron del HNN, hasta ahora en 2025 han recibido más de 145 niños con sustos de quemaduras. Imagínate, ¡más de un nene por día! Y eso sin contar que todavía faltan varias semanas para que termine el año. Dicen que la cifra podría subir aún más si no echamos balazos a cuidar a los más pequeños. Esto sí da qué pensar.
El Doctor Juan Ramón Poveda Xatruch, que es el capo de Cirugía Reconstructiva allá en el HNN, nos cuenta que casi el 80% de estos incidentes pasa en la cocina, justo cuando todos andamos haciendo fiambres y galletas para navidad. Parece que las 11 de la mañana y las cinco de la tarde son las horas más peligrosas porque ahí la cocina está candela. ¡Un verdadero brete!
Y qué les digo, pues… la prevención es la clave, mándale con ganas. Lo primero es quitarle la ropa que esté pegada a la piel, pero con mucho cuidado para no hacerle daño. Después, hay que echarle agua fría –aguafuerte, ni pediremos– por lo menos unos 20 minutos. ¡Y ojo! Cubrir bien el arezón con un trapo limpio antes de llevarlo corriendo al centro de salud más cercano. Mejor prevenir que lamentar, ¿verdad?
Si la quemadura es muy fea, te dicen que llevan al chamaco directo a la Unidad Integral del Cuidado del Niño con Quemaduras (UCINQ). Allí, un montón de doctores, enfermeras y otros profesionales le dan toda la atención que necesita: medicina, terapia física, psicología, ¡de todo! Porque una quemadura no solo deja marca en el cuerpo, también puede afectarle emocionalmente.
Pero bueno, no todo es cuento triste. El personal del HNN está súper capacitado para atender estas emergencias y le ponen todo el cariño al mundo a los nenes. Han visto mil casos y saben cómo manejar cada situación. Es admirable el trabajo que hacen allá, mándeles un aplauso a esos héroes, ¡se lo merecen!
Ahora, hablando en serio, la verdad es que esto nos toca la fibra sensible a todos. Ver sufrir a un niño nunca es fácil, y saber que muchas de estas quemaduras son causadas por descuidos sencillos... ¡qué torta! Hay que redoblar esfuerzos para mantener a los niños seguros en casa, especialmente durante estas fiestas. Prestarles más atención y estar siempre pendientes de lo que hacen cerca de la cocina y cualquier otra cosa que pueda representar peligro. Piensa que un segundo de distracción puede cambiarle la vida a un pequeño.
Así que, luego de leer esto, me pregunto: ¿Qué medidas de seguridad específicas en la cocina crees que deberíamos reforzar en nuestros hogares para proteger a los niños durante esta temporada navideña y de fin de año? ¡Déjanos tus ideas en los comentarios y vamos a compartir consejos para que todos tengamos unas fiestas seguras y felices!
Según los números que mandaron del HNN, hasta ahora en 2025 han recibido más de 145 niños con sustos de quemaduras. Imagínate, ¡más de un nene por día! Y eso sin contar que todavía faltan varias semanas para que termine el año. Dicen que la cifra podría subir aún más si no echamos balazos a cuidar a los más pequeños. Esto sí da qué pensar.
El Doctor Juan Ramón Poveda Xatruch, que es el capo de Cirugía Reconstructiva allá en el HNN, nos cuenta que casi el 80% de estos incidentes pasa en la cocina, justo cuando todos andamos haciendo fiambres y galletas para navidad. Parece que las 11 de la mañana y las cinco de la tarde son las horas más peligrosas porque ahí la cocina está candela. ¡Un verdadero brete!
Y qué les digo, pues… la prevención es la clave, mándale con ganas. Lo primero es quitarle la ropa que esté pegada a la piel, pero con mucho cuidado para no hacerle daño. Después, hay que echarle agua fría –aguafuerte, ni pediremos– por lo menos unos 20 minutos. ¡Y ojo! Cubrir bien el arezón con un trapo limpio antes de llevarlo corriendo al centro de salud más cercano. Mejor prevenir que lamentar, ¿verdad?
Si la quemadura es muy fea, te dicen que llevan al chamaco directo a la Unidad Integral del Cuidado del Niño con Quemaduras (UCINQ). Allí, un montón de doctores, enfermeras y otros profesionales le dan toda la atención que necesita: medicina, terapia física, psicología, ¡de todo! Porque una quemadura no solo deja marca en el cuerpo, también puede afectarle emocionalmente.
Pero bueno, no todo es cuento triste. El personal del HNN está súper capacitado para atender estas emergencias y le ponen todo el cariño al mundo a los nenes. Han visto mil casos y saben cómo manejar cada situación. Es admirable el trabajo que hacen allá, mándeles un aplauso a esos héroes, ¡se lo merecen!
Ahora, hablando en serio, la verdad es que esto nos toca la fibra sensible a todos. Ver sufrir a un niño nunca es fácil, y saber que muchas de estas quemaduras son causadas por descuidos sencillos... ¡qué torta! Hay que redoblar esfuerzos para mantener a los niños seguros en casa, especialmente durante estas fiestas. Prestarles más atención y estar siempre pendientes de lo que hacen cerca de la cocina y cualquier otra cosa que pueda representar peligro. Piensa que un segundo de distracción puede cambiarle la vida a un pequeño.
Así que, luego de leer esto, me pregunto: ¿Qué medidas de seguridad específicas en la cocina crees que deberíamos reforzar en nuestros hogares para proteger a los niños durante esta temporada navideña y de fin de año? ¡Déjanos tus ideas en los comentarios y vamos a compartir consejos para que todos tengamos unas fiestas seguras y felices!