¡Ay, Dios mío! Esto sí que es bronca. Resulta que de todos los que aspiran a dirigir este país, apenas cuatro se animaron a echarle un ojo a la preocupación de nuestros maestros jubilados. ¿Se imaginan la movida? De veinte candidatos consultados, solo unos pocos le dieron apoyo a la propuesta para blindar sus pensiones. La verdad, parece que algunos tienen otras prioridades… o simplemente no quieren meterse en bretes tan sensibles.
Según la Asociación de Jubilados en Acción del Magisterio Nacional (AJA), quienes presentaron el documento a los equipos de campaña tras el debate en Jupema, solamente Ana Virginia Calzada, Ronny Castillo, Douglas Caamaño y Ariel Robles (desde el Frente Amplio) mostraron alguna postura favorable. El espanto es que el resto… bueno, digamos que no se animaron mucho a mojarse. Algunos ni siquiera respondieron, ¡qué chancla!
Y qué decir de los que dijeron que no. Luis Amador, Juan Carlos Hidalgo y Boris Molina, directamente se lavaron las manos. Pero hay un montón de gente en medio, tipo Claudio Alpízar, Fernando Zamora, José Aguilar... la lista sigue y sigue, que dieron respuestas evasivas, sin negar ni afirmar. Parece que prefieren esperar a ver cómo se mueven las aguas antes de tomar una decisión firme. ¡Qué pena!
La propuesta de AJA es simple pero crucial: reconocer que esas pensiones son fruto del sudor y lágrimas de los maestros, que se cotizó a conciencia durante años, y que el Estado no puede seguir metiéndose con esos ahorros. Además, piden declarar inviolables esos fondos y castigar con dureza cualquier desvío. ¿Les suena justo, diay?
Miguel Sobrado, presidente de AJA, me dijo textualmente: "Los jubilados del Régimen de Reparto no somos pensionados de lujo. Somos trabajadores que cotizamos conforme a la ley durante décadas y que hoy seguimos aportando. Estamos defendiendo lo que se cotizó, no pidiendo favores". ¡Y tiene toda la razón! Entre 1958 y 1992, la plata de los docentes se usó para parches del Estado, generando este embrollo que ahora nos tiene a todos preocupados.
Ahora, muchos de estos jubilados llevan más de cinco años sin recibir un ajuste por inflación. ¡Cinco años! Mientras tanto, el costo de vida sigue subiendo y ellos siguen batallando para llegar a fin de mes. Pura torta, amigos. Basta ya de darle largas al asunto, necesitamos soluciones ya. Los tiempos de dejarnos llevar por promesas vacías quedaron atrás, el pueblo exige resultados, especialmente aquellos que dedicaron su vida a educar a las nuevas generaciones.
Esta falta de apoyo político evidenciada por AJA es alarmante. Demuestra una clara ausencia de voluntad política para corregir una injusticia histórica y proteger los derechos de quienes construyeron el sistema educativo de Costa Rica. Parece que a algunos les da perezo para enfrentar problemas reales. Seamos honestos, esto refleja una cultura generalizada de irresponsabilidad fiscal y falta de compromiso con el bienestar social.
La pregunta que queda en el aire es: ¿Realmente nos importa el futuro de nuestros maestros jubilados, o vamos a seguir permitiendo que sus pensiones sean víctimas de intereses políticos y económicos? ¿Cuál creen ustedes que debería ser la solución más efectiva para garantizar la protección de los fondos de pensiones del Magisterio y asegurar un retiro digno para nuestros educadores? ¡Déjenme sus opiniones en el foro!
Según la Asociación de Jubilados en Acción del Magisterio Nacional (AJA), quienes presentaron el documento a los equipos de campaña tras el debate en Jupema, solamente Ana Virginia Calzada, Ronny Castillo, Douglas Caamaño y Ariel Robles (desde el Frente Amplio) mostraron alguna postura favorable. El espanto es que el resto… bueno, digamos que no se animaron mucho a mojarse. Algunos ni siquiera respondieron, ¡qué chancla!
Y qué decir de los que dijeron que no. Luis Amador, Juan Carlos Hidalgo y Boris Molina, directamente se lavaron las manos. Pero hay un montón de gente en medio, tipo Claudio Alpízar, Fernando Zamora, José Aguilar... la lista sigue y sigue, que dieron respuestas evasivas, sin negar ni afirmar. Parece que prefieren esperar a ver cómo se mueven las aguas antes de tomar una decisión firme. ¡Qué pena!
La propuesta de AJA es simple pero crucial: reconocer que esas pensiones son fruto del sudor y lágrimas de los maestros, que se cotizó a conciencia durante años, y que el Estado no puede seguir metiéndose con esos ahorros. Además, piden declarar inviolables esos fondos y castigar con dureza cualquier desvío. ¿Les suena justo, diay?
Miguel Sobrado, presidente de AJA, me dijo textualmente: "Los jubilados del Régimen de Reparto no somos pensionados de lujo. Somos trabajadores que cotizamos conforme a la ley durante décadas y que hoy seguimos aportando. Estamos defendiendo lo que se cotizó, no pidiendo favores". ¡Y tiene toda la razón! Entre 1958 y 1992, la plata de los docentes se usó para parches del Estado, generando este embrollo que ahora nos tiene a todos preocupados.
Ahora, muchos de estos jubilados llevan más de cinco años sin recibir un ajuste por inflación. ¡Cinco años! Mientras tanto, el costo de vida sigue subiendo y ellos siguen batallando para llegar a fin de mes. Pura torta, amigos. Basta ya de darle largas al asunto, necesitamos soluciones ya. Los tiempos de dejarnos llevar por promesas vacías quedaron atrás, el pueblo exige resultados, especialmente aquellos que dedicaron su vida a educar a las nuevas generaciones.
Esta falta de apoyo político evidenciada por AJA es alarmante. Demuestra una clara ausencia de voluntad política para corregir una injusticia histórica y proteger los derechos de quienes construyeron el sistema educativo de Costa Rica. Parece que a algunos les da perezo para enfrentar problemas reales. Seamos honestos, esto refleja una cultura generalizada de irresponsabilidad fiscal y falta de compromiso con el bienestar social.
La pregunta que queda en el aire es: ¿Realmente nos importa el futuro de nuestros maestros jubilados, o vamos a seguir permitiendo que sus pensiones sean víctimas de intereses políticos y económicos? ¿Cuál creen ustedes que debería ser la solución más efectiva para garantizar la protección de los fondos de pensiones del Magisterio y asegurar un retiro digno para nuestros educadores? ¡Déjenme sus opiniones en el foro!