¡Ay, Dios mío! Esto sí que es juguito. Resulta que Liana Noguera, otrita directiva del Banco Central y jueza de violencia doméstica, se mandó unas comprazo de bonos del Pueblo Soberano durante la campaña de Laura Fernández. ¿Y qué es lo bueno? Que estos bonos los compró en un solo tracto, ¡por casi 15 millones de colones! Una verdadera vara, vamos.
Para ponerlos en contexto, Noguera Ruiz llegó al BCR en agosto del 2022 gracias a Don Rodri, pero ya saben cómo va esto, las cosas cambiaron y la sacaron por tener doble cargo – jueza y directora al mismo tiempo. Algo que, como bien sabemos, está prohibido por ley. Imagínense la torta que pudo haber sido si hubiera habido algún problema en el juzgado y luego tuviera que tomar decisiones financieras en el BCR… ¡Qué despiche!
Lo curioso de todo esto es que el Partido Pueblo Soberano le vendió los bonos con un descuentito del 15%, unos ¢1 millón cada uno. Lo que significa que Noguera Ruiz pagó ¢14.450.000 por los 17 bonos. Y ahí te van los números, del 713 al 729, todos de la Serie A. El BCR, defendiéndose, dice que ella fue nombrada por el Consejo de Gobierno y que ahora no tiene nada que ver con ellos. Pero bueno, ya saben cómo andan estas aguas... siempre hay algo detrás, diay.
Pero eso no es todo, porque parece que Noguera Ruiz estaba metida en varias cositas dentro del BCR. No solo era directiva del BCR general, sino que también formaba parte de BCR SAFI y hasta fue presidenta de BCR Seguros. Dice ella, en un informe de gestión, que tomaba decisiones estratégicas, gestionaba riesgos… ¡Un brete de responsabilidades! Aparentemente, después de dejar el Poder Judicial en octubre del 2025, se puso a trabajar en una firma legal privada. Ya estamos viendo qué pasa con el Poder Judicial y sus puestos…
Ahora, la pregunta importante: ¿quiénes más se dieron vuelo con los bonos del Pueblo Soberano? Pues resultaaa que los hermanos Turcios Stiegler, Yann Eduardo y Stephan Roberto, compraron la mayoría, unos 143 bonos cada uno. ¡Esa es una pura lana! Estos señores tienen una empresa de tecnología financiera, una fintech, que utilizan software y aplicaciones para ofrecer servicios financieros. Se llama Ridivi y parece que les anda bien el panorama.
También hay otros compradores llamativos, como Mauricio Wong Mayorga, dueño de Madisa Latinoamericana, una empresa de reciclaje, y Alejandro Vargas Fuentes, relacionado con MedAesthetics, una empresa de productos farmacéuticos e insumos para cirugía plástica. Vargas, entre risas, nos comentó que invirtió sus ahorros buscando una oportunidad de negocio. “Somos gente normal, empresarios”, nos dijo. Bueno, “normales” con unos cuantos millones para invertir, ¿eh?
Como si fuera poco, el Tribunal Supremo de Elecciones tuvo que echarles un regaño al Pueblo Soberano porque no reportaron quiénes compraron esos bonos y a qué bancos les estaban dando la garantía. Al parecer hubo algún problema administrativo, pero eso ya es otra historia. Es que con tanto papeleo y tanto movimiento, a veces se dejan pasar las cosas, ¿verdad? Esta vaina del financiamiento político es un lío complicado, y más cuando aparecen figuras como esta en el medio.
Después de analizar toda esta movida, me queda una pregunta que quiero compartir con ustedes, mis queridos lectores del Foro: ¿Cree usted que este caso evidencia una posible red de influencias indebidas o simplemente se trata de inversiones particulares realizadas por individuos con vínculos con el gobierno? ¡Dejen sus opiniones abajo y veamos qué sale de esta conversación!
Para ponerlos en contexto, Noguera Ruiz llegó al BCR en agosto del 2022 gracias a Don Rodri, pero ya saben cómo va esto, las cosas cambiaron y la sacaron por tener doble cargo – jueza y directora al mismo tiempo. Algo que, como bien sabemos, está prohibido por ley. Imagínense la torta que pudo haber sido si hubiera habido algún problema en el juzgado y luego tuviera que tomar decisiones financieras en el BCR… ¡Qué despiche!
Lo curioso de todo esto es que el Partido Pueblo Soberano le vendió los bonos con un descuentito del 15%, unos ¢1 millón cada uno. Lo que significa que Noguera Ruiz pagó ¢14.450.000 por los 17 bonos. Y ahí te van los números, del 713 al 729, todos de la Serie A. El BCR, defendiéndose, dice que ella fue nombrada por el Consejo de Gobierno y que ahora no tiene nada que ver con ellos. Pero bueno, ya saben cómo andan estas aguas... siempre hay algo detrás, diay.
Pero eso no es todo, porque parece que Noguera Ruiz estaba metida en varias cositas dentro del BCR. No solo era directiva del BCR general, sino que también formaba parte de BCR SAFI y hasta fue presidenta de BCR Seguros. Dice ella, en un informe de gestión, que tomaba decisiones estratégicas, gestionaba riesgos… ¡Un brete de responsabilidades! Aparentemente, después de dejar el Poder Judicial en octubre del 2025, se puso a trabajar en una firma legal privada. Ya estamos viendo qué pasa con el Poder Judicial y sus puestos…
Ahora, la pregunta importante: ¿quiénes más se dieron vuelo con los bonos del Pueblo Soberano? Pues resultaaa que los hermanos Turcios Stiegler, Yann Eduardo y Stephan Roberto, compraron la mayoría, unos 143 bonos cada uno. ¡Esa es una pura lana! Estos señores tienen una empresa de tecnología financiera, una fintech, que utilizan software y aplicaciones para ofrecer servicios financieros. Se llama Ridivi y parece que les anda bien el panorama.
También hay otros compradores llamativos, como Mauricio Wong Mayorga, dueño de Madisa Latinoamericana, una empresa de reciclaje, y Alejandro Vargas Fuentes, relacionado con MedAesthetics, una empresa de productos farmacéuticos e insumos para cirugía plástica. Vargas, entre risas, nos comentó que invirtió sus ahorros buscando una oportunidad de negocio. “Somos gente normal, empresarios”, nos dijo. Bueno, “normales” con unos cuantos millones para invertir, ¿eh?
Como si fuera poco, el Tribunal Supremo de Elecciones tuvo que echarles un regaño al Pueblo Soberano porque no reportaron quiénes compraron esos bonos y a qué bancos les estaban dando la garantía. Al parecer hubo algún problema administrativo, pero eso ya es otra historia. Es que con tanto papeleo y tanto movimiento, a veces se dejan pasar las cosas, ¿verdad? Esta vaina del financiamiento político es un lío complicado, y más cuando aparecen figuras como esta en el medio.
Después de analizar toda esta movida, me queda una pregunta que quiero compartir con ustedes, mis queridos lectores del Foro: ¿Cree usted que este caso evidencia una posible red de influencias indebidas o simplemente se trata de inversiones particulares realizadas por individuos con vínculos con el gobierno? ¡Dejen sus opiniones abajo y veamos qué sale de esta conversación!