¡Ay, Dios mío! Qué manera de echarle leña al fuego, ¿verdad? Parece que el planeta nos quiere mandar directo al caño, porque las malas noticias no dejan de llegar. Esta vez, los científicos andan sacudiéndose de miedo porque el Ártico ha tenido el año más caluroso jamás registrado desde 1900. Así estamos, ¡dándole pa’lante al cambio climático!
Resulta que, según la NOAA (esa gente gringa que mide cositas), entre el 2024 y septiembre del 2025, las temperaturas ahí arriba estuvieron casi dos grados Celsius por encima de lo normal. ¡Dos grados! Imagínate eso aquí en Costa Rica durante diciembre; sería un temblorazo de calor. Y esto no es cualquier calentamiento casual, señores; parece que es algo nunca antes visto en miles de años, dicen los expertos. ¡Eso sí me da escalofríos!
Un tipo de la Universidad de Alaska, llamado Tom Ballinger, le soltó a la prensa que esto es “ciertamente alarmante”. Pues claro que lo es, mae. Lo que preocupa es la velocidad con la que se está calentando esa zona. No es como si fuera un proceso lento y gradual, sino que va como bala, acelerándose cada vez más. ¿Nos vamos a quedar de brazos cruzados viendo cómo se derrite todo?
Y ni hablar del otoño, el invierno y el verano. El otoño fue el más cálido de todos los tiempos, el invierno quedó en segundo lugar y el verano, tercero. Una racha de récords negativos, vaya. Como si el planeta estuviera intentando batir su propio record en cuanto a calentamiento. ¡Mejor les ponemos pausa ya!
Resulta que, según la NOAA (esa gente gringa que mide cositas), entre el 2024 y septiembre del 2025, las temperaturas ahí arriba estuvieron casi dos grados Celsius por encima de lo normal. ¡Dos grados! Imagínate eso aquí en Costa Rica durante diciembre; sería un temblorazo de calor. Y esto no es cualquier calentamiento casual, señores; parece que es algo nunca antes visto en miles de años, dicen los expertos. ¡Eso sí me da escalofríos!
Un tipo de la Universidad de Alaska, llamado Tom Ballinger, le soltó a la prensa que esto es “ciertamente alarmante”. Pues claro que lo es, mae. Lo que preocupa es la velocidad con la que se está calentando esa zona. No es como si fuera un proceso lento y gradual, sino que va como bala, acelerándose cada vez más. ¿Nos vamos a quedar de brazos cruzados viendo cómo se derrite todo?
Y ni hablar del otoño, el invierno y el verano. El otoño fue el más cálido de todos los tiempos, el invierno quedó en segundo lugar y el verano, tercero. Una racha de récords negativos, vaya. Como si el planeta estuviera intentando batir su propio record en cuanto a calentamiento. ¡Mejor les ponemos pausa ya!