¡Ay, Dios mío! Resulta que la Laura Chinchilla, la que nos tocó dirigir el país hace un buen tiempo, anda más confundida que gallina ciega con las próximas elecciones. Tres semanitas faltan pa’l 1° de febrero y la señora todavía no sabe por quién echarle la cédula. ¡Imagínate! Las encuestas dicen que casi la mitad del pueblo está igual, indeciso, pensando qué hacer con el voto. Ya saben, tiempos de zozobra…
Y ojo, que esto no es porque no hay opciones, ¡al contrario! Según la propia Chinchilla, tenemos candidatos con condiciones bárbaras, gente capaz de sacar a Costa Rica de este lío en el que estamos metidos, lejos de las trapisondas y el majeío que hemos visto últimamente. Ella misma dice que ya platicó con varios, y les reconoce inteligencia, visión, y lo más importante: ¡decencia! Eso sí que es oro macizo en estos días.
Pero bueno, pa’ llegar a esa conclusión, la Laura tuvo que darse una vuelta en la cabeza, analizándolo todo. Y resulta que ya tiene clarísimo por quién NO va a ir. Se armó un discurso serio, directo al grano, y lo puso en sus redes sociales, pa’ que todos lo escuchen. Dice que no le dará el voto a nadie que haya hecho la vista gorda ante los ataques al TSE, ni a quien haya sido indiferente a lo que le pasa a la Contraloría, al Organismo de Investigación Judicial, ni a la Fiscalía. ¡Eso es poner los pies en la tierra!
Además, la exmandataria no se anduvo con rodeos y lanzó unas pullas fuertes a aquellos que han celebrado insultos y tratos groseros hacia periodistas, legisladores, jueces, religiosos… ¡literalmente a cualquiera que piense diferente! Parece que le fastidió mucho ver tanto irrespeto y falta de civismo en la campaña. Dijo que eso no es democracia, ¡y tiene toda la razón!
Lo más fuerte vino después: advirtió que no votará por “quien busca reproducirse en el poder para garantizarles inmunidad e impunidad a sus amigos con acusaciones penales pendientes”. ¡Uy, ahí nomás quedó el aire tenso! No mencionó nombres, pero entendemos el mensaje. Claramente, la Laura no quiere ver a nadie comprándose el puesto y protegiendo a sus compinches, aunque hayan cometido fechorías. ¡Eso no se vale!
Ahora, si bien la señora está exigiendo bastante, también reconoció que la oferta de candidatos es interesante y elogió que los medios hayan dado espacio a las propuestas de cada quien. Así que, aparentemente, aún mantiene la esperanza de que encontremos a alguien que realmente le haga cosquillas al pueblo y le dé un vuelco a las cosas. Porque, díganlo conmigo, ¡ya estamos cansados de lo mismo!
En fin, la Laura le pide a todos los costarricenses que se informen bien, que analicen su voto con calma y que salgan a emitirlo con responsabilidad el día de las elecciones. Dice que es crucial participar y ejercer nuestro derecho al sufragio. ¡Totalmente de acuerdo! Que nadie se quede en casa lamentándose luego. Con tanta vara que tenemos encima, necesitamos levantar la voz.
Y hablando de levantar la voz, me pregunto... ¿Crees que la crítica tan dura de Laura Chinchilla tendrá algún impacto real en la decisión de los votantes, o simplemente es una figura dando su opinión desde afuera? ¡Déjanos tus pensamientos en los comentarios, quiero saber qué piensas tú sobre este panorama electoral!
Y ojo, que esto no es porque no hay opciones, ¡al contrario! Según la propia Chinchilla, tenemos candidatos con condiciones bárbaras, gente capaz de sacar a Costa Rica de este lío en el que estamos metidos, lejos de las trapisondas y el majeío que hemos visto últimamente. Ella misma dice que ya platicó con varios, y les reconoce inteligencia, visión, y lo más importante: ¡decencia! Eso sí que es oro macizo en estos días.
Pero bueno, pa’ llegar a esa conclusión, la Laura tuvo que darse una vuelta en la cabeza, analizándolo todo. Y resulta que ya tiene clarísimo por quién NO va a ir. Se armó un discurso serio, directo al grano, y lo puso en sus redes sociales, pa’ que todos lo escuchen. Dice que no le dará el voto a nadie que haya hecho la vista gorda ante los ataques al TSE, ni a quien haya sido indiferente a lo que le pasa a la Contraloría, al Organismo de Investigación Judicial, ni a la Fiscalía. ¡Eso es poner los pies en la tierra!
Además, la exmandataria no se anduvo con rodeos y lanzó unas pullas fuertes a aquellos que han celebrado insultos y tratos groseros hacia periodistas, legisladores, jueces, religiosos… ¡literalmente a cualquiera que piense diferente! Parece que le fastidió mucho ver tanto irrespeto y falta de civismo en la campaña. Dijo que eso no es democracia, ¡y tiene toda la razón!
Lo más fuerte vino después: advirtió que no votará por “quien busca reproducirse en el poder para garantizarles inmunidad e impunidad a sus amigos con acusaciones penales pendientes”. ¡Uy, ahí nomás quedó el aire tenso! No mencionó nombres, pero entendemos el mensaje. Claramente, la Laura no quiere ver a nadie comprándose el puesto y protegiendo a sus compinches, aunque hayan cometido fechorías. ¡Eso no se vale!
Ahora, si bien la señora está exigiendo bastante, también reconoció que la oferta de candidatos es interesante y elogió que los medios hayan dado espacio a las propuestas de cada quien. Así que, aparentemente, aún mantiene la esperanza de que encontremos a alguien que realmente le haga cosquillas al pueblo y le dé un vuelco a las cosas. Porque, díganlo conmigo, ¡ya estamos cansados de lo mismo!
En fin, la Laura le pide a todos los costarricenses que se informen bien, que analicen su voto con calma y que salgan a emitirlo con responsabilidad el día de las elecciones. Dice que es crucial participar y ejercer nuestro derecho al sufragio. ¡Totalmente de acuerdo! Que nadie se quede en casa lamentándose luego. Con tanta vara que tenemos encima, necesitamos levantar la voz.
Y hablando de levantar la voz, me pregunto... ¿Crees que la crítica tan dura de Laura Chinchilla tendrá algún impacto real en la decisión de los votantes, o simplemente es una figura dando su opinión desde afuera? ¡Déjanos tus pensamientos en los comentarios, quiero saber qué piensas tú sobre este panorama electoral!