¡Ay, Dios mío! La inseguridad en Costa Rica sigue siendo el tema que nos quema, y vaya si está pegajosa. Parece que ni con lluvia torrencial logran quitarse de encima esta preocupación ciudadana. Ya hemos pasado por unos años que parecen sacados de película de terror, con cifras récords de violencia que dan escalofríos. Con las elecciones a la vuelta de la esquina, todos los candidatos, esos veinte que quieren agarrarle el brete a la Presidencia, han salido con sus propuestas para tratar de apaciguar los ánimos y hacernos sentir un poquito más seguros en nuestras casas.
Desde Justicia Social Costarricense (JSC), Walter Hernández dice que necesitamos una declaratoria de emergencia nacional, pa' poder mover los recursos rápido y eficiente, como si fuera magia. Además, quiere drones vigilando todo y tener coordinación directa con el Poder Judicial. Luz Mary Alpízar, de Progreso Social Democrático (PPSD), está prometiendo un esfuerzo conjunto, fortaleciendo la investigación y echándole presupuesto, como diciendo ‘ya verán’. Boris Molina, de Unión Costarricense Democrática (UCD), va con la idea de clasificar el sicariato como terrorismo – ¡qué barra!, eso sí le daría más peso al asunto, aunque igual suena a movida compleja.
Luego tenemos a Natalia Díaz de Unidos Podemos (UP), quien propone meterle mano a las ‘cuarterías’ ilegales y echar pa’ fuera a los que causan problemas, además de articularnos con el Poder Judicial, porque claro, la comunicación parece ser el problema central. Fernando Zamora de Nueva Generación (PNG) va con toda, asumiendo la responsabilidad legal como comandante de la policía – ¡ufff! Quién se ofrece voluntario pa' eso. Después busca decretos de emergencia, reformas judiciales e incluso piensa en prevenir con educación, cultura y deportes, como si resolver la delincuencia fuera tan sencillo como organizar un campeonato de birria.
Otros candidatos tampoco se quedan atrás. Marco Rodríguez de Esperanza y Libertad pide que todas las instituciones trabajen juntas y pongan más ojo en las costas, además de aumentar las penas. David Hernández de la Clase Trabajadora quiere levantar el secreto bancario para investigar el dinero de los partidos políticos – ¡eso sí que sería una ‘vara’ interesante pa' investigar! Ana Virginia Calzada de Centro Democrático y Social (CDS) propone crear una Comisión Nacional de Inteligencia Criminal y alumbrar los barrios, pa’ que los malos no encuentren dónde esconderse.
Claudia Dobles de Coalición Agenda Ciudadana (CAC) sugiere trasladar la Policía de Control de Drogas a las fronteras y poner operativos mega – vaya, como si fueran a cambiar la realidad de un día pa' otro. Fabricio Alvarado de Nueva República (NR) quiere imponer penas máximas por sicariatos, construir más cárceles y usar tecnología, porque claro, más celdas y aparatos electrónicos van a solucionar el problema de raíz, ¿no creen?
Y no podemos olvidarnos de Ronny Castillo de Aquí Costa Rica Manda, quien insiste en gastar el dinero que ya tenemos y meterle tecnología de punta, además de articular a los cuerpos policiales. Eliécer Feinzaig del Liberal Progresista (PLP) quiere más polis en la calle, ¡unos diez mil en cuatro años!, y usar tecnología en las fronteras pa' frenar al narcotráfico. Laura Fernández de Pueblo Soberano propone una guerra frontal contra la impunidad y abrir la mega cárcel de San Rafael – un proyecto que ha dado más dolores de cabeza que soluciones hasta ahora.
José Aguilar de Avanza quiere usar datos pa’ enfocarse en las zonas más peligrosas, coordinar a las fuerzas policiales y darle plata al OIJ. Claudio Alpízar de Esperanza Nacional quiere reactivar el Consejo de Seguridad y mantenerlo siempre activo en Casa Presidencial. Álvaro Ramos del PLN quiere endurecer las penas contra el narcotráfico y el sicariato, fortalecer a la policía y luchar contra el cibercrimen, porque obviamente, los hackers son el siguiente gran enemigo. Douglas Caamaño de Costa Rica Primero quiere más fondos pa' los policías y reformar leyes, mientras que Luis Amador de PIN propone un comando élite especializado y mejores equipos y salarios para la policía.
Ariel Robles del Frente Amplio quiere declarar emergencia, concentrarse en los cantones con más crimen, aumentar recursos policiales y ayudar a los policías con mejores salarios. Juan Carlos Hidalgo del PUSC promete convenios con la Unión Europea para controlar las exportaciones y vender el Banco de Costa Rica pa’ financiar la seguridad – ¡vaya ‘chivazo’! Todos tienen ideas, algunas más factibles que otras, pero la verdad es que la solución a este problemón no es sencilla y requiere mucho más que promesas de campaña. Entonces, ¿creen que alguno de estos candidatos realmente tiene la receta mágica para devolverle la tranquilidad a nuestro país, o esto se seguirá yendo al traste?
