¡Ay, Dios mío, qué movida! Parece que la campaña de Laura Fernández anda buscando darle duro a la política tradicional. Ya saben, esa donde los candidatos van a debatir y terminan más peleándose que hablando de cosas que le importan a la gente. Así que ahora dicen que no les va ni poquito a participar en esos escenarios si se convierten en pura pelea y show. ¡Un cambio de sopas, vamos!
Según el equipo de Laura, desde octubre pasado, pusieron pa’lante una estrategia diferente: ir a visitar a la gente, escuchar sus problemas de pana, andar por los barrios y las montañas… Entender, ¿no? Dejar atrás eso de estar encerrado en estudios y contestándole a señores gritones de la tele. Francisco Gamboa, el jefe de campaña, soltó que la idea es “caminar junto a la gente” y entender lo que realmente necesitan, no meterse en esas broncas políticas que a veces dan más asco que solución.
Gamboa, pa' dejarlo claro, tiró unas cuantas pullas bien directas a los otros candidatos, diciéndoles que algunos andaban desesperados por llamar la atención y por subir en las encuestas. Según él, esos mismos están tratando de convertir los debates en “plataformas de ataque, mentira y espectáculo mediático”. ¡Qué carga! Parece que alguien está jugando sucio, mae. Y la campaña de Laura dice que no quiere tener nada que ver con eso.
Pero ojo, que no es que se quieran escudar en nada. La campaña de Laura explicó que ellos deciden dónde van a estar, dependiendo de lo que piensen que es importante para la población. Así que van a participar en los debates oficiales del Tribunal Electoral, tranquilos. También confirman su asistencia a Trivisión, Radio Columbia y Monumental-Repretel. Al final, parece que quieren controlar la vara y no dejarse llevar por las corrientes.
Esto me recuerda a cuando el ex presidente dijo que iba a limpiar el río Virilla y nunca hizo nada. Al final, todos prometemos, pero pocos cumplen, ¿verdad? Es fácil decir “vamos a hacer esto” y otra cosa es estar ahí, en terreno, escuchando a la gente de verdad. Porque al final, la política se trata de servirle a la sociedad, no de buscar protagonismo en la tele.
Además, este enfoque de Laura plantea varias preguntas. ¿Será efectivo evitar los debates tradicionales y enfocarse en el contacto directo con la gente? Algunos dicen que sí, porque la gente ya está harta de escuchar promesas vacías y discusiones estériles. Otros piensan que los debates son importantes para que los candidatos expongan sus ideas y sean evaluados por el público. Pero bueno, cada quien piensa diferente, diay.
Hablando de eso, hay que reconocer que Laura está apostando por una jugada arriesgada. En vez de seguir el juego de los demás, prefiere hacer las cosas a su manera. Igual, queda ver si la estrategia funciona o si al final termina siendo otro blooper más en la historia política de Costa Rica. Como siempre, el tiempo nos dará la razón... o la desacreditará a lo largo de esta campaña presidencial, ¡qué vareazo!
En fin, mientras tanto, la pregunta que tengo es esta: ¿Ustedes creen que evitar los debates es una buena estrategia para conectar con la gente, o se están perdiendo una oportunidad valiosa para presentar sus propuestas y contrastarlas con las de sus oponentes? ¡Dejen sus opiniones abajo, quiero saber qué piensan!
Según el equipo de Laura, desde octubre pasado, pusieron pa’lante una estrategia diferente: ir a visitar a la gente, escuchar sus problemas de pana, andar por los barrios y las montañas… Entender, ¿no? Dejar atrás eso de estar encerrado en estudios y contestándole a señores gritones de la tele. Francisco Gamboa, el jefe de campaña, soltó que la idea es “caminar junto a la gente” y entender lo que realmente necesitan, no meterse en esas broncas políticas que a veces dan más asco que solución.
Gamboa, pa' dejarlo claro, tiró unas cuantas pullas bien directas a los otros candidatos, diciéndoles que algunos andaban desesperados por llamar la atención y por subir en las encuestas. Según él, esos mismos están tratando de convertir los debates en “plataformas de ataque, mentira y espectáculo mediático”. ¡Qué carga! Parece que alguien está jugando sucio, mae. Y la campaña de Laura dice que no quiere tener nada que ver con eso.
Pero ojo, que no es que se quieran escudar en nada. La campaña de Laura explicó que ellos deciden dónde van a estar, dependiendo de lo que piensen que es importante para la población. Así que van a participar en los debates oficiales del Tribunal Electoral, tranquilos. También confirman su asistencia a Trivisión, Radio Columbia y Monumental-Repretel. Al final, parece que quieren controlar la vara y no dejarse llevar por las corrientes.
Esto me recuerda a cuando el ex presidente dijo que iba a limpiar el río Virilla y nunca hizo nada. Al final, todos prometemos, pero pocos cumplen, ¿verdad? Es fácil decir “vamos a hacer esto” y otra cosa es estar ahí, en terreno, escuchando a la gente de verdad. Porque al final, la política se trata de servirle a la sociedad, no de buscar protagonismo en la tele.
Además, este enfoque de Laura plantea varias preguntas. ¿Será efectivo evitar los debates tradicionales y enfocarse en el contacto directo con la gente? Algunos dicen que sí, porque la gente ya está harta de escuchar promesas vacías y discusiones estériles. Otros piensan que los debates son importantes para que los candidatos expongan sus ideas y sean evaluados por el público. Pero bueno, cada quien piensa diferente, diay.
Hablando de eso, hay que reconocer que Laura está apostando por una jugada arriesgada. En vez de seguir el juego de los demás, prefiere hacer las cosas a su manera. Igual, queda ver si la estrategia funciona o si al final termina siendo otro blooper más en la historia política de Costa Rica. Como siempre, el tiempo nos dará la razón... o la desacreditará a lo largo de esta campaña presidencial, ¡qué vareazo!
En fin, mientras tanto, la pregunta que tengo es esta: ¿Ustedes creen que evitar los debates es una buena estrategia para conectar con la gente, o se están perdiendo una oportunidad valiosa para presentar sus propuestas y contrastarlas con las de sus oponentes? ¡Dejen sus opiniones abajo, quiero saber qué piensan!