¡Ay, Dios mío, qué sal! Resulta que la Clínica Clorito Picado amaneció con un buen susto esta madrugada. Un incendio, diay, justo en la bodega, mandó llamar a los bomeros y dejó a muchos preguntándose qué habrá pasado. Afortunadamente, parece que el daño no es peor, pero la cosa sí dio un poco de medo.
Según le contaron los oficiales de seguridad, el pitazo salió pasadas las cuatro y media de la mañana. Llamas y humo saliendo a borbotones de una parte de la estructura. Imagínate, uno despierta así… ¡ufff! La Dra. Ana María Rojas Jiménez, quien anda supliendo al jefe del Área de Salud Tibás-Uruca-Merced, fue la encargada de darle la cara a la prensa, tratando de calmar las aguas y explicar qué había pasado realmente.
La doctora, bastante tranquila a pesar del jaleo, nos dijo que lograron controlar la situación rápidamente, gracias a la diligencia del personal de la clínica y la eficiencia de los bomberos. Aunque, bueno, el negocio no quedó indemne: la bodega sufrió daños considerables. Aproximadamente unos 150 metros cuadrados quemados directamente por el fuego, y otros 60 con afectación considerable. ¡Una buena mordida, vamos!
Lo bueno es que, pese al susto, la atención a los pacientes no se ha visto afectada, y ahí está la clave para evitar que la gente se preocupe demasiado. “Es importante recordarle a los usuarios que no pierdan la cita que tenían asignada el día de hoy en la clínica, pues todos los servicios se están dando de forma regular,” enfatizó la doctora Rojas. Así que si tienes cita, ¡vete tranquilo, mae! No te preocupes porque la clínica sigue funcionando como siempre.
Los bomberos llegaron rápido, movilizaron tres unidades extintoras y hasta una ambulancia, aunque afortunadamente nadie resultó herido. Eso sí, ahora toca esperar el informe oficial de las autoridades para poder saber exactamente cómo empezó la torta. ¿Un cortocircuito? ¿Descuidos con alguna máquina? Son muchas las preguntas que quedan flotando en el aire, y hasta que no tengamos el dictamen final, no podremos afirmarlo con certeza.
Claro, esto nos trae a la memoria la importancia de tener todo en regla en estos centros asistenciales. Uno esperaría que tuviesen sistemas de prevención contra incendios súper eficientes, pero, a veces, la realidad es otra. Hay que ponerle ojo a estas cosas, porque la seguridad de los pacientes y del personal es primordial, ¿verdad?
Este tipo de incidentes también nos hacen reflexionar sobre la inversión en infraestructura sanitaria en nuestro país. ¿Estamos invirtiendo lo suficiente para garantizar la seguridad y el bienestar de todos? Con tantas necesidades médicas y tantos desafíos pendientes, estos imprevistos pueden llegar a complicar aún más la situación. Esperemos que este hecho sirva para tomar cartas en el asunto y mejorar los protocolos de seguridad en todas las clínicas y hospitales del país.
Bueno, ahora la pregunta va para ustedes, mis queridos lectores del Foro: ¿creen que el Estado debería invertir más en mantenimiento y modernización de las clínicas públicas, o es responsabilidad de cada institución asegurar su propia seguridad? ¡Digan su opinión, mae! Vamos a ver qué sale de este debate y si podemos llegar a alguna conclusión interesante sobre este tema tan importante.
Según le contaron los oficiales de seguridad, el pitazo salió pasadas las cuatro y media de la mañana. Llamas y humo saliendo a borbotones de una parte de la estructura. Imagínate, uno despierta así… ¡ufff! La Dra. Ana María Rojas Jiménez, quien anda supliendo al jefe del Área de Salud Tibás-Uruca-Merced, fue la encargada de darle la cara a la prensa, tratando de calmar las aguas y explicar qué había pasado realmente.
La doctora, bastante tranquila a pesar del jaleo, nos dijo que lograron controlar la situación rápidamente, gracias a la diligencia del personal de la clínica y la eficiencia de los bomberos. Aunque, bueno, el negocio no quedó indemne: la bodega sufrió daños considerables. Aproximadamente unos 150 metros cuadrados quemados directamente por el fuego, y otros 60 con afectación considerable. ¡Una buena mordida, vamos!
Lo bueno es que, pese al susto, la atención a los pacientes no se ha visto afectada, y ahí está la clave para evitar que la gente se preocupe demasiado. “Es importante recordarle a los usuarios que no pierdan la cita que tenían asignada el día de hoy en la clínica, pues todos los servicios se están dando de forma regular,” enfatizó la doctora Rojas. Así que si tienes cita, ¡vete tranquilo, mae! No te preocupes porque la clínica sigue funcionando como siempre.
Los bomberos llegaron rápido, movilizaron tres unidades extintoras y hasta una ambulancia, aunque afortunadamente nadie resultó herido. Eso sí, ahora toca esperar el informe oficial de las autoridades para poder saber exactamente cómo empezó la torta. ¿Un cortocircuito? ¿Descuidos con alguna máquina? Son muchas las preguntas que quedan flotando en el aire, y hasta que no tengamos el dictamen final, no podremos afirmarlo con certeza.
Claro, esto nos trae a la memoria la importancia de tener todo en regla en estos centros asistenciales. Uno esperaría que tuviesen sistemas de prevención contra incendios súper eficientes, pero, a veces, la realidad es otra. Hay que ponerle ojo a estas cosas, porque la seguridad de los pacientes y del personal es primordial, ¿verdad?
Este tipo de incidentes también nos hacen reflexionar sobre la inversión en infraestructura sanitaria en nuestro país. ¿Estamos invirtiendo lo suficiente para garantizar la seguridad y el bienestar de todos? Con tantas necesidades médicas y tantos desafíos pendientes, estos imprevistos pueden llegar a complicar aún más la situación. Esperemos que este hecho sirva para tomar cartas en el asunto y mejorar los protocolos de seguridad en todas las clínicas y hospitales del país.
Bueno, ahora la pregunta va para ustedes, mis queridos lectores del Foro: ¿creen que el Estado debería invertir más en mantenimiento y modernización de las clínicas públicas, o es responsabilidad de cada institución asegurar su propia seguridad? ¡Digan su opinión, mae! Vamos a ver qué sale de este debate y si podemos llegar a alguna conclusión interesante sobre este tema tan importante.