¡Ey, pura vida, compas! Aquí les va la jugada: parece que el turismo en Costa Rica sigue rodando a toda marcha. La data dice que 2025 fue un año de oro pa’ los negocios turísticos, con casi 500 agencias de viajes de afuera echándole ojo a nuestros rincones. Y ni hablar de los 156 profesionales del sector que vinieron a verle la cara al negocio, ¡eso sí que es movimiento!
Pa’ ponerlo en perspectiva, esto viene a demostrar que, pese a los desafíos que hemos tenido –y vaya que los hemos tenido– seguimos siendo un destino top en el mapa mundial. Se habla de posicionamiento estratégico, de sembrar buenas semillas pa’ la cosecha futura, y de fortalecer nuestra imagen como un lugar donde la naturaleza y la aventura van de la mano. Un verdadero brete, la verdad.
Conny Salazar, la vocera de Proimagen Costa Rica, nos cuenta que pusieron manos a la obra con seminarios y reuniones de negocios en mercados clave. Imagínense, ¡casi 57 mil citas de negocios se dieron durante el año! Eso significa que hubo hartas conversaciones, propuestas y acuerdos cerrándose, más allá de las postales bonitas. El instituto costaricense de turismo, siempre dando el empuje necesario para llevar estas iniciativas a buen término.
Y hablando de Proimagen Costa Rica, ahí tenemos a hoteles, tour operadores, transportistas, parques temáticos, asesores turísticos... un combo completo que se une para promocionar al país. Lo bueno es que muchos de estos empresarios aprovecharon la oportunidad para negociar directamente con las agencias o posibles clientes, ya sea en Europa, Norteamérica o cualquier otro rincón del mundo. Eso da más confianza, ¿no creen?
Ahora bien, la cosa no es solo tener la gallina ponedora, sino también saber cuidarla. Porque aunque los números sean alentadores, hay que recordar que el turismo es vulnerable a factores externos: crisis económicas globales, cambios climáticos… Y díganle eso a los hoteleros que andan con la mosca detrás de la oreja pensando en la próxima temporada alta. Esperemos que no nos llevemos una salada con algún imprevisto.
Pero analizando la situación con más calma, queda claro que Costa Rica tiene mucho que ofrecer: desde nuestras playas paradisíacas hasta nuestras selvas exuberantes, pasando por la amabilidad de nuestra gente. Somos un país pequeño, pero con un corazón grande y una capacidad de reinventarnos que pocos tienen. Tenemos la vara alta, vamos... no podemos dormirnos en los laureles.
Lo cierto es que el esfuerzo de Proimagen Costa Rica y del ICT (Instituto Costarricense de Turismo) ha dado sus frutos. Han sabido proyectar una imagen positiva de Costa Rica en el extranjero, resaltando nuestros valores y atractivos únicos. Hemos logrado diferenciarnos de otros destinos, mostrando que somos más que solo un lugar para tomar sol; somos un laboratorio vivo de sostenibilidad y biodiversidad. Un verdadero tesoro nacional, chunches incluidos.
Entonces, después de tanto hablar, me pregunto: ¿cree usted que este impulso turístico sostenido será suficiente para garantizar el bienestar económico de las comunidades locales y proteger nuestro medio ambiente a largo plazo? ¿O deberíamos estar buscando nuevas estrategias para diversificar nuestra oferta y evitar depender tanto de un solo rubro? ¡Déjeme su opinión en los comentarios, porque este brete apenas está comenzando!
Pa’ ponerlo en perspectiva, esto viene a demostrar que, pese a los desafíos que hemos tenido –y vaya que los hemos tenido– seguimos siendo un destino top en el mapa mundial. Se habla de posicionamiento estratégico, de sembrar buenas semillas pa’ la cosecha futura, y de fortalecer nuestra imagen como un lugar donde la naturaleza y la aventura van de la mano. Un verdadero brete, la verdad.
Conny Salazar, la vocera de Proimagen Costa Rica, nos cuenta que pusieron manos a la obra con seminarios y reuniones de negocios en mercados clave. Imagínense, ¡casi 57 mil citas de negocios se dieron durante el año! Eso significa que hubo hartas conversaciones, propuestas y acuerdos cerrándose, más allá de las postales bonitas. El instituto costaricense de turismo, siempre dando el empuje necesario para llevar estas iniciativas a buen término.
Y hablando de Proimagen Costa Rica, ahí tenemos a hoteles, tour operadores, transportistas, parques temáticos, asesores turísticos... un combo completo que se une para promocionar al país. Lo bueno es que muchos de estos empresarios aprovecharon la oportunidad para negociar directamente con las agencias o posibles clientes, ya sea en Europa, Norteamérica o cualquier otro rincón del mundo. Eso da más confianza, ¿no creen?
Ahora bien, la cosa no es solo tener la gallina ponedora, sino también saber cuidarla. Porque aunque los números sean alentadores, hay que recordar que el turismo es vulnerable a factores externos: crisis económicas globales, cambios climáticos… Y díganle eso a los hoteleros que andan con la mosca detrás de la oreja pensando en la próxima temporada alta. Esperemos que no nos llevemos una salada con algún imprevisto.
Pero analizando la situación con más calma, queda claro que Costa Rica tiene mucho que ofrecer: desde nuestras playas paradisíacas hasta nuestras selvas exuberantes, pasando por la amabilidad de nuestra gente. Somos un país pequeño, pero con un corazón grande y una capacidad de reinventarnos que pocos tienen. Tenemos la vara alta, vamos... no podemos dormirnos en los laureles.
Lo cierto es que el esfuerzo de Proimagen Costa Rica y del ICT (Instituto Costarricense de Turismo) ha dado sus frutos. Han sabido proyectar una imagen positiva de Costa Rica en el extranjero, resaltando nuestros valores y atractivos únicos. Hemos logrado diferenciarnos de otros destinos, mostrando que somos más que solo un lugar para tomar sol; somos un laboratorio vivo de sostenibilidad y biodiversidad. Un verdadero tesoro nacional, chunches incluidos.
Entonces, después de tanto hablar, me pregunto: ¿cree usted que este impulso turístico sostenido será suficiente para garantizar el bienestar económico de las comunidades locales y proteger nuestro medio ambiente a largo plazo? ¿O deberíamos estar buscando nuevas estrategias para diversificar nuestra oferta y evitar depender tanto de un solo rubro? ¡Déjeme su opinión en los comentarios, porque este brete apenas está comenzando!