¡Aguante, pura vida! Ya estamos a puertas del debate presidencial de OPA este dominguito, y parece que van a ponerle bastante leña al asunto. Olvídense de los debates aburridos de siempre, porque esta vez tienen un formato diferente. Va a ser como ver un partido de fútbol, pero con propuestas políticas en lugar de balones.
Según nos cuentan los organizadores, los ocho candidatos que sí se animaron a presentarse (Laura Fernández, bueno, ella prefirió darle largas) estarán sentados en una mesa de trabajo, rodeados de sus asesores más cercanos. Ahí van a tener que exponer sus ideas en diferentes temas nacionales. Pero ojo, que esto no va a ser solo hablar bonito, porque ahí entrarán los expertos.
Frederick Fallas, el productor del debate, nos explicó que habrá un panel de expertos en diversos campos que van a evaluar, ¡en vivo!, la viabilidad de cada propuesta. Y para hacerlo más sencillo, van a usar un sistema de semáforo: verde si la idea es alta, amarilla si es media viable y roja si directamente se va al traste. Así que preparen las palomitas y el café, porque va a estar candela.
Fabricio Alvarado de Nueva República, Ariel Robles del Frente Amplio, Natalia Díaz de Unidos Podemos, José Aguilar de Avanza, Álvaro Ramos de PLN, Eli Feinzaig del PLP, Claudia Dobles de Agenda Ciudadana y Juan Carlos Hidalgo de UCR… todos buscando convencer a los expertos y al público de que sus ideas son las mejores para sacar adelante este país. Uno se pregunta, ¿quiénes aguantarán la presión y quiénes se van a comer la lengua?
Lo que más me preocupa es cómo estos expertos van a decidir qué es “viable”. Porque a veces, una idea puede sonar súper chiva y prometedora, pero al meterla en la realidad, se complica un montón. Espero que sean justos y que no se dejen influenciar por presiones externas. ¡Qué salado sería que manipularan el resultado!
Este debate, a mi parecer, es importantísimo. No solo porque vamos a escuchar a los candidatos proponer soluciones, sino también porque tendremos la opinión de personas que saben de lo que hablan. Eso nos da una perspectiva mucho más clara de lo que podemos esperar de cada uno. Además, es una oportunidad para que los ciudadanos podamos hacer preguntas y exigir respuestas.
Y hablando de exigencias, espero que los candidatos no se limiten a leer discursos preparados, sino que demuestren que realmente conocen los problemas del país y que tienen ideas claras para resolverlos. Que dejen de jalarse unas tortas con promesas vacías y se pongan a trabajar de verdad, ¡diay! Vamos a ver si alguien logra impresionar a los expertos y al público con propuestas que realmente puedan cambiarle la cara a Costa Rica.
Con todo esto, la gran pregunta es: ¿crees que este nuevo formato de debate ayudará a los votantes a tomar una decisión informada, o simplemente será otro espectáculo vacío? ¡Déjanos tus comentarios y comparte tu opinión sobre quién crees que es el candidato con las propuestas más viables y cómo este formato afectará el panorama político!
Según nos cuentan los organizadores, los ocho candidatos que sí se animaron a presentarse (Laura Fernández, bueno, ella prefirió darle largas) estarán sentados en una mesa de trabajo, rodeados de sus asesores más cercanos. Ahí van a tener que exponer sus ideas en diferentes temas nacionales. Pero ojo, que esto no va a ser solo hablar bonito, porque ahí entrarán los expertos.
Frederick Fallas, el productor del debate, nos explicó que habrá un panel de expertos en diversos campos que van a evaluar, ¡en vivo!, la viabilidad de cada propuesta. Y para hacerlo más sencillo, van a usar un sistema de semáforo: verde si la idea es alta, amarilla si es media viable y roja si directamente se va al traste. Así que preparen las palomitas y el café, porque va a estar candela.
Fabricio Alvarado de Nueva República, Ariel Robles del Frente Amplio, Natalia Díaz de Unidos Podemos, José Aguilar de Avanza, Álvaro Ramos de PLN, Eli Feinzaig del PLP, Claudia Dobles de Agenda Ciudadana y Juan Carlos Hidalgo de UCR… todos buscando convencer a los expertos y al público de que sus ideas son las mejores para sacar adelante este país. Uno se pregunta, ¿quiénes aguantarán la presión y quiénes se van a comer la lengua?
Lo que más me preocupa es cómo estos expertos van a decidir qué es “viable”. Porque a veces, una idea puede sonar súper chiva y prometedora, pero al meterla en la realidad, se complica un montón. Espero que sean justos y que no se dejen influenciar por presiones externas. ¡Qué salado sería que manipularan el resultado!
Este debate, a mi parecer, es importantísimo. No solo porque vamos a escuchar a los candidatos proponer soluciones, sino también porque tendremos la opinión de personas que saben de lo que hablan. Eso nos da una perspectiva mucho más clara de lo que podemos esperar de cada uno. Además, es una oportunidad para que los ciudadanos podamos hacer preguntas y exigir respuestas.
Y hablando de exigencias, espero que los candidatos no se limiten a leer discursos preparados, sino que demuestren que realmente conocen los problemas del país y que tienen ideas claras para resolverlos. Que dejen de jalarse unas tortas con promesas vacías y se pongan a trabajar de verdad, ¡diay! Vamos a ver si alguien logra impresionar a los expertos y al público con propuestas que realmente puedan cambiarle la cara a Costa Rica.
Con todo esto, la gran pregunta es: ¿crees que este nuevo formato de debate ayudará a los votantes a tomar una decisión informada, o simplemente será otro espectáculo vacío? ¡Déjanos tus comentarios y comparte tu opinión sobre quién crees que es el candidato con las propuestas más viables y cómo este formato afectará el panorama político!