Bueno, pues ahí les va la novedad, mi gente. Los empresarios nacionales andan con una confianza, digamos, “moderada” pa’ empezar el 2026. No es que estén saltando de pura alegría, ni mucho menos, pero tampoco tirándose de la silla pensando que todo se va al traste. Según el IICE de la UCR, la cosa pinta… decente, vamos.
El estudio, que le preguntaron a un buen cuántos jefes pa’ ver qué onda, mostró que el Índice Global de Expectativas Empresariales bajó poquito, como 0.3 puntitos. Está en 55.9, que es más alto que el promedio general de 53.9. Eso quiere decir, en cristiano, que en general, las empresas tienen esperanzas de que el primer trimestre vaya bien, aunque hay que irlo viendo día tras día, ¿verdad?
Gabriela González, la investigadora del IICE, nos soltó que “aunque todavía hay que tener cuidado y algunos sectores están revisando sus planes, el ambiente de negocios apunta a un inicio de año con crecimiento estable”. Y eso, amigos míos, suena bastante bien, considerando todo el rollo que hemos vivido estos últimos años. Uno siempre andaba preocupao’, ahora parece que el panorama va estabilizándose un poco.
Lo interesante es que no todos los sectores van igual. El agropecuario, que es la base de nuestra gallina de los huevos de oro, anda contento y sus expectativas subieron un poquito. El comercio también se animó y dice que las cosas podrían mejorar. Otros sectores tuvieron algunas bajitas, pero siguen estando arriba de donde estaban antes, así que la confianza general sigue presente.
Y hablando de empleos, ¡esto es bueno! El 69.1% de los empresarios dicen que van a mantener la planilla igual, sin cambios. Un 26.9% piensa meterle duro y contratar más gente, y solo un 4% se atreve a pensar en reducir personal. Eso demuestra que, a pesar de todo, la gente tiene trabajo y eso es vital para que sigamos sacando adelante.
En cuanto a las ventas y la producción, la expectativa neta subió unos 8 puntitos, que es bastante. Casi todos los sectores creen que van a vender y producir más, excepto el comercio, que ahí la cosa está más pareja. Entre el 43% y el 60% de los empresarios espera que las ventas se disparen, mientras que solo un pequeño porcentaje cree que van a bajar. Espero que esos números se traduzcan en más dinero para todos nosotros, diay.
Ahora, si hablamos de inversión, los empresarios no están precisamente gastando a lo loco. El 10.8% piensa comprar equipos nuevos, maquinaria moderna y tecnología punta. Pero ojo, que el 82% dice que se enfocará en las inversiones que realmente necesita para seguir funcionando. Lo importante es ser responsables con el dinero, especialmente en estos tiempos. Y muchos proyectos se van a concentrar en mejorar la posición competitiva, tratando de estar a la vanguardia y ofrecer productos y servicios de calidad. ¡A darle!
Esta encuesta se hizo entre noviembre de 2025, entrevistándole a 428 empresas de distintos tamaños y sectores. Entonces, tenemos datos frescos y representativos de lo que está pasando en el mundo empresarial nacional. ¿Será que finalmente estamos dejando atrás los días grises y podemos respirar tranquilos? O será que esta confianza es solo una ilusión pasajera y pronto nos llevaremos una decepción? ¿Creen ustedes que la economía tica estará a la altura del desafío en 2026, o deberíamos prepararnos para otro año de incertidumbre y ajustes? Déjenme sus opiniones abajo, quiero saber qué piensan mis compas del Foro.
El estudio, que le preguntaron a un buen cuántos jefes pa’ ver qué onda, mostró que el Índice Global de Expectativas Empresariales bajó poquito, como 0.3 puntitos. Está en 55.9, que es más alto que el promedio general de 53.9. Eso quiere decir, en cristiano, que en general, las empresas tienen esperanzas de que el primer trimestre vaya bien, aunque hay que irlo viendo día tras día, ¿verdad?
Gabriela González, la investigadora del IICE, nos soltó que “aunque todavía hay que tener cuidado y algunos sectores están revisando sus planes, el ambiente de negocios apunta a un inicio de año con crecimiento estable”. Y eso, amigos míos, suena bastante bien, considerando todo el rollo que hemos vivido estos últimos años. Uno siempre andaba preocupao’, ahora parece que el panorama va estabilizándose un poco.
Lo interesante es que no todos los sectores van igual. El agropecuario, que es la base de nuestra gallina de los huevos de oro, anda contento y sus expectativas subieron un poquito. El comercio también se animó y dice que las cosas podrían mejorar. Otros sectores tuvieron algunas bajitas, pero siguen estando arriba de donde estaban antes, así que la confianza general sigue presente.
Y hablando de empleos, ¡esto es bueno! El 69.1% de los empresarios dicen que van a mantener la planilla igual, sin cambios. Un 26.9% piensa meterle duro y contratar más gente, y solo un 4% se atreve a pensar en reducir personal. Eso demuestra que, a pesar de todo, la gente tiene trabajo y eso es vital para que sigamos sacando adelante.
En cuanto a las ventas y la producción, la expectativa neta subió unos 8 puntitos, que es bastante. Casi todos los sectores creen que van a vender y producir más, excepto el comercio, que ahí la cosa está más pareja. Entre el 43% y el 60% de los empresarios espera que las ventas se disparen, mientras que solo un pequeño porcentaje cree que van a bajar. Espero que esos números se traduzcan en más dinero para todos nosotros, diay.
Ahora, si hablamos de inversión, los empresarios no están precisamente gastando a lo loco. El 10.8% piensa comprar equipos nuevos, maquinaria moderna y tecnología punta. Pero ojo, que el 82% dice que se enfocará en las inversiones que realmente necesita para seguir funcionando. Lo importante es ser responsables con el dinero, especialmente en estos tiempos. Y muchos proyectos se van a concentrar en mejorar la posición competitiva, tratando de estar a la vanguardia y ofrecer productos y servicios de calidad. ¡A darle!
Esta encuesta se hizo entre noviembre de 2025, entrevistándole a 428 empresas de distintos tamaños y sectores. Entonces, tenemos datos frescos y representativos de lo que está pasando en el mundo empresarial nacional. ¿Será que finalmente estamos dejando atrás los días grises y podemos respirar tranquilos? O será que esta confianza es solo una ilusión pasajera y pronto nos llevaremos una decepción? ¿Creen ustedes que la economía tica estará a la altura del desafío en 2026, o deberíamos prepararnos para otro año de incertidumbre y ajustes? Déjenme sus opiniones abajo, quiero saber qué piensan mis compas del Foro.