¡Ay, Dios mío, qué pesado! Resulta que después de 25 años, aparece el tipo que andaba rondando cuando se incendió el Museo Histórico La Casona. Pero no como héroe que ayudaba a apagar el fuego, sino como un... ¡cazador furtivo! Una movida digna de novela, vamos.
Para refrescarle la memoria a los más jóvenes (y a algunos de los más viejos también, digámoslo claro), La Casona se quemó allá por el 2001, un día triste para todos los costarricenses porque perdimos un pedazo importante de nuestra historia. Ese lugar era como ir atrás en el tiempo, recordarle al país la Campaña Nacional de 1856-1857, esas batallas que nos dieron la independencia... ya saben, pura vaina seria, pero esencial para entender quiénes somos.
Pero volviendo al caso actual, parece que nuestros oficiales de la Brigada de Prevención, Protección y Control del Área de Conservación Guanacaste (ACG) estaban haciendo su brete, revisando si alguien estaba haciendo travesuras dentro del parque. Y ahí lo encontraron, este señór Carmona Mora, junto con otro compa, Mora Cruz, ambos oriundos de Liberia, ¿se imaginan? Como sacados de una película, con armas, municiones, trampas y todo el kit básico para andar matando animales.
Y ahí es donde se puso la trama más turbia. Al revisar sus documentos, ¡boom!, descubrieron que Carmona Mora es el mismo tipo que anda dando vueltas desde hace más de dos décadas alrededor de La Casona. Que fuerte, ¿verdad? Un tipo que pudo haber sido responsable de destruir un símbolo patrio ahora anda tratando de arruinar la fauna de nuestro parque más grande. Da unas ganas de… bueno, ya sabe.
Las autoridades obviamente no tardaron en ponerlos a disposición de la Fiscalía, con todo y el arsenal que tenían guardado. Ahora les tocará responder por todos sus actos, y espero que reciban toda la pena que merecen, porque esto no es un juego. No se trata solamente de cazar animales, se trata de irrespetar nuestra historia, nuestra cultura y nuestro medio ambiente.
Desde el ACG han salido a decir que están comprometidos con proteger nuestro patrimonio natural y cultural. Ojalá que sí, porque a veces da la sensación de que la gente no entiende que estos parques son esenciales para mantener el equilibrio de nuestro ecosistema y para mostrarnos de qué estamos hechos, como nación orgullosa de su biodiversidad. Que no se confundan de que es un 'churrería', ¡es serio!
Por supuesto, también hacen un llamado a la ciudadanía para que estén atentos y denuncien cualquier cosa sospechosa. Porque al final, todos tenemos que poner de nuestra parte para cuidar lo que es nuestro. Así que si ven a algún mae andándole raro por el parque, llame al 8351-8966, 8356-2502, 2666-5051 o al 1192. ¡Denuncia, chunche, denuncia! No se quede callao, que luego nos vamos a acordar de que no hicimos nada cuando debimos hacer algo.
Ahora bien, me pregunto, ¿creen que la justicia realmente hará justicia en este caso, considerando que pasó tanto tiempo? ¿Y cómo podemos, como sociedad, evitar que estas tragedias históricas y ambientales se repitan en el futuro?
Para refrescarle la memoria a los más jóvenes (y a algunos de los más viejos también, digámoslo claro), La Casona se quemó allá por el 2001, un día triste para todos los costarricenses porque perdimos un pedazo importante de nuestra historia. Ese lugar era como ir atrás en el tiempo, recordarle al país la Campaña Nacional de 1856-1857, esas batallas que nos dieron la independencia... ya saben, pura vaina seria, pero esencial para entender quiénes somos.
Pero volviendo al caso actual, parece que nuestros oficiales de la Brigada de Prevención, Protección y Control del Área de Conservación Guanacaste (ACG) estaban haciendo su brete, revisando si alguien estaba haciendo travesuras dentro del parque. Y ahí lo encontraron, este señór Carmona Mora, junto con otro compa, Mora Cruz, ambos oriundos de Liberia, ¿se imaginan? Como sacados de una película, con armas, municiones, trampas y todo el kit básico para andar matando animales.
Y ahí es donde se puso la trama más turbia. Al revisar sus documentos, ¡boom!, descubrieron que Carmona Mora es el mismo tipo que anda dando vueltas desde hace más de dos décadas alrededor de La Casona. Que fuerte, ¿verdad? Un tipo que pudo haber sido responsable de destruir un símbolo patrio ahora anda tratando de arruinar la fauna de nuestro parque más grande. Da unas ganas de… bueno, ya sabe.
Las autoridades obviamente no tardaron en ponerlos a disposición de la Fiscalía, con todo y el arsenal que tenían guardado. Ahora les tocará responder por todos sus actos, y espero que reciban toda la pena que merecen, porque esto no es un juego. No se trata solamente de cazar animales, se trata de irrespetar nuestra historia, nuestra cultura y nuestro medio ambiente.
Desde el ACG han salido a decir que están comprometidos con proteger nuestro patrimonio natural y cultural. Ojalá que sí, porque a veces da la sensación de que la gente no entiende que estos parques son esenciales para mantener el equilibrio de nuestro ecosistema y para mostrarnos de qué estamos hechos, como nación orgullosa de su biodiversidad. Que no se confundan de que es un 'churrería', ¡es serio!
Por supuesto, también hacen un llamado a la ciudadanía para que estén atentos y denuncien cualquier cosa sospechosa. Porque al final, todos tenemos que poner de nuestra parte para cuidar lo que es nuestro. Así que si ven a algún mae andándole raro por el parque, llame al 8351-8966, 8356-2502, 2666-5051 o al 1192. ¡Denuncia, chunche, denuncia! No se quede callao, que luego nos vamos a acordar de que no hicimos nada cuando debimos hacer algo.
Ahora bien, me pregunto, ¿creen que la justicia realmente hará justicia en este caso, considerando que pasó tanto tiempo? ¿Y cómo podemos, como sociedad, evitar que estas tragedias históricas y ambientales se repitan en el futuro?