¡Ay, Dios mío! Ya estamos otra vez hablando del debate, pero esta vez no vamos a entrar en quién dijo qué (eso ya lo sabemos todos), sino en cómo se movió la bola en las redes. Porque, díganlo claro, los tiempos han cambiado, mae. Ahora la verdadera batalla se da en Twitter, Facebook e Instagram, y los candidatos tienen que saber jugar ese brete si quieren llegar a Carmen Lyra.
Según el Observatorio de Comunicación Digital de la ULatina y Kantar IBOPE Media, el debate de Canal OPA de este domingo generó un revuelo digital considerable. Se calcula que unos 56,364 dispositivos estuvieron conectados en promedio, llegando a un pico impresionante de 71,372. Eso sí, ¡qué carga de datos! Pero lo interesante viene después: se registraron 72,088 comentarios en redes, aunque, ¡y aquí va la sal!, tuvimos que eliminar 16,753 comentarios de troles. ¡Imagínense la torta que debió ser!
Pero la gran sorpresa (o decepción, dependiendo del candidato) es que la mayoría de los comentarios fueron negativos. Un 42%, para ser exactos, contra un 36% de comentarios positivos. Esto demuestra, una vez más, que el electorado está mosqueado, frustrado y listo para descargar su ira virtualmente. No es fácil convencer a la gente cuando hay tanta desconfianza en el aire, diay.
Analizando las cifras por candidato, Álvaro Ramos (PLN) fue quien acumuló la mayor cantidad de comentarios en general, pero la mayoría fueron negativos: 3,963 frente a apenas 4,253 positivos. Claudia Dobles (Agenda Ciudadana) tampoco tuvo un buen desempeño, con 3,922 comentarios negativos superando ampliamente sus 2,045 positivos. Fabricio Alvarado (Nueva República) logró mantenerse relativamente “tranquilo”, aunque aún así enfrentó más críticas que aplausos.
Hidalgo (Unidad) y Robles (Frente Amplio) sufrieron situaciones similares, con porcentajes de negatividad superiores a los de positividad. Lo curioso del caso de Feinzaig (PLP) es que, aunque tuvo más comentarios neutros que positivos, la diferencia con los negativos no fue tan grande. Parece que el candidato del PLP generó opiniones divididas, pero no necesariamente polarizadas. Qué vara más peculiar.
Estas estadísticas nos demuestran que las redes sociales son un termómetro muy sensible del sentir popular. Los candidatos no pueden permitirse ignorar este feedback, porque eso significa estar desconectados de la realidad. En lugar de gastar tanto dinero en publicidad tradicional, tal vez deberían invertir en mejorar su imagen online y aprender a lidiar con las críticas constructivas (y no tanto con los ataques personales).
Ahora bien, esto plantea una pregunta importante: ¿las redes sociales reflejan fielmente la opinión pública, o simplemente amplifican las voces más agresivas y polarizadas? ¿Es posible tener una conversación honesta y respetuosa en internet, o estamos condenados a vivir en una cámara de eco donde solo escuchamos lo que queremos oír? Y, siendo sinceros, ¿realmente importa lo que digan los troles?
Y para cerrar con broche de oro, y dejando abierta la discusión: ¿creen ustedes que estas métricas digitales realmente predicen el resultado de las elecciones, o son solo humo y espejos? Vamos, compartan sus ideas, que aquí estamos listos para el debate. ¡A ver qué dicen, maes!
Según el Observatorio de Comunicación Digital de la ULatina y Kantar IBOPE Media, el debate de Canal OPA de este domingo generó un revuelo digital considerable. Se calcula que unos 56,364 dispositivos estuvieron conectados en promedio, llegando a un pico impresionante de 71,372. Eso sí, ¡qué carga de datos! Pero lo interesante viene después: se registraron 72,088 comentarios en redes, aunque, ¡y aquí va la sal!, tuvimos que eliminar 16,753 comentarios de troles. ¡Imagínense la torta que debió ser!
Pero la gran sorpresa (o decepción, dependiendo del candidato) es que la mayoría de los comentarios fueron negativos. Un 42%, para ser exactos, contra un 36% de comentarios positivos. Esto demuestra, una vez más, que el electorado está mosqueado, frustrado y listo para descargar su ira virtualmente. No es fácil convencer a la gente cuando hay tanta desconfianza en el aire, diay.
Analizando las cifras por candidato, Álvaro Ramos (PLN) fue quien acumuló la mayor cantidad de comentarios en general, pero la mayoría fueron negativos: 3,963 frente a apenas 4,253 positivos. Claudia Dobles (Agenda Ciudadana) tampoco tuvo un buen desempeño, con 3,922 comentarios negativos superando ampliamente sus 2,045 positivos. Fabricio Alvarado (Nueva República) logró mantenerse relativamente “tranquilo”, aunque aún así enfrentó más críticas que aplausos.
Hidalgo (Unidad) y Robles (Frente Amplio) sufrieron situaciones similares, con porcentajes de negatividad superiores a los de positividad. Lo curioso del caso de Feinzaig (PLP) es que, aunque tuvo más comentarios neutros que positivos, la diferencia con los negativos no fue tan grande. Parece que el candidato del PLP generó opiniones divididas, pero no necesariamente polarizadas. Qué vara más peculiar.
Estas estadísticas nos demuestran que las redes sociales son un termómetro muy sensible del sentir popular. Los candidatos no pueden permitirse ignorar este feedback, porque eso significa estar desconectados de la realidad. En lugar de gastar tanto dinero en publicidad tradicional, tal vez deberían invertir en mejorar su imagen online y aprender a lidiar con las críticas constructivas (y no tanto con los ataques personales).
Ahora bien, esto plantea una pregunta importante: ¿las redes sociales reflejan fielmente la opinión pública, o simplemente amplifican las voces más agresivas y polarizadas? ¿Es posible tener una conversación honesta y respetuosa en internet, o estamos condenados a vivir en una cámara de eco donde solo escuchamos lo que queremos oír? Y, siendo sinceros, ¿realmente importa lo que digan los troles?
Y para cerrar con broche de oro, y dejando abierta la discusión: ¿creen ustedes que estas métricas digitales realmente predicen el resultado de las elecciones, o son solo humo y espejos? Vamos, compartan sus ideas, que aquí estamos listos para el debate. ¡A ver qué dicen, maes!