¡Ay, Dios mío! Esto sí que se puso interesante. El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) mandó callar, literalmente, a varios personajes y organizaciones que estaban metiendo religión en la campaña política. Resulta que parece que algunos se estaban pasando de la raya tratando de influenciar el voto con cánticos y arengas religiosas, y el TSE dijo '¡basta!' De verdad, ¡qué papelón!
La medida, que cayó como una bomba el viernes pasado, apunta directamente a los candidatos Laura Fernández Delgado de Pueblo Soberano y Fabricio Alvarado Muñoz de Nueva República. Parece que el TSE consideró que estaban usando la fe de la gente para conseguir votos, y eso, como sabemos todos acá en Costa Rica, no va ni poquito. Les pidieron dejar de hacer manifestaciones públicas donde se mezclen la religión con el apoyo a algún partido. ¡A ver si ahora entienden el juego limpio!
Y no solo fueron los candidatos. La onda llegó hasta el pastor Reinaldo Salazar Salazar, Francisco Gamboa Soto (candidato a vicepresidente de Pueblo Soberano), la Federación Alianza Evangélica Costarricenses, la Asociación Templo Bíblico Internacional, e incluso el Foro Mi País. ¡Todo mundo bajo lupa! El TSE quiere asegurarse de que nadie esté usando la iglesia como megáfono político. Qué brete se armó, diay.
La medida cautelar, formalmente conocida como expediente 034-2026, prohíbe explícitamente la difusión de materiales como el folleto titulado “¿Por qué los cristianos evangélicos deben votar por el partido Pueblo Soberano?”. Entendemos que buscan defender la libertad religiosa, pero usarlo directamente para pedir votos, eso ya es otra cosa. ¡Así no se juega, mae! El TSE ha dejado claro que este tipo de prácticas van en contra del Código Electoral.
Pero la cosa no termina ahí. Ahora, además de prohibir la difusión de estos materiales, el TSE le pidió a las autoridades eclesiásticas que le pongan loma a sus pastores. No pueden usar el púlpito, los sitios de oración, ni siquiera las ceremonias litúrgicas para decirle a los feligreses cómo tienen que votar. ¡Imagínate la carga que se quitaron de encima algunos pastores! Ahora tendrán que pensar bien qué dicen los domingos, porque el TSE está vigilante.
Según el artículo 284 del Código Electoral, desobedecer esta resolución es un delito. Sí, así mismo, ¡delito! El TSE está tomando esto muy en serio. Quién quiera que ignore la instrucción estará corriendo el riesgo de enfrentarse a consecuencias legales. Así que a cumplir, porque aquí no hay vuelta atrás. Unas veces las cosas andan turbias y tenemos que ponernos las pilas.
Este asunto salió a relucir gracias a dos recursos de amparo electoral presentados por Marco Antonio Morales Albertazzi y Mauricio Ordóñez Chacón. Ellos denunciaron que en un encuentro de pastores evangélicos, el 15 de enero, se estaba entregando material propagandístico a favor de la candidata Fernández Delgado. ¡Qué salada se puso la cosa! El TSE tuvo que intervenir rápido para evitar que la situación se saliera de control y se convirtiera en un escándalo mayor. Por suerte, actuaron a tiempo, aunque tardaron un poco, pa' decir la verdad.
En fin, este caso nos deja pensando: ¿hasta dónde llega la libertad de culto en una campaña electoral? ¿Es correcto invocar valores religiosos para persuadir al electorado? ¿Debería haber límites más claros en cuanto a la participación de líderes religiosos en la política? ¡Compas, vamos a debatir esto en el foro! ¿Ustedes creen que el TSE hizo bien en meterse en este lío o debería dejar que cada quien haga lo que quiera?
La medida, que cayó como una bomba el viernes pasado, apunta directamente a los candidatos Laura Fernández Delgado de Pueblo Soberano y Fabricio Alvarado Muñoz de Nueva República. Parece que el TSE consideró que estaban usando la fe de la gente para conseguir votos, y eso, como sabemos todos acá en Costa Rica, no va ni poquito. Les pidieron dejar de hacer manifestaciones públicas donde se mezclen la religión con el apoyo a algún partido. ¡A ver si ahora entienden el juego limpio!
Y no solo fueron los candidatos. La onda llegó hasta el pastor Reinaldo Salazar Salazar, Francisco Gamboa Soto (candidato a vicepresidente de Pueblo Soberano), la Federación Alianza Evangélica Costarricenses, la Asociación Templo Bíblico Internacional, e incluso el Foro Mi País. ¡Todo mundo bajo lupa! El TSE quiere asegurarse de que nadie esté usando la iglesia como megáfono político. Qué brete se armó, diay.
La medida cautelar, formalmente conocida como expediente 034-2026, prohíbe explícitamente la difusión de materiales como el folleto titulado “¿Por qué los cristianos evangélicos deben votar por el partido Pueblo Soberano?”. Entendemos que buscan defender la libertad religiosa, pero usarlo directamente para pedir votos, eso ya es otra cosa. ¡Así no se juega, mae! El TSE ha dejado claro que este tipo de prácticas van en contra del Código Electoral.
Pero la cosa no termina ahí. Ahora, además de prohibir la difusión de estos materiales, el TSE le pidió a las autoridades eclesiásticas que le pongan loma a sus pastores. No pueden usar el púlpito, los sitios de oración, ni siquiera las ceremonias litúrgicas para decirle a los feligreses cómo tienen que votar. ¡Imagínate la carga que se quitaron de encima algunos pastores! Ahora tendrán que pensar bien qué dicen los domingos, porque el TSE está vigilante.
Según el artículo 284 del Código Electoral, desobedecer esta resolución es un delito. Sí, así mismo, ¡delito! El TSE está tomando esto muy en serio. Quién quiera que ignore la instrucción estará corriendo el riesgo de enfrentarse a consecuencias legales. Así que a cumplir, porque aquí no hay vuelta atrás. Unas veces las cosas andan turbias y tenemos que ponernos las pilas.
Este asunto salió a relucir gracias a dos recursos de amparo electoral presentados por Marco Antonio Morales Albertazzi y Mauricio Ordóñez Chacón. Ellos denunciaron que en un encuentro de pastores evangélicos, el 15 de enero, se estaba entregando material propagandístico a favor de la candidata Fernández Delgado. ¡Qué salada se puso la cosa! El TSE tuvo que intervenir rápido para evitar que la situación se saliera de control y se convirtiera en un escándalo mayor. Por suerte, actuaron a tiempo, aunque tardaron un poco, pa' decir la verdad.
En fin, este caso nos deja pensando: ¿hasta dónde llega la libertad de culto en una campaña electoral? ¿Es correcto invocar valores religiosos para persuadir al electorado? ¿Debería haber límites más claros en cuanto a la participación de líderes religiosos en la política? ¡Compas, vamos a debatir esto en el foro! ¿Ustedes creen que el TSE hizo bien en meterse en este lío o debería dejar que cada quien haga lo que quiera?