Desde Justicia Social Costarricense (JSC), Walter Hernández dice que necesitamos una declaratoria de emergencia nacional, pa' poder mover los recursos rápido y eficiente, como si fuera magia. Además, quiere drones vigilando todo y tener coordinación directa con el Poder Judicial. Luz Mary Alpízar, de Progreso Social Democrático (PPSD), está prometiendo un esfuerzo conjunto, fortaleciendo la investigación y echándole presupuesto, como diciendo ‘ya verán’. Boris Molina, de Unión Costarricense Democrática (UCD), va con la idea de clasificar el sicariato como terrorismo – ¡qué barra!, eso sí le daría más peso al asunto, aunque igual suena a movida compleja.
Luego tenemos a Natalia Díaz de Unidos Podemos (UP), quien propone meterle mano a las ‘cuarterías’ ilegales y echar pa’ fuera a los que causan problemas, además de articularnos con el Poder Judicial, porque claro, la comunicación parece ser el problema central. Fernando Zamora de Nueva Generación (PNG) va con toda, asumiendo la responsabilidad legal como comandante de la policía – ¡ufff! Quién se ofrece voluntario pa' eso. Después busca decretos de emergencia, reformas judiciales e incluso piensa en prevenir con educación, cultura y deportes, como si resolver la delincuencia fuera tan sencillo como organizar un campeonato de birria.
Otros candidatos tampoco se quedan atrás. Marco Rodríguez de Esperanza y Libertad pide que todas las instituciones trabajen juntas y pongan más ojo en las costas, además de aumentar las penas. David Hernández de la Clase Trabajadora quiere levantar el secreto bancario para investigar el dinero de los partidos políticos – ¡eso sí que sería una ‘vara’ interesante pa' investigar! Ana Virginia Calzada de Centro Democrático y Social (CDS) propone crear una Comisión Nacional de Inteligencia Criminal y alumbrar los barrios, pa’ que los malos no encuentren dónde esconderse.
Claudia Dobles de Coalición Agenda Ciudadana (CAC) sugiere trasladar la Policía de Control de Drogas a las fronteras y poner operativos mega – vaya, como si fueran a cambiar la realidad de un día pa' otro. Fabricio Alvarado de Nueva República (NR) quiere imponer penas máximas por sicariatos, construir más cárceles y usar tecnología, porque claro, más celdas y aparatos electrónicos van a solucionar el problema de raíz, ¿no creen?
Y no podemos olvidarnos de Ronny Castillo de Aquí Costa Rica Manda, quien insiste en gastar el dinero que ya tenemos y meterle tecnología de punta, además de articular a los cuerpos policiales. Eliécer Feinzaig del Liberal Progresista (PLP) quiere más polis en la calle, ¡unos diez mil en cuatro años!, y usar tecnología en las fronteras pa' frenar al narcotráfico. Laura Fernández de Pueblo Soberano propone una guerra frontal contra la impunidad y abrir la mega cárcel de San Rafael – un proyecto que ha dado más dolores de cabeza que soluciones hasta ahora.
José Aguilar de Avanza quiere usar datos pa’ enfocarse en las zonas más peligrosas, coordinar a las fuerzas policiales y darle plata al OIJ. Claudio Alpízar de Esperanza Nacional quiere reactivar el Consejo de Seguridad y mantenerlo siempre activo en Casa Presidencial. Álvaro Ramos del PLN quiere endurecer las penas contra el narcotráfico y el sicariato, fortalecer a la policía y luchar contra el cibercrimen, porque obviamente, los hackers son el siguiente gran enemigo. Douglas Caamaño de Costa Rica Primero quiere más fondos pa' los policías y reformar leyes, mientras que Luis Amador de PIN propone un comando élite especializado y mejores equipos y salarios para la policía.
Ariel Robles del Frente Amplio quiere declarar emergencia, concentrarse en los cantones con más crimen, aumentar recursos policiales y ayudar a los policías con mejores salarios. Juan Carlos Hidalgo del PUSC promete convenios con la Unión Europea para controlar las exportaciones y vender el Banco de Costa Rica pa’ financiar la seguridad – ¡vaya ‘chivazo’! Todos tienen ideas, algunas más factibles que otras, pero la verdad es que la solución a este problemón no es sencilla y requiere mucho más que promesas de campaña. Entonces, ¿creen que alguno de estos candidatos realmente tiene la receta mágica para devolverle la tranquilidad a nuestro país, o esto se seguirá yendo al traste?