¡Ay, comadre! La política está que arde, y ahora resulta que Claudia Dobles le metió turbo al tema de la salud. Firmó un pacto bastante interesante para fortalecer la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), ¡y eso siempre es bienvenido!
La movida se dio el miércoles pasado, 7 de enero, y no fue precisamente un tequilazo rápido. Fue parte de una iniciativa que llevan sacando adelante varias organizaciones civiles, esas que siempre andan luchando por nuestras cositas básicas. Se juntaron 'La Red', 'La Caja es Nuestra' y 'Mujeres por Costa Rica', entre otras más de treinta, apoyando el acuerdo.
El documento, señores míos, no es cualquier papelito. Aborda temas clave: cómo modernizar el sistema de salud, cómo ponerle orden a la gobernanza institucional – ¡qué brete! – cómo asegurar la autonomía de la Caja, cómo mejorar las condiciones de trabajo de los empleados, cómo financiarlo todo bien y, por supuesto, cómo subir la calidad de la atención médica. Vamos, que quieren darle un empujón al sistema para que siga funcionando a pesar de todo.
Dobles, como buenísima oradora, dijo que defender la CCSS es una prioridad para ella porque está ligada a la igualdad y a que todos tengamos oportunidades. Remarcó que invertir en salud afecta directamente a las familias, a los niños y a nuestros abuelitos, así que no es pa’ juegos, chunches. “Defender la Caja es una responsabilidad ética,” soltó con convicción. ¡Y vaya que tiene razón!
Ahora, si nos ponemos a ver qué proponen específicamente, tienen cosas interesantes. Por ejemplo, quieren bajar las listas de espera, que ya son un drama, ampliar las jornadas quirúrgicas – porque hay gente esperando años por unas operaciones – y echarle ojo al talento humano, que a veces se va por buscar mejores condiciones en otros lados. También hablan de tecnología, digitalización y de mantener las obras de infraestructura que ya están en marcha. ¡A todo dar!
Lo que me preocupa, y creo que deberíamos analizarlo bien, es el tema del financiamiento. Porque si no le echan ganduleria al bolsillo, ¿cómo van a poder hacer todas estas mejoras? Dicen que buscan sostenibilidad financiera, pero ¿eso significa recortar en otra área? ¿O sacar plata de donde no hay? Esa es la gran incógnita, diay.
Es importante recordar que la CCSS es mucho más que una institución; es parte de nuestra identidad nacional. Representa valores de equidad, solidaridad y dignidad humana, aunque a veces, la realidad nos muestre otra cosa. Muchos recordaremos a nuestros padres llevándonos a consulta desde pequeños, saber que podíamos ir al hospital sin tener que vender la casa... Eso es invaluable, maes. Mantener ese espíritu debería ser sagrado.
En fin, el pacto parece prometedor, pero tendremos que estar ojo avizor para ver si realmente se cumplen las promesas. ¿Ustedes creen que con este tipo de acuerdos podemos lograr que la CCSS vuelva a ser la institución sólida y eficiente que alguna vez fue, o simplemente será otro espejismo político? Déjenme sus opiniones abajo en el foro, ¡quiero saber qué piensan ustedes sobre esto!
La movida se dio el miércoles pasado, 7 de enero, y no fue precisamente un tequilazo rápido. Fue parte de una iniciativa que llevan sacando adelante varias organizaciones civiles, esas que siempre andan luchando por nuestras cositas básicas. Se juntaron 'La Red', 'La Caja es Nuestra' y 'Mujeres por Costa Rica', entre otras más de treinta, apoyando el acuerdo.
El documento, señores míos, no es cualquier papelito. Aborda temas clave: cómo modernizar el sistema de salud, cómo ponerle orden a la gobernanza institucional – ¡qué brete! – cómo asegurar la autonomía de la Caja, cómo mejorar las condiciones de trabajo de los empleados, cómo financiarlo todo bien y, por supuesto, cómo subir la calidad de la atención médica. Vamos, que quieren darle un empujón al sistema para que siga funcionando a pesar de todo.
Dobles, como buenísima oradora, dijo que defender la CCSS es una prioridad para ella porque está ligada a la igualdad y a que todos tengamos oportunidades. Remarcó que invertir en salud afecta directamente a las familias, a los niños y a nuestros abuelitos, así que no es pa’ juegos, chunches. “Defender la Caja es una responsabilidad ética,” soltó con convicción. ¡Y vaya que tiene razón!
Ahora, si nos ponemos a ver qué proponen específicamente, tienen cosas interesantes. Por ejemplo, quieren bajar las listas de espera, que ya son un drama, ampliar las jornadas quirúrgicas – porque hay gente esperando años por unas operaciones – y echarle ojo al talento humano, que a veces se va por buscar mejores condiciones en otros lados. También hablan de tecnología, digitalización y de mantener las obras de infraestructura que ya están en marcha. ¡A todo dar!
Lo que me preocupa, y creo que deberíamos analizarlo bien, es el tema del financiamiento. Porque si no le echan ganduleria al bolsillo, ¿cómo van a poder hacer todas estas mejoras? Dicen que buscan sostenibilidad financiera, pero ¿eso significa recortar en otra área? ¿O sacar plata de donde no hay? Esa es la gran incógnita, diay.
Es importante recordar que la CCSS es mucho más que una institución; es parte de nuestra identidad nacional. Representa valores de equidad, solidaridad y dignidad humana, aunque a veces, la realidad nos muestre otra cosa. Muchos recordaremos a nuestros padres llevándonos a consulta desde pequeños, saber que podíamos ir al hospital sin tener que vender la casa... Eso es invaluable, maes. Mantener ese espíritu debería ser sagrado.
En fin, el pacto parece prometedor, pero tendremos que estar ojo avizor para ver si realmente se cumplen las promesas. ¿Ustedes creen que con este tipo de acuerdos podemos lograr que la CCSS vuelva a ser la institución sólida y eficiente que alguna vez fue, o simplemente será otro espejismo político? Déjenme sus opiniones abajo en el foro, ¡quiero saber qué piensan ustedes sobre esto!