¡Ay, Dios mío! Diciembre pasado fue una locura total en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría (SJO). Según datos de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), tuvimos un flechazo de turistas que ni en sus sueños más locos esperaban. Más de 699 mil movimientos migratorios, ¡una verdadera estampida!
Para ponerle pausa a esto, los sábados fueron los días fuertes. El 20 de diciembre, ¡tremendo vareta!, hubo casi 28 mil movimientos, con más de 16 mil extranjeros buscando su pedacito de paraíso tico. Imagínate la fila en inmigración, un verdadero brete para los oficiales.
Pero la cosa no quedó ahí. El 27 de diciembre, el personal de Migración tuvo que lidiar con más de 28 mil personas, donde unos 14 mil entraron al país y otros 14 mil se largaron de vuelta a sus casas. Esto nos demuestra que la temporada navideña sigue siendo un imán gigante para los visitantes de todas partes del mundo. ¡Se armó un changüío!
Si pensabas que eso era mucho, espera que escuches esto: en todo el año 2024, el SJO registró alrededor de 630 mil movimientos migratorios. Pero en 2025… ¡boom! Superamos ese número en más de 68 mil extranjeros. Eso sí que es un dato a considerar, señores. ¡Nos estamos convirtiendo en un hormiguero turístico!
Desde la DGME dicen que están haciendo todo lo posible para que el servicio siga siendo eficiente y rápido. Entendemos que no es tarea fácil con tanta gente llegando, pero bueno, hay que darle crédito porque al menos intentan mantener el orden. Al final, todos queremos pasar nuestras vacaciones relajaditos, diay.
Este aumento masivo de turistas tiene implicaciones más allá de las filas largas en inmigración. Hablamos de un impacto económico importante para el país, restaurantes llenos, hoteles a reventar, souvenirs volando de las estanterías... Un alivio para muchos negocios que se vieron afectados por la pandemia. Aunque también plantea retos en cuanto a infraestructura y sostenibilidad turística.
Muchos se preguntan qué significa este auge para el futuro. ¿Seguiremos viendo este crecimiento constante? ¿Será necesario invertir en nuevas tecnologías para agilizar los procesos migratorios? ¿Podremos mantener la calidad de vida y el medio ambiente mientras recibimos a tantos visitantes? Son preguntas clave que debemos empezar a resolver ahora mismo, antes de que la cosa se vaya al traste.
Ahora dime, ¿crees que Costa Rica está preparada para manejar este turismo masivo a largo plazo? ¿Deberíamos poner límites o enfocarnos en atraer un turismo más sostenible y responsable? ¡Déjanos tus opiniones en los comentarios, vamos a prender el Foro!
Para ponerle pausa a esto, los sábados fueron los días fuertes. El 20 de diciembre, ¡tremendo vareta!, hubo casi 28 mil movimientos, con más de 16 mil extranjeros buscando su pedacito de paraíso tico. Imagínate la fila en inmigración, un verdadero brete para los oficiales.
Pero la cosa no quedó ahí. El 27 de diciembre, el personal de Migración tuvo que lidiar con más de 28 mil personas, donde unos 14 mil entraron al país y otros 14 mil se largaron de vuelta a sus casas. Esto nos demuestra que la temporada navideña sigue siendo un imán gigante para los visitantes de todas partes del mundo. ¡Se armó un changüío!
Si pensabas que eso era mucho, espera que escuches esto: en todo el año 2024, el SJO registró alrededor de 630 mil movimientos migratorios. Pero en 2025… ¡boom! Superamos ese número en más de 68 mil extranjeros. Eso sí que es un dato a considerar, señores. ¡Nos estamos convirtiendo en un hormiguero turístico!
Desde la DGME dicen que están haciendo todo lo posible para que el servicio siga siendo eficiente y rápido. Entendemos que no es tarea fácil con tanta gente llegando, pero bueno, hay que darle crédito porque al menos intentan mantener el orden. Al final, todos queremos pasar nuestras vacaciones relajaditos, diay.
Este aumento masivo de turistas tiene implicaciones más allá de las filas largas en inmigración. Hablamos de un impacto económico importante para el país, restaurantes llenos, hoteles a reventar, souvenirs volando de las estanterías... Un alivio para muchos negocios que se vieron afectados por la pandemia. Aunque también plantea retos en cuanto a infraestructura y sostenibilidad turística.
Muchos se preguntan qué significa este auge para el futuro. ¿Seguiremos viendo este crecimiento constante? ¿Será necesario invertir en nuevas tecnologías para agilizar los procesos migratorios? ¿Podremos mantener la calidad de vida y el medio ambiente mientras recibimos a tantos visitantes? Son preguntas clave que debemos empezar a resolver ahora mismo, antes de que la cosa se vaya al traste.
Ahora dime, ¿crees que Costa Rica está preparada para manejar este turismo masivo a largo plazo? ¿Deberíamos poner límites o enfocarnos en atraer un turismo más sostenible y responsable? ¡Déjanos tus opiniones en los comentarios, vamos a prender el Foro!