El plus aquí es que llegan parejas HM que, en general, son abiertas y permiten que los vean (mantienen la puerta abierta) mientras están en la faena y puede que inviten a alguien a unirse. Todo es muy consensuado y con respeto. La mae trans que atiende es simpática y a veces se apunta, normalmente en la salita general, donde se puede hablar pero también morbosear. El lugar lo mantienen muy limpio y venden bebidas, como cerveza. Entrada ₡3.000. Hay varios cubículos que alternan porno gay, hetero, trans. Cierran a las 11pm (abren desde la mañana, creo que a las 10 am). Hay 2 baños con ducha, jabón y casilleros con candado para guardar las cosas. También varios dispensadores de papel higiénico en todo el local. El barrio donde está ubicado me pareció muy tranquilo y seguro, además de bastante discreto. Creo que es una buena nueva opción a los lugares que ya habían. Las 2 veces que he ido, no se siente ambiente de personas necias y perseguidoras, más bien sólo maes curiosos que los gusta ver, pero saben guardar distancia. Es sólo tocar el timbre y ya le abren.