¡Ay, Dios mío! Aquí seguimos viendo cómo se nos quiere meter cualquier cosita sin pagarle al Estado. Esta vez, la Policía de Fronteras le pegó duro a unos chismeros que intentaban colar un cargamento monumental de licor en Talamanca. Parece que alguien pensó que la selva era su patio trasero para traer chuches de Panamá sin cumplir con sus deberes.
El brete pasó ayer jueves, en la comunidad de Bribri, un lugarcito tranquilo ahí en Talamanca, cerca de Bratsi. Un camión, bien cargadito, llamó la atención de los agentes mientras hacían un control rutinario. Al parecer, el chofer, un señor llamado Moraga, estaba tratando de pasar la mercancía como si nada. Uno se pregunta qué piensa ese mae, ¿cree que nadie lo va a agarrar?
Según las autoridades, este licor venía directamente desde Panamá, sin ningún papel ni impuesto pagado. ¡Una verdadera salada para nuestras arcas nacionales! Imagínate, 12.540 botellas, ¡una barbaridad! Desde cervezas hasta vodkas, pasando por rones, aguardientes y hasta esas cremas de licor que tanto le gustan a algunos...Todo listo para abastecer fiestas clandestinas o tiendas informales. ¡Qué torta!
No es la primera vez que esto pasa, vamos. La zona fronteriza siempre ha sido un imán para este tipo de actividades ilegales. Pero parece que la Policía de Fronteras está poniendo huevos y redoblando esfuerzos para combatir el contrabando. Han intensificado los operativos en las últimas semanas, y este decomiso es prueba de que están haciendo bien su trabajo. ¡Qué carga la que tienen esos policías!
Después de la intervención, no anduvieron jugando. Coordinaron con la Policía de Control Fiscal, que rápidamente mandó a trasladr el camión y toda la carga hasta el almacén fiscal del cantón central de Limón. Ahí quedó todo bajo custodia, esperando el proceso administrativo correspondiente. Ya saben, papeleo, multas, decomisos… ¡Un dolor de cabeza para los infractores!
Este caso pone de manifiesto una realidad preocupante: el contrabando de licor sigue siendo un problema grave en Costa Rica, especialmente en las zonas fronterizas. No solo afecta las finanzas públicas, sino también la salud pública, ya que muchos de estos productos no cumplen con los estándares de calidad exigidos. Además, fomenta la ilegalidad y debilita nuestro sistema comercial. A ver quién me dice que no es un problemón, diay.
Muchos se preguntan, ¿por qué tanta gente se anima a hacer estas cosas? Pues, simple: la tentación de ganar dinero fácil es muy grande. Y mientras haya demanda, habrá quienes estén dispuestos a correr el riesgo. Se necesita más conciencia ciudadana, más controles y, sobre todo, leyes más severas para combatir este flagelo. Necesitamos que el gobierno ponga más empeño en controlar lo que entra por nuestras fronteras, porque así nunca vamos a salir adelante.
Y ahora, aquí viene la pregunta clave: ¿Crees que los operativos policiales actuales son suficientes para frenar el contrabando de licor en nuestra frontera, o necesitamos medidas más drásticas? ¿Qué soluciones propondrías para acabar con este negocio sucio que le quita oportunidades a nuestros negocios legales y le hace daño al país?
El brete pasó ayer jueves, en la comunidad de Bribri, un lugarcito tranquilo ahí en Talamanca, cerca de Bratsi. Un camión, bien cargadito, llamó la atención de los agentes mientras hacían un control rutinario. Al parecer, el chofer, un señor llamado Moraga, estaba tratando de pasar la mercancía como si nada. Uno se pregunta qué piensa ese mae, ¿cree que nadie lo va a agarrar?
Según las autoridades, este licor venía directamente desde Panamá, sin ningún papel ni impuesto pagado. ¡Una verdadera salada para nuestras arcas nacionales! Imagínate, 12.540 botellas, ¡una barbaridad! Desde cervezas hasta vodkas, pasando por rones, aguardientes y hasta esas cremas de licor que tanto le gustan a algunos...Todo listo para abastecer fiestas clandestinas o tiendas informales. ¡Qué torta!
No es la primera vez que esto pasa, vamos. La zona fronteriza siempre ha sido un imán para este tipo de actividades ilegales. Pero parece que la Policía de Fronteras está poniendo huevos y redoblando esfuerzos para combatir el contrabando. Han intensificado los operativos en las últimas semanas, y este decomiso es prueba de que están haciendo bien su trabajo. ¡Qué carga la que tienen esos policías!
Después de la intervención, no anduvieron jugando. Coordinaron con la Policía de Control Fiscal, que rápidamente mandó a trasladr el camión y toda la carga hasta el almacén fiscal del cantón central de Limón. Ahí quedó todo bajo custodia, esperando el proceso administrativo correspondiente. Ya saben, papeleo, multas, decomisos… ¡Un dolor de cabeza para los infractores!
Este caso pone de manifiesto una realidad preocupante: el contrabando de licor sigue siendo un problema grave en Costa Rica, especialmente en las zonas fronterizas. No solo afecta las finanzas públicas, sino también la salud pública, ya que muchos de estos productos no cumplen con los estándares de calidad exigidos. Además, fomenta la ilegalidad y debilita nuestro sistema comercial. A ver quién me dice que no es un problemón, diay.
Muchos se preguntan, ¿por qué tanta gente se anima a hacer estas cosas? Pues, simple: la tentación de ganar dinero fácil es muy grande. Y mientras haya demanda, habrá quienes estén dispuestos a correr el riesgo. Se necesita más conciencia ciudadana, más controles y, sobre todo, leyes más severas para combatir este flagelo. Necesitamos que el gobierno ponga más empeño en controlar lo que entra por nuestras fronteras, porque así nunca vamos a salir adelante.
Y ahora, aquí viene la pregunta clave: ¿Crees que los operativos policiales actuales son suficientes para frenar el contrabando de licor en nuestra frontera, o necesitamos medidas más drásticas? ¿Qué soluciones propondrías para acabar con este negocio sucio que le quita oportunidades a nuestros negocios legales y le hace daño al país?