¡Ay, Dios mío! Otra vez la política nos está jugando sucio. Las listas de espera en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) siguen creciendo a un ritmo alarmante, y parece que nadie quiere ponerle freno. El Ministerio de Salud ha salido a echarle la bronca al Congreso, diciendo que ellos son los culpables de este lío, porque no quieren aprobar un proyecto de ley que ayudaría a solucionar el problema.
El Expediente N° 24.015, que busca aumentar la cantidad de médicos especialistas y mejorar la atención médica, lleva meses dando vueltas en la Asamblea Legislativa. Ya lo intentamos antes, allá por diciembre pasado, justo antes de que se fueran de vacaciones los diputados, y pum, se le congeló todo. Ahora, con la reanudación de las sesiones, parecía que íbamos a tener un respiro, pero no, otra vez presentaron mociones, ¡nuevas mociones!, que impidieron que el proyecto siguiera avanzando. ¡Qué desmadre!
Las diputadas Sofía Guillén (del Frente Amplio) y Montserrat Ruiz (de PLN), decidieron revivir unas propuestas que ya habíamos debatido hasta la saciedad, incluyendo, agárrense, la necesidad de volver a consultar a sindicatos, universidades y colegios profesionales… ¡los mismos que ya dieron su visto bueno hace rato! Esto, vamos, es puro trabar por trabar. Parece que algunos diputados prefieren ver pasar a la gente por encima que hacer bien su trabajo.
Y mientras tanto, ¿quién paga la factura? Nosotros, los asegurados de la CCSS. Miles de personas están esperando desesperadamente por citas médicas, exámenes y cirugías. Algunos llevan meses, otros años. Imagínate la angustia, el sufrimiento... Todo eso porque unos pocos diputados no pueden ponerse de acuerdo o simplemente no les importa la salud pública. ¡Es una pena, diay!
No es ningún secreto que la falta de médicos especialistas es uno de los mayores problemas que enfrenta nuestro sistema de salud. Con el envejecimiento de la población y el aumento de enfermedades crónicas, la demanda de atención médica sigue aumentando, pero nuestros hospitales y clínicas no tienen los recursos necesarios para satisfacerla. Esto genera una presión enorme sobre el personal médico, que se esfuerza al máximo para brindar una atención de calidad a pesar de las limitaciones.
Lo más triste de todo es que esto no afecta a un partido político en particular, ni a una administración específica. Afecta a todos los costarricenses que dependemos del sistema público de salud, ricos o pobres, jóvenes o viejos. Todos estamos en la misma lancha, remando contra corriente, mientras unos pocos juegan con nuestras vidas. Ese es el verdadero problema, ¿entienden?
Este proyecto de ley, el Expediente 24.015, era nuestra esperanza, una oportunidad para aliviar este déficit de especialistas y mejorar la atención médica en todo el país. Pero, si seguimos así, entre trabas y mociones innecesarias, se va a ir al traste, como tantos otros proyectos importantes que podrían haber beneficiado a la población. Necesitamos que los diputados entiendan la urgencia de la situación y hagan lo correcto, por una vez en la vida.
En fin, la situación es complicada, pero no imposible de solucionar. Lo que necesitamos es voluntad política, compromiso y, sobre todo, que los diputados pongan los intereses del pueblo por encima de sus propios intereses partidistas. Pero me pregunto, ¿cree usted que realmente tenemos la esperanza de ver una solución a estas listas de espera pronto o seguirá siendo un problema crónico en nuestro sistema de salud? Comparta su opinión en los comentarios.
El Expediente N° 24.015, que busca aumentar la cantidad de médicos especialistas y mejorar la atención médica, lleva meses dando vueltas en la Asamblea Legislativa. Ya lo intentamos antes, allá por diciembre pasado, justo antes de que se fueran de vacaciones los diputados, y pum, se le congeló todo. Ahora, con la reanudación de las sesiones, parecía que íbamos a tener un respiro, pero no, otra vez presentaron mociones, ¡nuevas mociones!, que impidieron que el proyecto siguiera avanzando. ¡Qué desmadre!
Las diputadas Sofía Guillén (del Frente Amplio) y Montserrat Ruiz (de PLN), decidieron revivir unas propuestas que ya habíamos debatido hasta la saciedad, incluyendo, agárrense, la necesidad de volver a consultar a sindicatos, universidades y colegios profesionales… ¡los mismos que ya dieron su visto bueno hace rato! Esto, vamos, es puro trabar por trabar. Parece que algunos diputados prefieren ver pasar a la gente por encima que hacer bien su trabajo.
Y mientras tanto, ¿quién paga la factura? Nosotros, los asegurados de la CCSS. Miles de personas están esperando desesperadamente por citas médicas, exámenes y cirugías. Algunos llevan meses, otros años. Imagínate la angustia, el sufrimiento... Todo eso porque unos pocos diputados no pueden ponerse de acuerdo o simplemente no les importa la salud pública. ¡Es una pena, diay!
No es ningún secreto que la falta de médicos especialistas es uno de los mayores problemas que enfrenta nuestro sistema de salud. Con el envejecimiento de la población y el aumento de enfermedades crónicas, la demanda de atención médica sigue aumentando, pero nuestros hospitales y clínicas no tienen los recursos necesarios para satisfacerla. Esto genera una presión enorme sobre el personal médico, que se esfuerza al máximo para brindar una atención de calidad a pesar de las limitaciones.
Lo más triste de todo es que esto no afecta a un partido político en particular, ni a una administración específica. Afecta a todos los costarricenses que dependemos del sistema público de salud, ricos o pobres, jóvenes o viejos. Todos estamos en la misma lancha, remando contra corriente, mientras unos pocos juegan con nuestras vidas. Ese es el verdadero problema, ¿entienden?
Este proyecto de ley, el Expediente 24.015, era nuestra esperanza, una oportunidad para aliviar este déficit de especialistas y mejorar la atención médica en todo el país. Pero, si seguimos así, entre trabas y mociones innecesarias, se va a ir al traste, como tantos otros proyectos importantes que podrían haber beneficiado a la población. Necesitamos que los diputados entiendan la urgencia de la situación y hagan lo correcto, por una vez en la vida.
En fin, la situación es complicada, pero no imposible de solucionar. Lo que necesitamos es voluntad política, compromiso y, sobre todo, que los diputados pongan los intereses del pueblo por encima de sus propios intereses partidistas. Pero me pregunto, ¿cree usted que realmente tenemos la esperanza de ver una solución a estas listas de espera pronto o seguirá siendo un problema crónico en nuestro sistema de salud? Comparta su opinión en los comentarios.