¡Qué despiche! Parece mentira que sigamos teniendo este problema, pero la venta ilegal de medicamentos en Costa Rica sigue creciendo a pasos agigantados. El Colegio de Farmacéuticos nos acaba de soltar la bomba: la cosa está peor que nunca, y eso pone en peligro la salud de todos nosotros, mae.
La realidad es clara: estos vendedores ambulantes, que andan aprovechándose de la necesidad de la gente, están metiendo mercancía por todos lados, especialmente por la frontera norte. Y ojo, no estamos hablando de unos cuantos paquetitos; hablamos de cantidades significativas que entran sin ningún tipo de revisión por parte de las autoridades sanitarias. Esto significa que nadie sabe qué hay dentro de esas pastillas o frascos, diay.
Y lo peor es que esos productos, además de no tener registro, podrían estar vencidos, guardados como Dios manda (oídos sordos), adulterados, o directamente ser copias baratas que no tienen nada que ver con lo que dicen ser. Imagínate meterte algo así al cuerpo... ¡qué carga! Un medicamento mal hecho puede causarte reacciones adversas muy serias, empeorar una enfermedad que ya tienes, o incluso hacerte resistente a los tratamientos correctos, especialmente si se trata de antibióticos. No es juego de niños, chunches.
Aura Jara, la presidenta del Colegio de Farmacéuticos, lo dijo clarito: “La salud no debe ponerse en riesgo por ahorrar unos colones o porque te parece fácil comprarle a cualquier lao”. Tiene toda la razón. Optar por la vía fácil y económica a veces puede salirte demasiado caro, y en este caso, hablamos de poner en riesgo tu vida y la de tus allegados. Piénsatelo dos veces antes de caer en esa trampa, compa.
Para darle más contextooo, justo esta semana la Fuerza Pública mandó a parar un cargamento considerable de medicamentos ilegales en Boca Arenal, en Cutris. Según reportaron, decomisaron casi 3.000 unidades que venían desde Nicaragua, siendo transportadas por una señora que, al parecer, las estaba introduciendo sin papeles por Los Chiles. ¡Qué torta! Ahí quedó claro que el negocio funciona a gran escala y con complicidades.
Este operativo, aunque bueno, solo es un parche. Necesitamos medidas mucho más contundentes para frenar este flagelo, y rápido. Se necesita reforzar la vigilancia en las fronteras, implementar controles más estrictos en las farmacias, y educar a la población sobre los riesgos de comprar medicamentos en lugares no autorizados. Además, habría que investigar quiénes están detrás de estas operaciones, porque esto huele a podrido hasta la última gota.
No podemos permitir que la ambición de unos pocos ponga en peligro la salud de nuestra comunidad. Hay que recordar que adquirir medicamentos únicamente en farmacias acreditadas es la única forma segura de garantizar que estás recibiendo un producto original, de calidad y con todas las garantías necesarias. Así que, ¡ojo avizor, mi raza! No te dejes engañar por precios bajos y ofertas tentadoras.
Estamos ante una crisis de salud pública silenciosa, que amenaza con socavar la confianza de la gente en nuestro sistema sanitario. Entonces, dime tú: ¿crees que las sanciones actuales son suficientes para disuadir a quienes trafican con medicamentos ilegales, o necesitamos medidas más drásticas para proteger la salud de todos los costarricenses?
La realidad es clara: estos vendedores ambulantes, que andan aprovechándose de la necesidad de la gente, están metiendo mercancía por todos lados, especialmente por la frontera norte. Y ojo, no estamos hablando de unos cuantos paquetitos; hablamos de cantidades significativas que entran sin ningún tipo de revisión por parte de las autoridades sanitarias. Esto significa que nadie sabe qué hay dentro de esas pastillas o frascos, diay.
Y lo peor es que esos productos, además de no tener registro, podrían estar vencidos, guardados como Dios manda (oídos sordos), adulterados, o directamente ser copias baratas que no tienen nada que ver con lo que dicen ser. Imagínate meterte algo así al cuerpo... ¡qué carga! Un medicamento mal hecho puede causarte reacciones adversas muy serias, empeorar una enfermedad que ya tienes, o incluso hacerte resistente a los tratamientos correctos, especialmente si se trata de antibióticos. No es juego de niños, chunches.
Aura Jara, la presidenta del Colegio de Farmacéuticos, lo dijo clarito: “La salud no debe ponerse en riesgo por ahorrar unos colones o porque te parece fácil comprarle a cualquier lao”. Tiene toda la razón. Optar por la vía fácil y económica a veces puede salirte demasiado caro, y en este caso, hablamos de poner en riesgo tu vida y la de tus allegados. Piénsatelo dos veces antes de caer en esa trampa, compa.
Para darle más contextooo, justo esta semana la Fuerza Pública mandó a parar un cargamento considerable de medicamentos ilegales en Boca Arenal, en Cutris. Según reportaron, decomisaron casi 3.000 unidades que venían desde Nicaragua, siendo transportadas por una señora que, al parecer, las estaba introduciendo sin papeles por Los Chiles. ¡Qué torta! Ahí quedó claro que el negocio funciona a gran escala y con complicidades.
Este operativo, aunque bueno, solo es un parche. Necesitamos medidas mucho más contundentes para frenar este flagelo, y rápido. Se necesita reforzar la vigilancia en las fronteras, implementar controles más estrictos en las farmacias, y educar a la población sobre los riesgos de comprar medicamentos en lugares no autorizados. Además, habría que investigar quiénes están detrás de estas operaciones, porque esto huele a podrido hasta la última gota.
No podemos permitir que la ambición de unos pocos ponga en peligro la salud de nuestra comunidad. Hay que recordar que adquirir medicamentos únicamente en farmacias acreditadas es la única forma segura de garantizar que estás recibiendo un producto original, de calidad y con todas las garantías necesarias. Así que, ¡ojo avizor, mi raza! No te dejes engañar por precios bajos y ofertas tentadoras.
Estamos ante una crisis de salud pública silenciosa, que amenaza con socavar la confianza de la gente en nuestro sistema sanitario. Entonces, dime tú: ¿crees que las sanciones actuales son suficientes para disuadir a quienes trafican con medicamentos ilegales, o necesitamos medidas más drásticas para proteger la salud de todos los costarricenses?