¡Ay, Dios mío! Aquí seguimos con movidas que dan qué pensar. Álvaro Ramos, exministro y ahora candidato presidencial por el PLN, soltó la bomba asegurando que el gobierno de Rodolfo Chaves está tendiendo hacia una especie de… ¡dictadurita!, dicen algunos. No sé ustedes, pero a mí me suena a que las cosas se están poniendo interesantes, ¿verdad?
Ramos hizo estas declaraciones durante una conferencia de prensa organizada por la siempre polémica Stella Chinchilla, en el Centro de Amigos para la Paz. La verdad, esos lugares suelen ser hervideros de ideas revolucionarias y debates encendidos, así que ya se imaginan el ambiente. Según él, estamos viendo patrones preocupantes donde se persigue a jóvenes activistas y se intenta acallar a los medios, como si estuviéramos viviendo en cualquier otra parte de Latinoamérica donde las cosas no andan del todo bien.
Lo que más me chocó de toda la historia es cómo Ramos puso énfasis en la utilización del aparato estatal para silenciar voces críticas. Habló de la DIS, de PANI... de todas esas instituciones que deberían proteger nuestros derechos y terminaron en medio de la bronca. Me recuerda mucho a cuando mi abuela decía 'más vale prevenir que lamentar', y parece que a Ramos le preocupa que estemos llegando a un punto de no retorno.
Y ni hablar del caso del niño que criticó al Presidente. ¡Qué patada en el trasero! Abrieron una investigación en PANI, aunque luego la archivaron. Pero da que pensar, ¿no? Que un gobierno se ponga tan sensible a las opiniones contrarias. Un poco de crítica constructiva nunca le ha hecho daño a nadie, al contrario, debería motivarlos a mejorar. Uno esperaría que aguantaran un poquito más de presión, brete.
Para colmo, Ramos también lanzó indirectas sobre el uso de 'cortinas de humo' para distraernos de los problemas reales del país. Ahí tocan fondo. Es como si quisieran vendernos chanclas cuando necesitamos zapatos de cuero, ¿me entienden? Dejan pasar los temas gordos y salen con excusas baratas, tratando de que no veamos lo que realmente está pasando. ¡Qué manera de mamarnos!
David Hernández, candidato del partido Clase Trabajadora, salió a defender a Stella Chinchilla y criticó la investigación en PANI, señalando que se trataba de un asunto político más que legal. A ver si alguien les explica a estos señores que la política y el derecho a menudo se entrelazan, y que es precisamente ahí donde aparecen los problemas más complicados. Una cosa es defender el derecho a la libertad de expresión, y otra es justificar cualquier tipo de ataque, diay.
Pero volviendo a Ramos, él no es el único que ha levantado la voz. Muchos ciudadanos han expresado su preocupación por la polarización creciente en el país y la intolerancia hacia diferentes puntos de vista. Parece que nos hemos olvidado de que podemos estar en desacuerdo sin necesidad de insultarnos o recurrir a medidas extremas. Yo creo que necesitamos un respiro, una pausa para reflexionar sobre dónde nos queremos dejar este país. Ya basta de tanta pelea y empezámonos a escuchar de verdad.
En fin, esta maraña de acusaciones, investigaciones y reacciones ha puesto en el centro del debate la importancia de la libertad de expresión y el respeto a las instituciones democráticas. ¿Será que realmente estamos caminando peligrosamente cerca de la 'dictadura' que teme Ramos, o simplemente estamos viendo exageraciones políticas? ¿Creen que el gobierno está utilizando sus herramientas para silenciar a la oposición, o son solo acusaciones infundadas destinadas a ganar votos? Cuéntenos sus opiniones, ¡queremos saber qué piensa el Foro sobre esto!
Ramos hizo estas declaraciones durante una conferencia de prensa organizada por la siempre polémica Stella Chinchilla, en el Centro de Amigos para la Paz. La verdad, esos lugares suelen ser hervideros de ideas revolucionarias y debates encendidos, así que ya se imaginan el ambiente. Según él, estamos viendo patrones preocupantes donde se persigue a jóvenes activistas y se intenta acallar a los medios, como si estuviéramos viviendo en cualquier otra parte de Latinoamérica donde las cosas no andan del todo bien.
Lo que más me chocó de toda la historia es cómo Ramos puso énfasis en la utilización del aparato estatal para silenciar voces críticas. Habló de la DIS, de PANI... de todas esas instituciones que deberían proteger nuestros derechos y terminaron en medio de la bronca. Me recuerda mucho a cuando mi abuela decía 'más vale prevenir que lamentar', y parece que a Ramos le preocupa que estemos llegando a un punto de no retorno.
Y ni hablar del caso del niño que criticó al Presidente. ¡Qué patada en el trasero! Abrieron una investigación en PANI, aunque luego la archivaron. Pero da que pensar, ¿no? Que un gobierno se ponga tan sensible a las opiniones contrarias. Un poco de crítica constructiva nunca le ha hecho daño a nadie, al contrario, debería motivarlos a mejorar. Uno esperaría que aguantaran un poquito más de presión, brete.
Para colmo, Ramos también lanzó indirectas sobre el uso de 'cortinas de humo' para distraernos de los problemas reales del país. Ahí tocan fondo. Es como si quisieran vendernos chanclas cuando necesitamos zapatos de cuero, ¿me entienden? Dejan pasar los temas gordos y salen con excusas baratas, tratando de que no veamos lo que realmente está pasando. ¡Qué manera de mamarnos!
David Hernández, candidato del partido Clase Trabajadora, salió a defender a Stella Chinchilla y criticó la investigación en PANI, señalando que se trataba de un asunto político más que legal. A ver si alguien les explica a estos señores que la política y el derecho a menudo se entrelazan, y que es precisamente ahí donde aparecen los problemas más complicados. Una cosa es defender el derecho a la libertad de expresión, y otra es justificar cualquier tipo de ataque, diay.
Pero volviendo a Ramos, él no es el único que ha levantado la voz. Muchos ciudadanos han expresado su preocupación por la polarización creciente en el país y la intolerancia hacia diferentes puntos de vista. Parece que nos hemos olvidado de que podemos estar en desacuerdo sin necesidad de insultarnos o recurrir a medidas extremas. Yo creo que necesitamos un respiro, una pausa para reflexionar sobre dónde nos queremos dejar este país. Ya basta de tanta pelea y empezámonos a escuchar de verdad.
En fin, esta maraña de acusaciones, investigaciones y reacciones ha puesto en el centro del debate la importancia de la libertad de expresión y el respeto a las instituciones democráticas. ¿Será que realmente estamos caminando peligrosamente cerca de la 'dictadura' que teme Ramos, o simplemente estamos viendo exageraciones políticas? ¿Creen que el gobierno está utilizando sus herramientas para silenciar a la oposición, o son solo acusaciones infundadas destinadas a ganar votos? Cuéntenos sus opiniones, ¡queremos saber qué piensa el Foro sobre esto!