¡Ay, Dios mío, qué bronca! La capital está temblando porque parece que alguien andaba tramando cosas turbias contra nuestro querido presidente Chaves. La seguridad del país se puso en modo alerta máximo tras una denuncia que llegó a la Fiscalía, y vaya si se levantó polvo.
Según fuentes bien internas, el director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional, don Jorge Torres Carrillo –que es gente seria– tuvo que ir corriendo a la Fiscalía a poner la denuncia. Parece que hubo indicios de un plan bastante feo cuyo objetivo final era… bueno, ya se imaginan: hacerle daño a Don Tito. Una vara muy pesada, vamos.
Y eso no es todo, chunches. Trascendió que dentro del plan estaban buscando un sicario, ¡un sicario! Imagínense el grado de peligrosidad. Por eso mismo, las autoridades reforzaron todos los anillos de seguridad como si estuvieran preparando un brete monumental. Policia, ministeriales, inteligencia... todo el mundo moviéndose rápido.
Hasta ahora, nada de nombres propios, diay. Por tratarse de una investigación tan delicada, prefirieron mantenerlo todo bajo llave para no espantar a los peces gordos ni entorpecer la investigación. Que le den a la impaciencia, acá hay que trabajar con calma y precisión.
Desde Casa Presidencial, silencio absoluto. Ni un comunicado, ni una declaración, ni siquiera un “aguante”. Dicen que esperan a ver cómo avanza la cosa en la Fiscalía antes de soltar algo. Entiendo, no quieren meter la pata, pero la gente quiere saber, mae. ¿Quiénes están detrás de esto?
Esta situación nos recuerda otras épocas oscuras de nuestra historia, donde la inestabilidad política y la violencia eran moneda corriente. Espero de corazón que esto sea solo un susto y que pronto salga todo aclarado. Uno nunca sabe cuándo las malas energías pueden empezar a jugar sucio.
Ahora, hablando de otras cosas, aunque estén relacionadas, recordemos que hace poco el OIJ sacó a relucir un caso reventón de unos tipos que se jalaron una torta usando un GPS de un Mercedes Benz para atacar a un inocente en Escazú. ¡Qué nivel de irresponsabilidad! ¿Será que estos casos están relacionados, o son simplemente coincidencias desafortunadas?
La verdad, todo esto me da escalofríos, y a ustedes, ¿qué les parece? ¿Creen que debemos exigir mayor transparencia en estas investigaciones sensibles, o es preferible esperar a que la justicia haga su trabajo sin presiones externas? Cuéntennos sus opiniones en el foro, ¡y que no falte la conversación!
Según fuentes bien internas, el director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional, don Jorge Torres Carrillo –que es gente seria– tuvo que ir corriendo a la Fiscalía a poner la denuncia. Parece que hubo indicios de un plan bastante feo cuyo objetivo final era… bueno, ya se imaginan: hacerle daño a Don Tito. Una vara muy pesada, vamos.
Y eso no es todo, chunches. Trascendió que dentro del plan estaban buscando un sicario, ¡un sicario! Imagínense el grado de peligrosidad. Por eso mismo, las autoridades reforzaron todos los anillos de seguridad como si estuvieran preparando un brete monumental. Policia, ministeriales, inteligencia... todo el mundo moviéndose rápido.
Hasta ahora, nada de nombres propios, diay. Por tratarse de una investigación tan delicada, prefirieron mantenerlo todo bajo llave para no espantar a los peces gordos ni entorpecer la investigación. Que le den a la impaciencia, acá hay que trabajar con calma y precisión.
Desde Casa Presidencial, silencio absoluto. Ni un comunicado, ni una declaración, ni siquiera un “aguante”. Dicen que esperan a ver cómo avanza la cosa en la Fiscalía antes de soltar algo. Entiendo, no quieren meter la pata, pero la gente quiere saber, mae. ¿Quiénes están detrás de esto?
Esta situación nos recuerda otras épocas oscuras de nuestra historia, donde la inestabilidad política y la violencia eran moneda corriente. Espero de corazón que esto sea solo un susto y que pronto salga todo aclarado. Uno nunca sabe cuándo las malas energías pueden empezar a jugar sucio.
Ahora, hablando de otras cosas, aunque estén relacionadas, recordemos que hace poco el OIJ sacó a relucir un caso reventón de unos tipos que se jalaron una torta usando un GPS de un Mercedes Benz para atacar a un inocente en Escazú. ¡Qué nivel de irresponsabilidad! ¿Será que estos casos están relacionados, o son simplemente coincidencias desafortunadas?
La verdad, todo esto me da escalofríos, y a ustedes, ¿qué les parece? ¿Creen que debemos exigir mayor transparencia en estas investigaciones sensibles, o es preferible esperar a que la justicia haga su trabajo sin presiones externas? Cuéntennos sus opiniones en el foro, ¡y que no falte la conversación!