¡Ay, mae! Quién no sueña con darse una escapada por Europa, ¿verdad? Pues resulta que Kianny Berry, la hijita de la querida Glenda Peraza, se topó con una varecita turbia en su aventura europea. Lo que empezó siendo el viaje de sus sueños, se convirtió en una travesura llena de sobresaltos médicos y reflexiones inesperadas, así lo reveló en sus redes sociales.
Como les contamos, la jovencita, que todos conocemos como ‘Kiki’, compartía con sus seguidores las emociones de recorrer el Viejo Continente junto a su mejor amiga y su familia. Se le veía feliz, sacándose fotos frente a monumentos emblemáticos, probando comidas exóticas… parecía que todo estaba saliendo perfecto. ¡Pero claro, la vida siempre nos da alguna que otra sorpresa!
Y vaya si se la dio. Resulta que Kiki tuvo que visitar las salas de emergencia en dos ocasiones distintas debido a molestias físicas persistentes. “Me encantaría poder explicar lo retador que ha sido este viaje para mí,” escribió en Instagram, mostrando una foto donde se le puede ver conectada a una vía intravenosa. Parecía estar más allá de cansada, más bien agotada.
Imagínate, después de tanto ahorrar y planificar, enfrentar esto. No es fácil, diay. La criatura reconoció que se puso a cuestionarse qué estaría pasando, cómo pudo llegar a tal punto en medio de lo que había anhelado tanto tiempo. En tiempos como estos, la mente juega trucos, ¿quién no los ha tenido?
Por suerte, no está sola en esto. Sus primas, esas compañeras incondicionales, fueron su mayor apoyo durante toda la convalecencia. Fueron su pilar fundamental, estando ahí en cada momento, brindándole cariño y contándole chistes para levantarle el ánimo. ¡Qué primas tan chivas!
Aunque el viaje no salió exactamente como esperaba, Kiki demostró madurez y una perspectiva muy interesante. Aseguró que, a pesar de no haber vivido la típica experiencia turística, consideró que su viaje fue aún más enriquecedor. Entendió que a veces, las dificultades pueden enseñarnos más que los momentos perfectos.
En medio de todo este revuelo, es importante destacar la importancia de cuidarnos y escuchar a nuestro cuerpo. Viajar es hermoso, sí, pero nunca debemos descuidar nuestra salud ni ignorar las señales que nos envía nuestro organismo. A veces, lo más importante es saber cuándo parar y buscar ayuda profesional.
Ahora, cuéntanos, ¿alguna vez te has encontrado con situaciones inesperadas mientras viajabas? ¿Cómo manejaste esos desafíos y qué aprendiste de ellos? ¡Deja tus comentarios abajo y platíquenos qué piensas sobre la experiencia de Kiki y cómo nos recuerda que incluso los viajes aparentemente perfectos pueden tener sus propios retos!
Como les contamos, la jovencita, que todos conocemos como ‘Kiki’, compartía con sus seguidores las emociones de recorrer el Viejo Continente junto a su mejor amiga y su familia. Se le veía feliz, sacándose fotos frente a monumentos emblemáticos, probando comidas exóticas… parecía que todo estaba saliendo perfecto. ¡Pero claro, la vida siempre nos da alguna que otra sorpresa!
Y vaya si se la dio. Resulta que Kiki tuvo que visitar las salas de emergencia en dos ocasiones distintas debido a molestias físicas persistentes. “Me encantaría poder explicar lo retador que ha sido este viaje para mí,” escribió en Instagram, mostrando una foto donde se le puede ver conectada a una vía intravenosa. Parecía estar más allá de cansada, más bien agotada.
Imagínate, después de tanto ahorrar y planificar, enfrentar esto. No es fácil, diay. La criatura reconoció que se puso a cuestionarse qué estaría pasando, cómo pudo llegar a tal punto en medio de lo que había anhelado tanto tiempo. En tiempos como estos, la mente juega trucos, ¿quién no los ha tenido?
Por suerte, no está sola en esto. Sus primas, esas compañeras incondicionales, fueron su mayor apoyo durante toda la convalecencia. Fueron su pilar fundamental, estando ahí en cada momento, brindándole cariño y contándole chistes para levantarle el ánimo. ¡Qué primas tan chivas!
Aunque el viaje no salió exactamente como esperaba, Kiki demostró madurez y una perspectiva muy interesante. Aseguró que, a pesar de no haber vivido la típica experiencia turística, consideró que su viaje fue aún más enriquecedor. Entendió que a veces, las dificultades pueden enseñarnos más que los momentos perfectos.
En medio de todo este revuelo, es importante destacar la importancia de cuidarnos y escuchar a nuestro cuerpo. Viajar es hermoso, sí, pero nunca debemos descuidar nuestra salud ni ignorar las señales que nos envía nuestro organismo. A veces, lo más importante es saber cuándo parar y buscar ayuda profesional.
Ahora, cuéntanos, ¿alguna vez te has encontrado con situaciones inesperadas mientras viajabas? ¿Cómo manejaste esos desafíos y qué aprendiste de ellos? ¡Deja tus comentarios abajo y platíquenos qué piensas sobre la experiencia de Kiki y cómo nos recuerda que incluso los viajes aparentemente perfectos pueden tener sus propios retos!