¡Ay, Dios mío! Parece que algunas municipalidades acá en Costa Rica le están dando ceritos al tema del cambio climático. La Defensora de los Habitantes, Angie Cruickshank, tuvo que sacar a relucir la lupa para ver qué tan bien estamos cuidando nuestro planeta y nuestra agua, y los resultados... bueno, digamos que no son para echarles flores. Pura tertulia, parece.
Resulta que la Defensoría, preocupada porque el clima nos está pegando palazos con sequías y aguaceros torrenciales, mandó cartas a las 84 municipalidades pidiendo cuentas de qué están haciendo para mitigar el problema. Querian saber si están pensando en cómo proteger nuestros ríos, si tienen planes para cuando llueva a cántaros o si les importa el futuro de sus barrios. Ya ven, cositas así, cosas importantes.
Y de esas 84 cartas, solo 79 recibieron respuesta. ¡Imagínate la poca onda! Eso quiere decir que tres municipios simplemente decidieron hacerse los dormidos, como si el cambio climático fuera un cuento chino. ¡Qué despiche! Esto demuestra una falta de compromiso serio con el cuidado del medio ambiente y con la gente que vive en esos cantones. Uno esperaría más de quienes deberían estar protegiéndonos.
Pero la cosa no termina ahí. De los que sí contestaron, muchos estaban más preocupados por cumplir requisitos burocráticos que por tomar medidas reales. Sí, señores, encontraron algunos presupuestos con unos colones destinados a temas ambientales, pero no mucho más. Además, hay varios cantones que todavía andan arrastrando los pies con sus planes reguladores, y otros ni siquiera han empezado a pensar en cómo proteger nuestras fuentes de agua. ¡Un brete!
Lo que más preocupa es que el agua, ¡el agua!, es fundamental para todos nosotros. Y resulta que de los gobiernos locales que administran acueductos municipales, muchos no cumplen con los planes de seguridad del agua exigidos por el AyA. Otros están en camino, y algunos... bueno, prefieren seguir ignorando el problema. ¡Una verdadera lástima, mae! Porque si no cuidamos nuestros ríos y quebradas, pronto vamos a estar rogando por una gotita.
Cruickshank, con toda la razón del mundo, ha dicho que esto no puede seguir así. Remarcó que los alcaldes y regidores tienen un papel clave en la lucha contra el cambio climático, porque ellos están cerca de la gente y conocen las necesidades de cada comunidad. Pero también enfatizó que proteger el medio ambiente no es un lujo, sino una obligación, y que debemos hacerlo respetando los derechos de todas las personas: derecho al agua, a un ambiente sano, a una casa segura y a participar en las decisiones que nos afectan. ¡Totalmente cierto!
La Defensora le ha puesto empeño a pedirle a los ayuntamientos que se pongan las pilas. Que hagan planes más ambiciosos, que inviertan en educación ambiental, que protejan nuestras nacientes y que escuchen a la gente. Porque al final, la solución al cambio climático pasa por la participación ciudadana y por el compromiso de todos. ¡No podemos seguir dejando este tema en manos de unos pocos!
Ahora, me pregunto… ¿cree usted que las municipalidades realmente están tomando en serio el tema del cambio climático, o estamos condenados a ver cómo nuestro hermoso país se va secando poquito a poco? Déjeme sus opiniones en el foro, ¡quiero saber qué piensa la gente!
Resulta que la Defensoría, preocupada porque el clima nos está pegando palazos con sequías y aguaceros torrenciales, mandó cartas a las 84 municipalidades pidiendo cuentas de qué están haciendo para mitigar el problema. Querian saber si están pensando en cómo proteger nuestros ríos, si tienen planes para cuando llueva a cántaros o si les importa el futuro de sus barrios. Ya ven, cositas así, cosas importantes.
Y de esas 84 cartas, solo 79 recibieron respuesta. ¡Imagínate la poca onda! Eso quiere decir que tres municipios simplemente decidieron hacerse los dormidos, como si el cambio climático fuera un cuento chino. ¡Qué despiche! Esto demuestra una falta de compromiso serio con el cuidado del medio ambiente y con la gente que vive en esos cantones. Uno esperaría más de quienes deberían estar protegiéndonos.
Pero la cosa no termina ahí. De los que sí contestaron, muchos estaban más preocupados por cumplir requisitos burocráticos que por tomar medidas reales. Sí, señores, encontraron algunos presupuestos con unos colones destinados a temas ambientales, pero no mucho más. Además, hay varios cantones que todavía andan arrastrando los pies con sus planes reguladores, y otros ni siquiera han empezado a pensar en cómo proteger nuestras fuentes de agua. ¡Un brete!
Lo que más preocupa es que el agua, ¡el agua!, es fundamental para todos nosotros. Y resulta que de los gobiernos locales que administran acueductos municipales, muchos no cumplen con los planes de seguridad del agua exigidos por el AyA. Otros están en camino, y algunos... bueno, prefieren seguir ignorando el problema. ¡Una verdadera lástima, mae! Porque si no cuidamos nuestros ríos y quebradas, pronto vamos a estar rogando por una gotita.
Cruickshank, con toda la razón del mundo, ha dicho que esto no puede seguir así. Remarcó que los alcaldes y regidores tienen un papel clave en la lucha contra el cambio climático, porque ellos están cerca de la gente y conocen las necesidades de cada comunidad. Pero también enfatizó que proteger el medio ambiente no es un lujo, sino una obligación, y que debemos hacerlo respetando los derechos de todas las personas: derecho al agua, a un ambiente sano, a una casa segura y a participar en las decisiones que nos afectan. ¡Totalmente cierto!
La Defensora le ha puesto empeño a pedirle a los ayuntamientos que se pongan las pilas. Que hagan planes más ambiciosos, que inviertan en educación ambiental, que protejan nuestras nacientes y que escuchen a la gente. Porque al final, la solución al cambio climático pasa por la participación ciudadana y por el compromiso de todos. ¡No podemos seguir dejando este tema en manos de unos pocos!
Ahora, me pregunto… ¿cree usted que las municipalidades realmente están tomando en serio el tema del cambio climático, o estamos condenados a ver cómo nuestro hermoso país se va secando poquito a poco? Déjeme sus opiniones en el foro, ¡quiero saber qué piensa la gente!