¡Ay, dios mío! Otra vez con esto de Laura Fernández y los debates. Parece que la candidata del Partido Pueblo Soberano (PPSO) anda más preocupada en pasearse por las colonias que en sentarse a discutir ideas con sus contendientes. Ahora, confirman oficialmente que ni pumita aparecerá en el debate de Teletica Canal 7. Francisco Gamboa, el jefe de campaña, soltó un comunicado que parece sacado directamente de un manual de evasivas políticas.
La jugada ya lleva un par de semanas, porque recordemos que también le dio la espalda al debate de ¡OPA! Canal 38. Sus asesores juran y perjurán que es parte de una estrategia bien pensada, y que todo eso de “estar con la gente” no es solo pura palabrería. Pero bueno, aquí vamos todos los chavos a voltear a ver si realmente está tanto con la gente como dice, o si simplemente está buscando foto con los jubilados para ganar unos votos fáciles. Venga, pues…
Gamboa, en el comunicado, argumenta que desde octubre del año pasado decidieron poner al pueblo “en el centro de la campaña”. O sea, que prefieren ir casa por casa, ofreciendo café y pastelitos, a debatir abiertamente sobre temas como el medio ambiente, la educación o la salud. Entiendo que quieren conectar con la base, pero sinceramente, así se les va a ir el tiempo y no van a llegar muy lejos. Con estos rodeos, ¡pa’ nadie!”, como dicen por acá.
Además, Gamboa lanzó unas pullas a sus adversarios políticos, acusándolos de querer convertir los debates en “escenarios de confrontación y espectáculo”. Según él, algunos candidatos “desesperados por atención” están tratando de levantar vuelo usando ataques personales y mentiras. ¡Uy, qué escándalo! Pero claro, hablando de ataques, la actitud de Laura Fernández tampoco ayuda mucho a mantener la calma en la contienda.
Y ahí nomás, dejaron caer que la agenda de la candidata no la marcan los medios de comunicación, sino ellos mismos. ¡Ajá! Entonces, ¿quién decide dónde y cuándo va a aparecer la señora? Parece que solo quieren escucharse a sí mismos, y no están muy interesados en dialogar con la población. Eso sí que es bronca, diay. Porque al final, los ciudadanos somos los que tenemos que decidir quién nos va a representar, y para eso necesitamos información clara y honesta, no excusas y rodeos.
Sin embargo, no todo está perdido. Al parecer, sí aceptarán participar en los debates organizados por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Trivisión, Radio Columbia y Monumental–Repretel. Supongo que esos tienen más peso político o algo así. ¿Será que ven esos foros como más seguros, donde pueden controlar mejor el mensaje? Es una pena, la verdad, porque los debates de canal son importantísimos para que la gente pueda conocer a fondo a los candidatos y tomar decisiones informadas.
La ausencia constante de Laura Fernández en los debates públicos ha generado toda clase de especulaciones y críticas. Algunos analistas políticos aseguran que es una muestra de inseguridad o falta de preparación. Otros creen que es una estrategia deliberada para evitar confrontaciones directas y mantenerse en un perfil bajo. Sea cual sea la razón, lo cierto es que su actitud ha vuelto a poner en tela de juicio su compromiso con la transparencia y el diálogo democrático. Que diga la gente, esto está más complicado que buscar estacionamiento en el Paseo Colón los fines de semana.
Ahora, me pregunto... ¿creen ustedes que la estrategia de Laura Fernández de evitar los debates televisivos será efectiva para ganarse el favor de los votantes, o piensan que se está equivocando al aislarse de los medios de comunicación y del debate público? Dejen sus opiniones abajo, quiero leerlos!
La jugada ya lleva un par de semanas, porque recordemos que también le dio la espalda al debate de ¡OPA! Canal 38. Sus asesores juran y perjurán que es parte de una estrategia bien pensada, y que todo eso de “estar con la gente” no es solo pura palabrería. Pero bueno, aquí vamos todos los chavos a voltear a ver si realmente está tanto con la gente como dice, o si simplemente está buscando foto con los jubilados para ganar unos votos fáciles. Venga, pues…
Gamboa, en el comunicado, argumenta que desde octubre del año pasado decidieron poner al pueblo “en el centro de la campaña”. O sea, que prefieren ir casa por casa, ofreciendo café y pastelitos, a debatir abiertamente sobre temas como el medio ambiente, la educación o la salud. Entiendo que quieren conectar con la base, pero sinceramente, así se les va a ir el tiempo y no van a llegar muy lejos. Con estos rodeos, ¡pa’ nadie!”, como dicen por acá.
Además, Gamboa lanzó unas pullas a sus adversarios políticos, acusándolos de querer convertir los debates en “escenarios de confrontación y espectáculo”. Según él, algunos candidatos “desesperados por atención” están tratando de levantar vuelo usando ataques personales y mentiras. ¡Uy, qué escándalo! Pero claro, hablando de ataques, la actitud de Laura Fernández tampoco ayuda mucho a mantener la calma en la contienda.
Y ahí nomás, dejaron caer que la agenda de la candidata no la marcan los medios de comunicación, sino ellos mismos. ¡Ajá! Entonces, ¿quién decide dónde y cuándo va a aparecer la señora? Parece que solo quieren escucharse a sí mismos, y no están muy interesados en dialogar con la población. Eso sí que es bronca, diay. Porque al final, los ciudadanos somos los que tenemos que decidir quién nos va a representar, y para eso necesitamos información clara y honesta, no excusas y rodeos.
Sin embargo, no todo está perdido. Al parecer, sí aceptarán participar en los debates organizados por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Trivisión, Radio Columbia y Monumental–Repretel. Supongo que esos tienen más peso político o algo así. ¿Será que ven esos foros como más seguros, donde pueden controlar mejor el mensaje? Es una pena, la verdad, porque los debates de canal son importantísimos para que la gente pueda conocer a fondo a los candidatos y tomar decisiones informadas.
La ausencia constante de Laura Fernández en los debates públicos ha generado toda clase de especulaciones y críticas. Algunos analistas políticos aseguran que es una muestra de inseguridad o falta de preparación. Otros creen que es una estrategia deliberada para evitar confrontaciones directas y mantenerse en un perfil bajo. Sea cual sea la razón, lo cierto es que su actitud ha vuelto a poner en tela de juicio su compromiso con la transparencia y el diálogo democrático. Que diga la gente, esto está más complicado que buscar estacionamiento en el Paseo Colón los fines de semana.
Ahora, me pregunto... ¿creen ustedes que la estrategia de Laura Fernández de evitar los debates televisivos será efectiva para ganarse el favor de los votantes, o piensan que se está equivocando al aislarse de los medios de comunicación y del debate público? Dejen sus opiniones abajo, quiero leerlos!