¡Ay, Dios mío! Tremendo revuelo causó el señor Jorge Arturo González, el Cañero, al confirmar su salida de Repretel. Después de 36 años dando cátedra en la tele, el hombre le soltó la espina a La Teja y nos pintó un cuadro bien salado de lo que pasa detrás de cámaras. Parece que las cosas no anduvieron como debían y el buen hombre decidió hablar claro, ¡y vaya que lo hizo!
Para refrescarles la memoria, Cañero llegó a Repretel hace seis años, después de una temporada en Teletica. Desde ahí, se dedicó a narrar los espectáculos taurinos, transformando el espacio “Toros del 6”. Según cuenta, logró sacar al programa del eterno segundo lugar, llevándolo a ocupar posiciones de honor e incluso liderando ratings. Un brete importante para el canal, pa' ponerlo en perspectiva.
Pero la historia tiene un giro inesperado. Resulta que al cambiar la gerencia, llegó un nuevo gerente con quien Cañero asegura ni siquiera haber tenido la oportunidad de saludar. Él mismo dice que la decisión de no renovarle el contrato no obedeció a cuestiones profesionales, sino a una determinación administrativa. "No me fui por falta de capacidad", enfatizó, dejando claro que aún tiene cuerda para parrandear en la televisión. ¡El mae sigue con ganas, diay!
Y aquí viene lo jugoso, porque Cañero no se quedó callado. Expuso su incomodidad por algunas situaciones internas en Repretel y criticó la falta de una despedida formal, algo que considera esencial por respeto a su trayectoria y al público fiel que lo seguía. “Los únicos que se despidieron de mí fueron el Padre Mix, Argenis Matarrita y las muchachas que me dan en el café…”, confesó con cierta tristeza, mostrando que las cosas no terminaron de la mejor manera posible.
Pero lo más sorprendente fueron sus declaraciones sobre el ambiente en el gremio televisivo. Lo calificó como una “selva desgarradora”, llena de cambios repentinos, lealtades fugaces y una búsqueda constante de fama efímera. “Hay personas que creen que trabajan en Las Vegas o en Hollywood y se les olvida que aquí la fama dura un minuto,” sentenció, quizás con un dejo de amargura, recordando tiempos más sencillos y valores más sólidos.
Además, el Cañero resaltó cómo la televisión se ha convertido en un lugar donde “hoy son y mañana no aparecen”. Criticó la superficialidad y la falta de compromiso de algunos colegas, quienes parecen priorizar la apariencia sobre la sustancia. Es un comentario fuerte, que invita a reflexionar sobre la ética y la profesionalismo en el medio televisivo, una vara que parece haberse perdido en el camino.
Con 73 años, Cañero se mantiene activo y optimista. Asegura sentirse en plenitud de facultades y haber recibido propuestas de otros medios, aunque aún no ha tomado una decisión definitiva. Aunque un regreso a Repretel parece improbable, se marcha sin rencores y agradecido por las oportunidades que le brindó la televisora. El mae demostró que a pesar de todo, sabe llevar las cosas con gallardía y mantener la compostura. ¡Un ejemplo a seguir!
En fin, la salida de Cañero de Repretel ha generado un debate interesante sobre el presente y futuro de la televisión costarricense. ¿Creen ustedes que las críticas del Cañero son justas? ¿Se ha perdido la esencia de la televisión pública y se ha priorizado la imagen sobre el contenido? ¡Déjenme saber sus opiniones en el foro!
Para refrescarles la memoria, Cañero llegó a Repretel hace seis años, después de una temporada en Teletica. Desde ahí, se dedicó a narrar los espectáculos taurinos, transformando el espacio “Toros del 6”. Según cuenta, logró sacar al programa del eterno segundo lugar, llevándolo a ocupar posiciones de honor e incluso liderando ratings. Un brete importante para el canal, pa' ponerlo en perspectiva.
Pero la historia tiene un giro inesperado. Resulta que al cambiar la gerencia, llegó un nuevo gerente con quien Cañero asegura ni siquiera haber tenido la oportunidad de saludar. Él mismo dice que la decisión de no renovarle el contrato no obedeció a cuestiones profesionales, sino a una determinación administrativa. "No me fui por falta de capacidad", enfatizó, dejando claro que aún tiene cuerda para parrandear en la televisión. ¡El mae sigue con ganas, diay!
Y aquí viene lo jugoso, porque Cañero no se quedó callado. Expuso su incomodidad por algunas situaciones internas en Repretel y criticó la falta de una despedida formal, algo que considera esencial por respeto a su trayectoria y al público fiel que lo seguía. “Los únicos que se despidieron de mí fueron el Padre Mix, Argenis Matarrita y las muchachas que me dan en el café…”, confesó con cierta tristeza, mostrando que las cosas no terminaron de la mejor manera posible.
Pero lo más sorprendente fueron sus declaraciones sobre el ambiente en el gremio televisivo. Lo calificó como una “selva desgarradora”, llena de cambios repentinos, lealtades fugaces y una búsqueda constante de fama efímera. “Hay personas que creen que trabajan en Las Vegas o en Hollywood y se les olvida que aquí la fama dura un minuto,” sentenció, quizás con un dejo de amargura, recordando tiempos más sencillos y valores más sólidos.
Además, el Cañero resaltó cómo la televisión se ha convertido en un lugar donde “hoy son y mañana no aparecen”. Criticó la superficialidad y la falta de compromiso de algunos colegas, quienes parecen priorizar la apariencia sobre la sustancia. Es un comentario fuerte, que invita a reflexionar sobre la ética y la profesionalismo en el medio televisivo, una vara que parece haberse perdido en el camino.
Con 73 años, Cañero se mantiene activo y optimista. Asegura sentirse en plenitud de facultades y haber recibido propuestas de otros medios, aunque aún no ha tomado una decisión definitiva. Aunque un regreso a Repretel parece improbable, se marcha sin rencores y agradecido por las oportunidades que le brindó la televisora. El mae demostró que a pesar de todo, sabe llevar las cosas con gallardía y mantener la compostura. ¡Un ejemplo a seguir!
En fin, la salida de Cañero de Repretel ha generado un debate interesante sobre el presente y futuro de la televisión costarricense. ¿Creen ustedes que las críticas del Cañero son justas? ¿Se ha perdido la esencia de la televisión pública y se ha priorizado la imagen sobre el contenido? ¡Déjenme saber sus opiniones en el foro!