¡Aguántense!, porque acá les va la nota candela. Don Juan Carlos Hidalgo, el candidato del PUSC, anda echándole ganas para convencer a la gente de que él sí sabe cómo ponerle fin al panorama de seguridad que nos está dando que agarrar. La promesa es clara: contratar 6,500 nuevos oficiales para la Fuerza Pública, ¡una barbaridad! Claro, siempre y cuando él llegue a la Casa Amarilla.
Según Hidalgo, la cosa está bastante fea. Dice que Costa Rica ya no es precisamente el paraíso que solíamos conocer y que andamos regodeándonos en números de violencia que ni siquiera queríamos ver. En una charla con El Observador, soltó que el número de polis se estancó durante la última década, mientras que el país, pues se fue en picada, señor. Lo peor es que asegura que somos el segundo país más violento de Centroamérica, ¡superados solo por Honduras! ¡Qué cuadro!
Y no es cuento, dice que hasta le pidieron ayuda en Guatuso. Resulta que hizo una visita al Palenque El Tonjibe y ahí mismo, un cacique le comentó que necesitan más presencia policial. Imagínate la situación… parece que hasta los abuelos andan preocupados por la seguridad. Esto demuestra, según él, que el problema es serio y necesita una solución contundente, ¡sin rodeos!
“Si nosotros queremos traerle un poquito de paz y tranquilidad a nuestros vecinos, lo que vamos a hacer es inyectarle un buen capital al presupuesto de seguridad,” declaró el candidato. Parece que está convencido de que echarle billetes al problema es la forma más rápida de solucionarlo. Pero ojo, porque esto implica darle vuelta a la regla fiscal, esa que tanto atacan y defienden al mismo tiempo.
Aquí viene el detalle: Hidalgo argumenta que la Contraloría General de la República (CGR) está cometiendo un error al interpretar la regla fiscal. Según él, la CGR cree que cada institución debe cumplir la regla individualmente, lo cual limita mucho la capacidad del gobierno de mover recursos. Él propone una “interpretación auténtica” para decir que lo que realmente importa es el total del gasto público. Así, un ministerio podría gastar más si otro gasta menos, siempre y cuando el saldo final no exceda el límite establecido. ¡Un brete de tecnicismos, eh!
Pero claro, todo esto suena lindo en teoría, pero la práctica es otra vaina. ¿De dónde sale la plata para pagar a 6,500 nuevos policías y todo ese equipamiento? Hidalgo plantea vender el Banco de Costa Rica (BCR) para crear un fideicomiso, que sería el encargado de administrar los fondos y realizar inversiones en infraestructura, equipos, tecnología y, por supuesto, armamento. ¡Imagínate el revuelo que causará esta propuesta! Vender el BCR, ¡qué movida!
El candidato insiste en que esta medida es necesaria para dignificar el trabajo policial y proporcionarles las herramientas adecuadas para combatir el crimen. Menciona que los últimos tres años han sido los más violentos de nuestra historia, con cifras escalofriantes de homicidios: 905 en 2023, 876 en 2024 y 873 en 2025. Números que dan qué pensar y que demuestran la urgencia de tomar medidas drásticas, aunque estas sean polémicas. La seguridad ciudadana se ha convertido en una vara muy alta para todos los candidatos, ¡y vaya si la tienen que demostrar!
Ahora bien, señoras y señores, la gran pregunta es esta: ¿Realmente creen que la solución a nuestro problema de inseguridad pasa por contratar miles de policías y vender el BCR? ¿Es una estrategia viable o simplemente un parche temporal que no aborda las causas profundas de la delincuencia? ¡Déjenme sus opiniones en el foro! ¡Dígame diay, qué piensa usted de esta jugada de Hidalgo!
Según Hidalgo, la cosa está bastante fea. Dice que Costa Rica ya no es precisamente el paraíso que solíamos conocer y que andamos regodeándonos en números de violencia que ni siquiera queríamos ver. En una charla con El Observador, soltó que el número de polis se estancó durante la última década, mientras que el país, pues se fue en picada, señor. Lo peor es que asegura que somos el segundo país más violento de Centroamérica, ¡superados solo por Honduras! ¡Qué cuadro!
Y no es cuento, dice que hasta le pidieron ayuda en Guatuso. Resulta que hizo una visita al Palenque El Tonjibe y ahí mismo, un cacique le comentó que necesitan más presencia policial. Imagínate la situación… parece que hasta los abuelos andan preocupados por la seguridad. Esto demuestra, según él, que el problema es serio y necesita una solución contundente, ¡sin rodeos!
“Si nosotros queremos traerle un poquito de paz y tranquilidad a nuestros vecinos, lo que vamos a hacer es inyectarle un buen capital al presupuesto de seguridad,” declaró el candidato. Parece que está convencido de que echarle billetes al problema es la forma más rápida de solucionarlo. Pero ojo, porque esto implica darle vuelta a la regla fiscal, esa que tanto atacan y defienden al mismo tiempo.
Aquí viene el detalle: Hidalgo argumenta que la Contraloría General de la República (CGR) está cometiendo un error al interpretar la regla fiscal. Según él, la CGR cree que cada institución debe cumplir la regla individualmente, lo cual limita mucho la capacidad del gobierno de mover recursos. Él propone una “interpretación auténtica” para decir que lo que realmente importa es el total del gasto público. Así, un ministerio podría gastar más si otro gasta menos, siempre y cuando el saldo final no exceda el límite establecido. ¡Un brete de tecnicismos, eh!
Pero claro, todo esto suena lindo en teoría, pero la práctica es otra vaina. ¿De dónde sale la plata para pagar a 6,500 nuevos policías y todo ese equipamiento? Hidalgo plantea vender el Banco de Costa Rica (BCR) para crear un fideicomiso, que sería el encargado de administrar los fondos y realizar inversiones en infraestructura, equipos, tecnología y, por supuesto, armamento. ¡Imagínate el revuelo que causará esta propuesta! Vender el BCR, ¡qué movida!
El candidato insiste en que esta medida es necesaria para dignificar el trabajo policial y proporcionarles las herramientas adecuadas para combatir el crimen. Menciona que los últimos tres años han sido los más violentos de nuestra historia, con cifras escalofriantes de homicidios: 905 en 2023, 876 en 2024 y 873 en 2025. Números que dan qué pensar y que demuestran la urgencia de tomar medidas drásticas, aunque estas sean polémicas. La seguridad ciudadana se ha convertido en una vara muy alta para todos los candidatos, ¡y vaya si la tienen que demostrar!
Ahora bien, señoras y señores, la gran pregunta es esta: ¿Realmente creen que la solución a nuestro problema de inseguridad pasa por contratar miles de policías y vender el BCR? ¿Es una estrategia viable o simplemente un parche temporal que no aborda las causas profundas de la delincuencia? ¡Déjenme sus opiniones en el foro! ¡Dígame diay, qué piensa usted de esta jugada de Hidalgo!