¡Ay, Dios mío! Resulta que ahora hasta los partidos políticos están usando inteligencia artificial para armar sus planes de gobierno. Sí, así como lo escuchas, esos discursos que nos venden con tanto ahínco, ¡podrían estar escritos por una computadora! El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) soltó la bomba: nueve de los veinte partidos admitieron haberle dado bola a la IA, y vaya si les ha agarrado el costal a algunos.
Todo empezó como un “apoyo técnico y metodológico”, dicen ellos. Ordenar información, sistematizar ideas, pulir la redacción… bueno, pa’ eso sirve la IA, ¿verdad? Pero a ver, ¿hasta dónde llegamos? Porque si la máquina está escribiendo las propuestas, ¿dónde queda el criterio humano, la visión del partido? Aquí hay tela que cortar, mi gente, y yo ya me estoy rascando la cabeza pensando qué tan ‘chiva’ será esto realmente.
El rollo es que estamos en tiempos modernos, eh. Las herramientas digitales avanzan a toda velocidad y, claro, los políticos quieren aprovecharse. Pero ojo, porque esto abre un debate enorme: ¿quién es responsable de lo que dice el plan de gobierno si la IA tuvo una mano importante? ¿El partido? ¿El programador? ¿La propia máquina? ¡Madre mía, qué brete!
Algunos partidos, como Avanza y Centro Democrático y Social (CDS), se pusieron medio defensivos. Aseguran que la IA solo sirvió para pulir la redacción y ajustar el estilo, pero que las ideas originales siguen siendo suyas. Otros, como Esperanza Nacional (PEN), son más abiertos al respecto y admiten que la IA representó un 25% al 30% del trabajo. ¡Y otros más, como Liberación Nacional (PLN), se lavan las manos diciendo que si hay algún error, la culpa es del equipo humano!
Pero lo más curioso de todo es el caso de Alianza Costa Rica Primero. Supuestamente, elaboraron su plan “a pie”, es decir, a pura fuerza bruta humana. Pero Grupo Extra descubrió que tenían una frasecilla sospechosísima en el documento, una de esas que la IA suelta sin querer. El candidato, Douglas Caamaño, terminó reconociendo que sí usaron inteligencia artificial para “mejorar” el plan, aunque siga negando que sea la base de todo. ¡Qué sal, mi pana!
Y ahí viene lo interesante: muchos partidos simplemente no reportaron el uso de la IA al TSE. ¡Qué atajo! ¿Quiere decir que hay más utilizando estas herramientas sin contárselo a nadie? Esto pone en duda toda la transparencia del proceso electoral. Habrá que estar bien pendientes para ver si el TSE toma cartas en el asunto y establece unas reglas claras sobre cómo se puede usar la IA en los planes de gobierno.
Esta vara nos deja pensando mucho. Si la inteligencia artificial está ayudando a construir los programas de los partidos, ¿realmente conocemos las propuestas que nos están vendiendo? ¿Estamos votando por las ideas de unos políticos o por las recomendaciones de una máquina? Y lo peor de todo, ¿cómo hacemos para saber cuál es cuál?
Ahora, te pregunto, compa: ¿Crees que el uso de la inteligencia artificial en los planes de gobierno es una ventaja o una desventaja para la democracia costarricense? ¡Déjame leer tus opiniones en el foro! ¿Debería regularse este tipo de práctica?
Todo empezó como un “apoyo técnico y metodológico”, dicen ellos. Ordenar información, sistematizar ideas, pulir la redacción… bueno, pa’ eso sirve la IA, ¿verdad? Pero a ver, ¿hasta dónde llegamos? Porque si la máquina está escribiendo las propuestas, ¿dónde queda el criterio humano, la visión del partido? Aquí hay tela que cortar, mi gente, y yo ya me estoy rascando la cabeza pensando qué tan ‘chiva’ será esto realmente.
El rollo es que estamos en tiempos modernos, eh. Las herramientas digitales avanzan a toda velocidad y, claro, los políticos quieren aprovecharse. Pero ojo, porque esto abre un debate enorme: ¿quién es responsable de lo que dice el plan de gobierno si la IA tuvo una mano importante? ¿El partido? ¿El programador? ¿La propia máquina? ¡Madre mía, qué brete!
Algunos partidos, como Avanza y Centro Democrático y Social (CDS), se pusieron medio defensivos. Aseguran que la IA solo sirvió para pulir la redacción y ajustar el estilo, pero que las ideas originales siguen siendo suyas. Otros, como Esperanza Nacional (PEN), son más abiertos al respecto y admiten que la IA representó un 25% al 30% del trabajo. ¡Y otros más, como Liberación Nacional (PLN), se lavan las manos diciendo que si hay algún error, la culpa es del equipo humano!
Pero lo más curioso de todo es el caso de Alianza Costa Rica Primero. Supuestamente, elaboraron su plan “a pie”, es decir, a pura fuerza bruta humana. Pero Grupo Extra descubrió que tenían una frasecilla sospechosísima en el documento, una de esas que la IA suelta sin querer. El candidato, Douglas Caamaño, terminó reconociendo que sí usaron inteligencia artificial para “mejorar” el plan, aunque siga negando que sea la base de todo. ¡Qué sal, mi pana!
Y ahí viene lo interesante: muchos partidos simplemente no reportaron el uso de la IA al TSE. ¡Qué atajo! ¿Quiere decir que hay más utilizando estas herramientas sin contárselo a nadie? Esto pone en duda toda la transparencia del proceso electoral. Habrá que estar bien pendientes para ver si el TSE toma cartas en el asunto y establece unas reglas claras sobre cómo se puede usar la IA en los planes de gobierno.
Esta vara nos deja pensando mucho. Si la inteligencia artificial está ayudando a construir los programas de los partidos, ¿realmente conocemos las propuestas que nos están vendiendo? ¿Estamos votando por las ideas de unos políticos o por las recomendaciones de una máquina? Y lo peor de todo, ¿cómo hacemos para saber cuál es cuál?
Ahora, te pregunto, compa: ¿Crees que el uso de la inteligencia artificial en los planes de gobierno es una ventaja o una desventaja para la democracia costarricense? ¡Déjame leer tus opiniones en el foro! ¿Debería regularse este tipo de práctica?