¡Ay, Dios mío! Resulta que Heredia sigue teniendo problemas con esos caracoles gigantes africanos que llegaron pa' acá y ya se agarraron a matar. Según el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), sacaron casi ocho mil de estos bichos enormes entre finales de octubre y diciembre pasado. Ocho mil, ¡pa' qué les cuento! Es un montón.
Nelson Morera, el director del SFE, nos confirma que el número exacto es 7.971. “Adultos, mediano y chiquitos, todos ahí contabilizados,” dijo. Parece que estos caracoles decidieron quedarse en San Lorenzo y Mercedes Sur, esas zonas siguen siendo sus terrenos favoritos. Imagínate, desde el año pasado inspeccionaron 656 lugares y recorrieron más de 78 hectáreas, pero ahí andan, pegados a esas colonias.
Morera también nos recuerda que el año pasado hicieron mucho esfuerzo, casi se volvieron locos revisando todo, tratando de controlar la situación. Pero la vaina es que estos caracoles son persistentes, le entran ganas de echar raíces y no se van fácil. Como dicen por ahí, "a prueba de balas". La salud pública ya había levantado la voz por el peligro que representan, pidiendo que se pusieran las pilas con las medidas de prevención, así que parece que el SFE está cumpliendo con su parte.
Lo curioso es que, según explican, la temporada seca les pega una frenada. Claro, estos caracoles no son tontos, saben cuidarse. Se segregan unos juguitos especiales pa’ no deshidratarse y entran en una especie de hibernación. Movimientos cero, reproducción nula. Esto ayuda a que sus poblaciones bajen bastante, aunque no desaparezcan, ¡por supuesto!
Imagínate, estos caracoles son de los más grandes del mundo. Su concha puede llegar a medir más de 10 centímetros, algunos llegan hasta 30. ¡Un maje de caracol! Mientras tanto, el SFE no anda jugando, seguían con las revisiones hasta en pleno verano, vigilando que no empiecen a moverse demasiado rápido cuando lleguen las lluvias. Porque eso sí, con las lluvias se activan y se ponen a buscar comida y pareja, entonces empieza el relajo otra vez.
Si ves alguno, no te espantes demasiado, pero tampoco te pongas a acariciarlo. Mejor llama al 8464-7265, que es el número que tienen habilitado para recibir informes. Ellos ya saben cómo actuar, tienen todo un protocolo: primero congelarlos pa’ que estén bien muertos y luego, o bien los congelan aún más o los queman. Así se deshacen de ellos de forma segura, evitando que causen más problemas. No intenten hacerse los héroes, que esto es asunto de expertos, ¿me entiendes?
Y ojo, señores, no los toquen, no los aplasten y definitivamente no los lleven a casa como mascotas. Es por su propio bien y el de todos nosotros. Si por casualidad los encuentras, mételos en un recipiente con tapa, usándolos guantes o bolsas para proteger tus manos. Prefiere prevenir que lamentar, como dice mi abuela.
Con toda esta movida, me pregunto… ¿Será que estos caracoles gigantes africanos vienen a quedárselo todo en Heredia? ¿O lograremos echarlos pa' fuera definitivamente? ¡Déjanos tus ideas en los comentarios!
Nelson Morera, el director del SFE, nos confirma que el número exacto es 7.971. “Adultos, mediano y chiquitos, todos ahí contabilizados,” dijo. Parece que estos caracoles decidieron quedarse en San Lorenzo y Mercedes Sur, esas zonas siguen siendo sus terrenos favoritos. Imagínate, desde el año pasado inspeccionaron 656 lugares y recorrieron más de 78 hectáreas, pero ahí andan, pegados a esas colonias.
Morera también nos recuerda que el año pasado hicieron mucho esfuerzo, casi se volvieron locos revisando todo, tratando de controlar la situación. Pero la vaina es que estos caracoles son persistentes, le entran ganas de echar raíces y no se van fácil. Como dicen por ahí, "a prueba de balas". La salud pública ya había levantado la voz por el peligro que representan, pidiendo que se pusieran las pilas con las medidas de prevención, así que parece que el SFE está cumpliendo con su parte.
Lo curioso es que, según explican, la temporada seca les pega una frenada. Claro, estos caracoles no son tontos, saben cuidarse. Se segregan unos juguitos especiales pa’ no deshidratarse y entran en una especie de hibernación. Movimientos cero, reproducción nula. Esto ayuda a que sus poblaciones bajen bastante, aunque no desaparezcan, ¡por supuesto!
Imagínate, estos caracoles son de los más grandes del mundo. Su concha puede llegar a medir más de 10 centímetros, algunos llegan hasta 30. ¡Un maje de caracol! Mientras tanto, el SFE no anda jugando, seguían con las revisiones hasta en pleno verano, vigilando que no empiecen a moverse demasiado rápido cuando lleguen las lluvias. Porque eso sí, con las lluvias se activan y se ponen a buscar comida y pareja, entonces empieza el relajo otra vez.
Si ves alguno, no te espantes demasiado, pero tampoco te pongas a acariciarlo. Mejor llama al 8464-7265, que es el número que tienen habilitado para recibir informes. Ellos ya saben cómo actuar, tienen todo un protocolo: primero congelarlos pa’ que estén bien muertos y luego, o bien los congelan aún más o los queman. Así se deshacen de ellos de forma segura, evitando que causen más problemas. No intenten hacerse los héroes, que esto es asunto de expertos, ¿me entiendes?
Y ojo, señores, no los toquen, no los aplasten y definitivamente no los lleven a casa como mascotas. Es por su propio bien y el de todos nosotros. Si por casualidad los encuentras, mételos en un recipiente con tapa, usándolos guantes o bolsas para proteger tus manos. Prefiere prevenir que lamentar, como dice mi abuela.
Con toda esta movida, me pregunto… ¿Será que estos caracoles gigantes africanos vienen a quedárselo todo en Heredia? ¿O lograremos echarlos pa' fuera definitivamente? ¡Déjanos tus ideas en los comentarios!