Seamos honestos, maes. Salir del cole es una de las varas más raras de la vida. Por un lado, ¡qué chiva la libertad! Por otro, empieza esa presión existencial de “¿y ahora qué?”. Uno tiene a toda la familia preguntando qué va a estudiar, mientras uno apenas está procesando que ya no tiene que pedir permiso para ir al baño. Y la verdad es que elegir una carrera es un despiche; hay mil opciones y uno lo que quiere es encontrar un brete que pague bien y que, ojalá, no lo amargue a uno a los 30. Justo por eso, la iniciativa de UCIMED me pareció bastante tuanis y vale la pena comentarla.
Resulta que la gente de la Universidad de Ciencias Médicas se mandó con un evento que suena a otro nivel: el "Adventure UCIMED en Bioingenierías". El nombre suena como a película, pero la idea es súper práctica. Este sábado 30 de agosto van a abrir las puertas de su campus en Sabana Oeste para que cualquier graduado de colegio pueda llegar a “jugar” de científico por un día. No es la típica charla aburrida con un señor en corbata leyendo un PowerPoint. La vara es que los güilas se metan de jupa a los laboratorios, usen los chunches de verdad en simulaciones y hasta se den una vuelta por el Laboratorio de Anatomía. ¡Qué tuanis! Es una oportunidad para ver si de verdad a uno le cuadra ese mundo antes de matricular y gastarse un platal.
Ahora, ¿por qué bioingeniería, biotecnología y esas varas con nombres complicados? Simple: ahí es donde está el futuro (y el brete). Costa Rica se ha convertido en un imán para empresas de dispositivos médicos y de ciencias de la vida. Todos hemos visto las noticias de las zonas francas que no paran de crecer y que necesitan gente pila, especializada en estos campos. Estas carreras son las que están detrás de los marcapasos de nueva generación, las prótesis inteligentes, las terapias genéticas… es ciencia ficción hecha realidad, y lo mejor es que hay una demanda gigante de profesionales. Tener la chance de explorar esto de primera mano, sin compromiso, es ¡qué nivel de oportunidad para no meter las patas escogiendo carrera!
Pero quizás la parte más carga de todo este evento es que no es solo para ver máquinas y bichos en un microscopio. UCIMED incluyó en el paquete una sesión de orientación vocacional con sus propios expertos. Esto es clave, porque de nada sirve que la carrera sea la del futuro si uno no tiene ni las habilidades ni el interés para sobrellevarla. Es como tener un Waze para su futuro profesional; los maes te ayudan a ver si tu perfil, tus gustos y tus fortalezas hacen ‘clic’ con el mundo de la ingeniería biomédica. Es una forma inteligente de asegurarse de que uno no se está mandando a una carrera a ciegas, solo porque suena bien o porque paga bien. Es un filtro de calidad para una de las decisiones más importantes de la vida.
En resumen, la iniciativa es un golaso. Es gratuita, es práctica y ataca el problema de raíz: la incertidumbre de los recién graduados. En lugar de solo venderles un plan de estudios, les dan las herramientas para que ellos mismos descubran si ese es su camino. La actividad es este sábado de 9 a.m. a 1 p.m., y si conocen a algún güila de cole que anda más perdido que el chiquito de la Llorona, díganle que se inscriba. Es una mañana que le puede ahorrar años de frustración y plata. Y ahora, se las tiro a ustedes, maes: ¿creen que este tipo de carreras son de verdad el futuro del brete en Tiquicia o es pura hablada para atraer estudiantes?
Resulta que la gente de la Universidad de Ciencias Médicas se mandó con un evento que suena a otro nivel: el "Adventure UCIMED en Bioingenierías". El nombre suena como a película, pero la idea es súper práctica. Este sábado 30 de agosto van a abrir las puertas de su campus en Sabana Oeste para que cualquier graduado de colegio pueda llegar a “jugar” de científico por un día. No es la típica charla aburrida con un señor en corbata leyendo un PowerPoint. La vara es que los güilas se metan de jupa a los laboratorios, usen los chunches de verdad en simulaciones y hasta se den una vuelta por el Laboratorio de Anatomía. ¡Qué tuanis! Es una oportunidad para ver si de verdad a uno le cuadra ese mundo antes de matricular y gastarse un platal.
Ahora, ¿por qué bioingeniería, biotecnología y esas varas con nombres complicados? Simple: ahí es donde está el futuro (y el brete). Costa Rica se ha convertido en un imán para empresas de dispositivos médicos y de ciencias de la vida. Todos hemos visto las noticias de las zonas francas que no paran de crecer y que necesitan gente pila, especializada en estos campos. Estas carreras son las que están detrás de los marcapasos de nueva generación, las prótesis inteligentes, las terapias genéticas… es ciencia ficción hecha realidad, y lo mejor es que hay una demanda gigante de profesionales. Tener la chance de explorar esto de primera mano, sin compromiso, es ¡qué nivel de oportunidad para no meter las patas escogiendo carrera!
Pero quizás la parte más carga de todo este evento es que no es solo para ver máquinas y bichos en un microscopio. UCIMED incluyó en el paquete una sesión de orientación vocacional con sus propios expertos. Esto es clave, porque de nada sirve que la carrera sea la del futuro si uno no tiene ni las habilidades ni el interés para sobrellevarla. Es como tener un Waze para su futuro profesional; los maes te ayudan a ver si tu perfil, tus gustos y tus fortalezas hacen ‘clic’ con el mundo de la ingeniería biomédica. Es una forma inteligente de asegurarse de que uno no se está mandando a una carrera a ciegas, solo porque suena bien o porque paga bien. Es un filtro de calidad para una de las decisiones más importantes de la vida.
En resumen, la iniciativa es un golaso. Es gratuita, es práctica y ataca el problema de raíz: la incertidumbre de los recién graduados. En lugar de solo venderles un plan de estudios, les dan las herramientas para que ellos mismos descubran si ese es su camino. La actividad es este sábado de 9 a.m. a 1 p.m., y si conocen a algún güila de cole que anda más perdido que el chiquito de la Llorona, díganle que se inscriba. Es una mañana que le puede ahorrar años de frustración y plata. Y ahora, se las tiro a ustedes, maes: ¿creen que este tipo de carreras son de verdad el futuro del brete en Tiquicia o es pura hablada para atraer estudiantes?