¡Ay, Dios mío! Qué bronca la que nos cayó encima en Limón. El OIJ mandó toda la chiripa y agarró a cinco tipos que andaban haciendo de las suyas en Cuba Creek, amenazando a la gente y pidiendo plata a carcajadas. Parece que la paciencia de las autoridades se acabó, porque ahora sí, van a tener que rendir cuentas por todos esos fechoríos.
La movida empezó hace unos meses, allá por diciembre del año pasado. Según el informe inicial, estos vándalos estaban metidos en varias situaciones bien turbias, exigiendo ‘tributos’ y hasta sembrando el miedo con balas. El OIJ ha estado rastreando cada paso de estos mae, juntando pistas y evidencias para poder destaparle la olla a esta banda de matones. Uno se pregunta qué clase de vida se les ocurrió seguir, afectando así a familias inocentes.
El primer incidente, dicen, fue el 12 de diciembre. Un pobre hombre estaba tranquilito en su casa cuando aparecieron dos tipos, como sacados de una película mala, a darle rodeos por tres millones de colones. Imagínate el susto que se llevó el señor, teniendo que lidiar con semejante amenaza. Luego vinieron las llamadas y los mensajes, insistiendo en que pagara o sufriría las consecuencias. ¡Qué sal!
Pero eso no fue todo. Semanas después, el 18 de diciembre, fue el hermano del afectado quien recibió la visita de estos rufianes en su negocio. Le pidieron mil colones, y cuando el tipo les dijo que él no era el dueño, estos se fueron, pero volvieron a dispararle al lugar. Un verdadero show de terror, diay. De verdad que algunos mae no tienen ni pizca de respeto por los demás, y recurren a la violencia para conseguir lo que quieren.
Y como si fuera poco, el 19 de diciembre, estos energúmenos decidieron hacer una fiesta de disparos en el sector de Cuba Creek. Balazos con pistolas y rifles, generando pánico entre los vecinos. Por suerte, nadie resultó herido, pero la tensión se podía cortar con un cuchillo. Esto ya superó todas las líneas rojas, y por fin, el OIJ actuó con contundencia.
Este martes temprano, amanecimos con la noticia de los allanamientos. Agentes del OIJ hicieron acto de presencia en Cuba Creek, cumpliendo órdenes judiciales para detener a los sospechosos y decomisar pruebas. Y vaya que encontraron cosas: aparente droga, marihuana, cocaína, crack… ¡Un arsenal completo! Además, les dieron con tres armas de fuego que seguramente estarán siendo analizadas por peritos forenses. Que bueno que esto salió a la luz.
Las autoridades recordaron a la comunidad que si alguien fue víctima de estas extorsiones o amenazas, no dude en denunciar. Hay que romper el círculo de impunidad y demostrar que no vamos a tolerar este tipo de actos. El teléfono 800-8000-645 está disponible para recibir reportes anónimos, así que no tengan miedo de hablar. Este brete debe servir de ejemplo para otros que piensen en meterse con la tranquilidad de la gente.
Ahora la pregunta es: ¿Cómo podemos, como sociedad costarricense, evitar que estos casos se repitan? ¿Es suficiente con aumentar la vigilancia policial o necesitamos abordar las causas profundas que llevan a algunas personas a cometer estos delitos? ¡Compartan sus ideas y opiniones en el foro!
La movida empezó hace unos meses, allá por diciembre del año pasado. Según el informe inicial, estos vándalos estaban metidos en varias situaciones bien turbias, exigiendo ‘tributos’ y hasta sembrando el miedo con balas. El OIJ ha estado rastreando cada paso de estos mae, juntando pistas y evidencias para poder destaparle la olla a esta banda de matones. Uno se pregunta qué clase de vida se les ocurrió seguir, afectando así a familias inocentes.
El primer incidente, dicen, fue el 12 de diciembre. Un pobre hombre estaba tranquilito en su casa cuando aparecieron dos tipos, como sacados de una película mala, a darle rodeos por tres millones de colones. Imagínate el susto que se llevó el señor, teniendo que lidiar con semejante amenaza. Luego vinieron las llamadas y los mensajes, insistiendo en que pagara o sufriría las consecuencias. ¡Qué sal!
Pero eso no fue todo. Semanas después, el 18 de diciembre, fue el hermano del afectado quien recibió la visita de estos rufianes en su negocio. Le pidieron mil colones, y cuando el tipo les dijo que él no era el dueño, estos se fueron, pero volvieron a dispararle al lugar. Un verdadero show de terror, diay. De verdad que algunos mae no tienen ni pizca de respeto por los demás, y recurren a la violencia para conseguir lo que quieren.
Y como si fuera poco, el 19 de diciembre, estos energúmenos decidieron hacer una fiesta de disparos en el sector de Cuba Creek. Balazos con pistolas y rifles, generando pánico entre los vecinos. Por suerte, nadie resultó herido, pero la tensión se podía cortar con un cuchillo. Esto ya superó todas las líneas rojas, y por fin, el OIJ actuó con contundencia.
Este martes temprano, amanecimos con la noticia de los allanamientos. Agentes del OIJ hicieron acto de presencia en Cuba Creek, cumpliendo órdenes judiciales para detener a los sospechosos y decomisar pruebas. Y vaya que encontraron cosas: aparente droga, marihuana, cocaína, crack… ¡Un arsenal completo! Además, les dieron con tres armas de fuego que seguramente estarán siendo analizadas por peritos forenses. Que bueno que esto salió a la luz.
Las autoridades recordaron a la comunidad que si alguien fue víctima de estas extorsiones o amenazas, no dude en denunciar. Hay que romper el círculo de impunidad y demostrar que no vamos a tolerar este tipo de actos. El teléfono 800-8000-645 está disponible para recibir reportes anónimos, así que no tengan miedo de hablar. Este brete debe servir de ejemplo para otros que piensen en meterse con la tranquilidad de la gente.
Ahora la pregunta es: ¿Cómo podemos, como sociedad costarricense, evitar que estos casos se repitan? ¿Es suficiente con aumentar la vigilancia policial o necesitamos abordar las causas profundas que llevan a algunas personas a cometer estos delitos? ¡Compartan sus ideas y opiniones en el foro!