¡Ay, Dios mío! El caso del diputado Leslye Bojorges sigue dando de qué hablar, y ahora, con más sabor a chinche que nunca. Resulta que, allá por septiembre del año pasado –sí, ya pasó tiempo, pero estas varas siempre resurgen–, el legislador estuvo involucrado en un accidente de tráfico en Alajuela. Lo que parecía un incidente más terminó convirtiéndose en un brete lleno de interrogantes y hasta algún que otro aroma a ‘cosa nefia’.
Según lo que ha salido a la luz, el chofer afectado –un pobre tipo, vamos– sufrió una fractura de clavícula, pero decidió no presentar cargos por lesiones culposas. La Fiscalía, que investigó el asunto, cerró el expediente con una solicitud de desestimación, básicamente porque la víctima pidió que se dejara ir. Imagínate la bronca que debió pasar el señor ese... tener que lidiar con eso y encima con un diputado metido en el ajo.
Pero ahí no acaba la telenovela, 'ché'. Durante una comisión en la Asamblea, la presidenta del INS, Gabriela Chacón, soltó unas indirectas sobre diputados pidiendo 'favores' relacionados con pólizas. Aunque no dio nombres, Rocío Alfaro, diputada frenteamplista, salió al paso afirmando que tienen información de un legislador que chocó una moto y luego anduvo buscando un seguro express. ¡Uy, uy, uy! Esto huele a gallina podrida, mis queridos lectores.
Y hablando de buscar seguros exprés, el caso Richter nos trajo a relucir unas conversaciones telefónicas bastante comprometedoras. El diputado Bojorges, al parecer, después del choque, llamó a altas esferas del MOPT y a la Policía de Tránsito pidiendo ayuda urgente. Le pedía al viceministro Carlos Ávila el teléfono del director de la Policía de Tránsito para que le asignaran un agente rápido. ¡Ni loco! Como si fuera un derecho divino el que tenía el buen hombre… y vaya que se nota la influencia.
El informe del OIJ detalla cómo Bojorges, en lugar de llamar al 112 como cualquier ciudadano normal, usó sus contactos para conseguir una atención preferencial. Además, se revela que el reporte del accidente tardó ¡más de media hora! en confeccionarse, justo después de que hablara con el subdirector de la Policía de Tránsito. Vamos, parece sacado de una novela mexicana, ¡qué papelón!
Ante las acusaciones, el diputado negó rotundamente haber pedido un seguro después del accidente. Incluso llegó a afirmar que no tiene carros a su nombre, lo cual suena a excusa barata, ¿verdad? Dice que puede revisarlo en el Registro de la Propiedad. Pero bueno, ya sabemos cómo son estos políticos... siempre con cuentos chinos. Y para colmo, intenta restarle importancia al hecho de que intentara comunicarse con las autoridades de tránsito como si fuera lo más normal del mundo.
La Fiscalía General asegura que aún no ha recibido ninguna denuncia formal por parte del INS o de funcionarios relacionados con un posible despido por negarse a gestionar una póliza. Pero con tanta humo y tanto sospecha, uno no sabe qué creer. Este caso demuestra, una vez más, la necesidad de transparencia y rendición de cuentas por parte de nuestros representantes. Que dejen de jugar con la lana del pueblo y se pongan a trabajar de verdad, 'díaz'...
Con tantas vueltas y tantos malos rollos alrededor de este asunto, me pregunto: ¿Creen ustedes que el diputado Bojorges está diciendo la verdad? ¿O estamos ante otro caso de abuso de poder y favoritismo político? ¡Déjenme saber su opinión en los comentarios! ¿Hasta cuándo aguantaremos este tipo de actitudes?
Según lo que ha salido a la luz, el chofer afectado –un pobre tipo, vamos– sufrió una fractura de clavícula, pero decidió no presentar cargos por lesiones culposas. La Fiscalía, que investigó el asunto, cerró el expediente con una solicitud de desestimación, básicamente porque la víctima pidió que se dejara ir. Imagínate la bronca que debió pasar el señor ese... tener que lidiar con eso y encima con un diputado metido en el ajo.
Pero ahí no acaba la telenovela, 'ché'. Durante una comisión en la Asamblea, la presidenta del INS, Gabriela Chacón, soltó unas indirectas sobre diputados pidiendo 'favores' relacionados con pólizas. Aunque no dio nombres, Rocío Alfaro, diputada frenteamplista, salió al paso afirmando que tienen información de un legislador que chocó una moto y luego anduvo buscando un seguro express. ¡Uy, uy, uy! Esto huele a gallina podrida, mis queridos lectores.
Y hablando de buscar seguros exprés, el caso Richter nos trajo a relucir unas conversaciones telefónicas bastante comprometedoras. El diputado Bojorges, al parecer, después del choque, llamó a altas esferas del MOPT y a la Policía de Tránsito pidiendo ayuda urgente. Le pedía al viceministro Carlos Ávila el teléfono del director de la Policía de Tránsito para que le asignaran un agente rápido. ¡Ni loco! Como si fuera un derecho divino el que tenía el buen hombre… y vaya que se nota la influencia.
El informe del OIJ detalla cómo Bojorges, en lugar de llamar al 112 como cualquier ciudadano normal, usó sus contactos para conseguir una atención preferencial. Además, se revela que el reporte del accidente tardó ¡más de media hora! en confeccionarse, justo después de que hablara con el subdirector de la Policía de Tránsito. Vamos, parece sacado de una novela mexicana, ¡qué papelón!
Ante las acusaciones, el diputado negó rotundamente haber pedido un seguro después del accidente. Incluso llegó a afirmar que no tiene carros a su nombre, lo cual suena a excusa barata, ¿verdad? Dice que puede revisarlo en el Registro de la Propiedad. Pero bueno, ya sabemos cómo son estos políticos... siempre con cuentos chinos. Y para colmo, intenta restarle importancia al hecho de que intentara comunicarse con las autoridades de tránsito como si fuera lo más normal del mundo.
La Fiscalía General asegura que aún no ha recibido ninguna denuncia formal por parte del INS o de funcionarios relacionados con un posible despido por negarse a gestionar una póliza. Pero con tanta humo y tanto sospecha, uno no sabe qué creer. Este caso demuestra, una vez más, la necesidad de transparencia y rendición de cuentas por parte de nuestros representantes. Que dejen de jugar con la lana del pueblo y se pongan a trabajar de verdad, 'díaz'...
Con tantas vueltas y tantos malos rollos alrededor de este asunto, me pregunto: ¿Creen ustedes que el diputado Bojorges está diciendo la verdad? ¿O estamos ante otro caso de abuso de poder y favoritismo político? ¡Déjenme saber su opinión en los comentarios! ¿Hasta cuándo aguantaremos este tipo de actitudes?