¡Ay, Dios mío! Parece que estamos atrapados en un disco rayado con este tema de las pensiones del Magisterio. Ya ni siquiera sorprende la falta de interés de algunos aspirantes a la presidencia, pero bueno, aquí estamos, sacando humo de donde no hay.
La Asociación de Jubilados en Acción del Magisterio Nacional (AJA), esos luchadores incansables, presentó una propuesta bastante sensata para proteger los fondos de pensiones y evitar que sigamos viendo cómo se nos escapan los quetzales. Después de todo, hablamos de gente que le puso el alma a educar a nuestros niños, y ahora tienen que batallar para llegar a fin de mes.
La Junta de Pensiones del Magisterio Nacional (Jupema) organizó un debate en noviembre pasado, creyendo quizás que serviría para despertar conciencias. Remitieron un documento a todos los equipos de campaña explicando la urgencia del problema, y vaya si hubo respuesta… o mejor dicho, poca. De las 20 candidaturas que aspiran a dirigirnos, ¡solo cuatro mostraron algo de voluntad!
Hablando de nombres, tenemos a Ana Virginia Calzada (del Partido Centro Democrático y Social), Ronny Castillo (Aquí Costa Rica Manda), Douglas Caamaño (Alianza Costa Rica Primero) y Ariel Robles (Frente Amplio). Estos sí dieron la cara y expresaron su apoyo a la propuesta de los jubilados. Y don Miguel Sobrado, presidente de AJA, no podía creer la poca receptividad.
Pero la cereza del pastel la dio Ariel Robles, que prometió descongelar las pensiones y restablecer el ajuste anual por costo de vida. ¡Imagínate qué alivio sería eso para miles de familias! Eso sí que sería darle una mano amiga a quienes realmente lo necesitan, en lugar de seguir inventándose excusas y promesas vacías. Que nadie piense que esto es un juego, brete serio.
Lo que preocupa es la actitud de los demás candidatos. Algunos simplemente rechazaron la propuesta, otros ni siquiera se molestaron en responder, y otros tantos prefieren hacerse los dormidos ante un problema que afecta directamente a gran parte de la población magisterial. Esta falta de respaldo político perpetúa recortes, congelamientos y una narrativa que califica esas pensiones como “de lujo”, ¡qué barbaridad!
Y no olvidemos que cerca de 30 mil jubilados del Magisterio llevan más de cinco años sin recibir ajustes por inflación. Es una vergüenza nacional, mándale saludos al gobierno. La AJA ya anunció que continuará impulsando un proyecto de ley para blindar esos fondos, porque estos no son privilegios, sino recursos que se cotizaron durante décadas. ¡Que no se les ocurra tocarlo!
Esta situación nos deja pensando: ¿Por qué los políticos siguen ignorando las necesidades de los jubilados del Magisterio? ¿Será que les da igual verlos sufrir o simplemente prefieren quedarse con los quetzales en sus bolsillos? Y tú, ¿qué opinas? ¿Crees que algún candidato realmente va a solucionar este problemota o seguiremos siendo unos borregos esperando milagros?
La Asociación de Jubilados en Acción del Magisterio Nacional (AJA), esos luchadores incansables, presentó una propuesta bastante sensata para proteger los fondos de pensiones y evitar que sigamos viendo cómo se nos escapan los quetzales. Después de todo, hablamos de gente que le puso el alma a educar a nuestros niños, y ahora tienen que batallar para llegar a fin de mes.
La Junta de Pensiones del Magisterio Nacional (Jupema) organizó un debate en noviembre pasado, creyendo quizás que serviría para despertar conciencias. Remitieron un documento a todos los equipos de campaña explicando la urgencia del problema, y vaya si hubo respuesta… o mejor dicho, poca. De las 20 candidaturas que aspiran a dirigirnos, ¡solo cuatro mostraron algo de voluntad!
Hablando de nombres, tenemos a Ana Virginia Calzada (del Partido Centro Democrático y Social), Ronny Castillo (Aquí Costa Rica Manda), Douglas Caamaño (Alianza Costa Rica Primero) y Ariel Robles (Frente Amplio). Estos sí dieron la cara y expresaron su apoyo a la propuesta de los jubilados. Y don Miguel Sobrado, presidente de AJA, no podía creer la poca receptividad.
Pero la cereza del pastel la dio Ariel Robles, que prometió descongelar las pensiones y restablecer el ajuste anual por costo de vida. ¡Imagínate qué alivio sería eso para miles de familias! Eso sí que sería darle una mano amiga a quienes realmente lo necesitan, en lugar de seguir inventándose excusas y promesas vacías. Que nadie piense que esto es un juego, brete serio.
Lo que preocupa es la actitud de los demás candidatos. Algunos simplemente rechazaron la propuesta, otros ni siquiera se molestaron en responder, y otros tantos prefieren hacerse los dormidos ante un problema que afecta directamente a gran parte de la población magisterial. Esta falta de respaldo político perpetúa recortes, congelamientos y una narrativa que califica esas pensiones como “de lujo”, ¡qué barbaridad!
Y no olvidemos que cerca de 30 mil jubilados del Magisterio llevan más de cinco años sin recibir ajustes por inflación. Es una vergüenza nacional, mándale saludos al gobierno. La AJA ya anunció que continuará impulsando un proyecto de ley para blindar esos fondos, porque estos no son privilegios, sino recursos que se cotizaron durante décadas. ¡Que no se les ocurra tocarlo!
Esta situación nos deja pensando: ¿Por qué los políticos siguen ignorando las necesidades de los jubilados del Magisterio? ¿Será que les da igual verlos sufrir o simplemente prefieren quedarse con los quetzales en sus bolsillos? Y tú, ¿qué opinas? ¿Crees que algún candidato realmente va a solucionar este problemota o seguiremos siendo unos borregos esperando milagros?