¡Ay, Dios mío! Ya nos tienen hasta las ranas con esta inflación que parece que nunca va a acabar. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), seguimos negativos, sí, pero esa bajada del -1,23% no precisamente está para echarle flores. Más bien, te deja con la sensación de que algo anda medio turbio, ¿me entienden?
Para ponerlo en perspectiva, esto significa que los precios siguen siendo más bajos que hace un año, lo cual suena bueno, ¿verdad? Pero fíjate tú, estamos hablando de 32 meses seguidos por debajo del rango que quiere el Banco Central. Eso ya empieza a rayar en lo preocupante, porque si las cosas no empiezan a moverse pronto, vamos a empezar a tener problemas más gordos.
Nelson Castillo, el coordinador de la Unidad del IPC, soltó la bomba diciendo que el 2025 fue la segunda vez en la última década que vemos números rojos en la inflación anual. ¡Imagínate eso! Y encima, culpa a la comida y las bebidas de haber subido los precios en diciembre, así que ahí tenemos otro motivo para apretar el cinturón. Todos sabemos que la cesta básica ya es un brete, y ahora esto… ¡qué fastidio!
Y ni hablar de lo que pasó durante todo el año pasado. Ocho meses completos con inflación negativa. Suena bien en teoría, pero en la práctica significa que los negocios no están ganando tanto dinero, la gente gasta menos y la economía se estanca. Es un círculo vicioso, mae, y hay que buscarle solución rápido.
Pero ojo, no todo es malo. El INE también dice que algunos productos bajaron de precio, como los huevos, el pescado, el salchichón, el arroz y hasta la gasolina. ¡Un respiro! Aunque a ver cuánto dura, porque con la forma en que van las cosas, mañana mismo vuelven a subir. Esa es la bronca, siempre andamos al filo de la navaja.
Si revisamos qué productos fueron los que más subieron, encontramos el repollo, la papaya, la cebolla, el tomate y el chile dulce. Todo lo rico, ¿eh? Claramente, los agricultores están teniendo dificultades, y eso impacta directamente en nuestros bolsillos. Hay que apoyar el esfuerzo agrícola, porque sino, ¿de dónde sacamos las verduras fresquitas?
Ahora, muchos se preguntarán, ¿por qué pasa esto? Bueno, puede ser muchas cosas. Desde factores externos, como la guerra en Ucrania o los problemas en Oriente Medio, hasta decisiones internas que no han ayudado a impulsar la economía. Lo cierto es que necesitamos un plan serio y efectivo para salir de este atolladero, y dejar de vivir siempre al tenedor.
En fin, la cosa está complicada, pero no imposible. Tenemos que estar atentos a cómo evolucionan los precios, exigir soluciones a los políticos y apoyarnos mutuamente para superar estos momentos difíciles. ¿Ustedes creen que el Gobierno está haciendo lo suficiente para controlar la inflación y proteger nuestro poder adquisitivo, o deberíamos esperar más cambios radicales? ¡Díganme sus opiniones en el foro!
Para ponerlo en perspectiva, esto significa que los precios siguen siendo más bajos que hace un año, lo cual suena bueno, ¿verdad? Pero fíjate tú, estamos hablando de 32 meses seguidos por debajo del rango que quiere el Banco Central. Eso ya empieza a rayar en lo preocupante, porque si las cosas no empiezan a moverse pronto, vamos a empezar a tener problemas más gordos.
Nelson Castillo, el coordinador de la Unidad del IPC, soltó la bomba diciendo que el 2025 fue la segunda vez en la última década que vemos números rojos en la inflación anual. ¡Imagínate eso! Y encima, culpa a la comida y las bebidas de haber subido los precios en diciembre, así que ahí tenemos otro motivo para apretar el cinturón. Todos sabemos que la cesta básica ya es un brete, y ahora esto… ¡qué fastidio!
Y ni hablar de lo que pasó durante todo el año pasado. Ocho meses completos con inflación negativa. Suena bien en teoría, pero en la práctica significa que los negocios no están ganando tanto dinero, la gente gasta menos y la economía se estanca. Es un círculo vicioso, mae, y hay que buscarle solución rápido.
Pero ojo, no todo es malo. El INE también dice que algunos productos bajaron de precio, como los huevos, el pescado, el salchichón, el arroz y hasta la gasolina. ¡Un respiro! Aunque a ver cuánto dura, porque con la forma en que van las cosas, mañana mismo vuelven a subir. Esa es la bronca, siempre andamos al filo de la navaja.
Si revisamos qué productos fueron los que más subieron, encontramos el repollo, la papaya, la cebolla, el tomate y el chile dulce. Todo lo rico, ¿eh? Claramente, los agricultores están teniendo dificultades, y eso impacta directamente en nuestros bolsillos. Hay que apoyar el esfuerzo agrícola, porque sino, ¿de dónde sacamos las verduras fresquitas?
Ahora, muchos se preguntarán, ¿por qué pasa esto? Bueno, puede ser muchas cosas. Desde factores externos, como la guerra en Ucrania o los problemas en Oriente Medio, hasta decisiones internas que no han ayudado a impulsar la economía. Lo cierto es que necesitamos un plan serio y efectivo para salir de este atolladero, y dejar de vivir siempre al tenedor.
En fin, la cosa está complicada, pero no imposible. Tenemos que estar atentos a cómo evolucionan los precios, exigir soluciones a los políticos y apoyarnos mutuamente para superar estos momentos difíciles. ¿Ustedes creen que el Gobierno está haciendo lo suficiente para controlar la inflación y proteger nuestro poder adquisitivo, o deberíamos esperar más cambios radicales? ¡Díganme sus opiniones en el foro!