¡Aguante! Resulta que la movida de Biden buscando a Maduro me hizo acordarme del caso Noriega, ¿se imagina? El gobierno gringo anda con sus jugaditas en la región desde tiempos inmemoriales, y parece que no piensan cambiar el chip. Lo de Panamá en '89 es un capítulo bastante turbio, y ahora nos toca ver si esta otra intervención se va a poner más fea aún.
Para refrescarle la memoria a algunos, allá por 1989, George Bush padre, luego de ser director de la CIA, mandó meter bala en Panamá para agarrarle al general Noriega. Ese tipo era un personaje, excolaborador de los yanquis, pero luego se puso complicado y andaba haciendo negocios turbios con el tráfico de drogas. La cosa fue escalando y terminaron metiendo un ejército entero para sacarlo de encima. Se llama "Causa Justa" la operación, pero ahí hubo mucha bronca y sangre derramada, eso sí.
Dicen que unos 27 mil soldados estuvieron involucrados, de los cuales casi la mitad ya estaban plantados en Panamá. Según los datos oficiales, murieron alrededor de 500 personas, pero algunas organizaciones independientes dicen que la cifra podría haber sido mucho mayor, llegando a varios miles. Imagínese el desmadre, pura confusión y gente inocente atrapada en medio del fuego cruzado. ¡Qué despache!
Noriega, después de esconderse unos días en la embajada del Vaticano (como queriendo pedirle auxilio al Papa), finalmente se rindió el 3 de enero de 1990. Antes de eso, el cabecita panameño llegó a decir que le habían puesto precio a su cabeza porque se negó a participar en un complot gringo para invadir Nicaragua. Ahí se ve que las cosas se estaban poniendo chungas, el mae se estaba dando cuenta que había mordido más de lo que podía mascar.
Y ni hablar del juicio en Miami, que se llevó a cabo dos años después. Le cayeron 40 años de cárcel por narcotráfico y lavado de dinero, aunque después se le redujeron a la mitad por buen comportamiento, ¿se cree que anda paseándose por la prisión jugando dominó?
Pero bueno, volviendo a lo actual, lo de Maduro. Trump ha soltado la bomba diciendo que van a capturarlo en una “operación a gran escala”. El tema es que esto plantea muchísimas preguntas. ¿Será que realmente hay pruebas sólidas en su contra?, ¿o es simplemente una excusa para intervenir en Venezuela y seguir removiendo el gallinero? Porque ya saben, la política internacional es un brete complicado, lleno de intereses y agendas ocultas.
Si vamos revisando la historia, estas intervenciones gringas en Latinoamérica tienen una larga tradición. Desde el golpe de Estado en Guatemala en 1954, pasando por la invasión de Cuba en Bahía de Cochinos en 1961, hasta el envío de marines a República Dominicana en 1965, siempre han encontrado alguna excusa para meterse en nuestros asuntos. No olvidemos el apoyo a las dictaduras militares del Cono Sur en los años 70, ni la guerra secreta contra Nicaragua en los 80. ¡Uf, qué historial!
Ahora bien, ¿será que estamos viendo el principio de otro largo conflicto en la región?, ¿o Trump solo está buscando llamar la atención con unas declaraciones grandilocuentes? Y lo más importante: ¿qué impacto tendrá toda esta movida en la vida de la gente común en Venezuela y en toda Latinoamérica? Me pregunto, ¿hasta dónde estarán dispuestos a llegar los Estados Unidos para imponer su voluntad en nuestra querida América Latina? ¡Díganme sus opiniones, mándale pues!
Para refrescarle la memoria a algunos, allá por 1989, George Bush padre, luego de ser director de la CIA, mandó meter bala en Panamá para agarrarle al general Noriega. Ese tipo era un personaje, excolaborador de los yanquis, pero luego se puso complicado y andaba haciendo negocios turbios con el tráfico de drogas. La cosa fue escalando y terminaron metiendo un ejército entero para sacarlo de encima. Se llama "Causa Justa" la operación, pero ahí hubo mucha bronca y sangre derramada, eso sí.
Dicen que unos 27 mil soldados estuvieron involucrados, de los cuales casi la mitad ya estaban plantados en Panamá. Según los datos oficiales, murieron alrededor de 500 personas, pero algunas organizaciones independientes dicen que la cifra podría haber sido mucho mayor, llegando a varios miles. Imagínese el desmadre, pura confusión y gente inocente atrapada en medio del fuego cruzado. ¡Qué despache!
Noriega, después de esconderse unos días en la embajada del Vaticano (como queriendo pedirle auxilio al Papa), finalmente se rindió el 3 de enero de 1990. Antes de eso, el cabecita panameño llegó a decir que le habían puesto precio a su cabeza porque se negó a participar en un complot gringo para invadir Nicaragua. Ahí se ve que las cosas se estaban poniendo chungas, el mae se estaba dando cuenta que había mordido más de lo que podía mascar.
Y ni hablar del juicio en Miami, que se llevó a cabo dos años después. Le cayeron 40 años de cárcel por narcotráfico y lavado de dinero, aunque después se le redujeron a la mitad por buen comportamiento, ¿se cree que anda paseándose por la prisión jugando dominó?
Pero bueno, volviendo a lo actual, lo de Maduro. Trump ha soltado la bomba diciendo que van a capturarlo en una “operación a gran escala”. El tema es que esto plantea muchísimas preguntas. ¿Será que realmente hay pruebas sólidas en su contra?, ¿o es simplemente una excusa para intervenir en Venezuela y seguir removiendo el gallinero? Porque ya saben, la política internacional es un brete complicado, lleno de intereses y agendas ocultas.
Si vamos revisando la historia, estas intervenciones gringas en Latinoamérica tienen una larga tradición. Desde el golpe de Estado en Guatemala en 1954, pasando por la invasión de Cuba en Bahía de Cochinos en 1961, hasta el envío de marines a República Dominicana en 1965, siempre han encontrado alguna excusa para meterse en nuestros asuntos. No olvidemos el apoyo a las dictaduras militares del Cono Sur en los años 70, ni la guerra secreta contra Nicaragua en los 80. ¡Uf, qué historial!
Ahora bien, ¿será que estamos viendo el principio de otro largo conflicto en la región?, ¿o Trump solo está buscando llamar la atención con unas declaraciones grandilocuentes? Y lo más importante: ¿qué impacto tendrá toda esta movida en la vida de la gente común en Venezuela y en toda Latinoamérica? Me pregunto, ¿hasta dónde estarán dispuestos a llegar los Estados Unidos para imponer su voluntad en nuestra querida América Latina? ¡Díganme sus opiniones, mándale pues!