¡Aguafiestas! La polémica no cesa en Costa Rica. Ariel Robles, siempre buscando meterse en el brete, salió a la defensiva defendiendo a Stella Chinchilla Mora, la comunicadora acusada de querer mandar a matar al presidente Rodrigo Chaves. La DIS, moviéndose como querella, presentó pruebas –pantallazos, dicen– de una supuesta conspiración, y ahora todos estamos tratando de entender qué pasó.
Según la denuncia, Chinchilla Mora estaría involucrada en la coordinación de un pago a un sicario para eliminar al primer mandatario. De inmediato, la Fiscalía inició una investigación, y la repercusión ha sido tremenda. El caso ha encendido todas las alarmas, especialmente porque se avecina el proceso electoral y la tensión ya estaba a tope. Parece que los clásicos enfrentamientos políticos han escalado a niveles estratosféricos, ¡qué pena!
Pero Robles, fiel a su estilo, no tardó en echar agua fría a la historia. En su muro de Facebook, el ex candidato del Frente Amplio calificó la denuncia de “inventito más” y señaló que el gobierno estaría usando la situación para desviar la atención de otros temas. Su argumento principal es que la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) debería estar enfocada en investigar delitos más graves, como el narcotráfico, en lugar de andar “prestando el juego” a Zapote y creando espectáculos mediáticos. ¡Y vaya que sí lo están haciendo!
Robles, con su característica sinceridad, cuestionó la credibilidad de las pruebas presentadas por la DIS. Según él, es difícil creer que una comunicadora social, conocida por su labor en pro de causas nobles, pueda estar involucrada en un delito tan grave. Recalcó su compromiso con el bienestar animal, el apoyo a movimientos sociales y su dedicación a criar a sus hijos. Con estas declaraciones, parece querer pintar a Chinchilla como una santa, alejada de cualquier acto ilícito.
Pero la trama no termina ahí, chavalo. Robles también apuntó a que el gobierno aprovecharía este escándalo para mantener en secreto la reunión de este miércoles con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele. Considera que la DIS estaría utilizando la seguridad reforzada como excusa para evitar críticas y preguntas incómodas sobre posibles acuerdos controversiales. Aparentemente, el mae cree que todo esto es un plan maestro para manipular la opinión pública y distraer la atención de los problemas reales del país. ¡Así nomás!
Más allá del aspecto político, la denuncia plantea interrogantes sobre la actuación de la DIS y el uso de recursos públicos. ¿Realmente existe evidencia sólida que respalde la acusación contra Chinchilla Mora? ¿O estamos frente a una fabricación orquestada para desprestigiar a la oposición y consolidar el poder del gobierno? Son preguntas que deberían ser respondidas con transparencia y rigor, porque si no, esto se convierte en un circo y nos terminamos yendo al traste como nación.
En cuanto al debate en el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) de la semana pasada, Robles insinuó que la situación de Chinchilla serviría para desviar la atención del presunto mal desempeño de Laura Fernández, candidata oficial. Además, recordó el episodio del micrófono manipulado y el polémico video de TikTok del Nogui, sugiriendo que estos incidentes forman parte de una estrategia recurrente del gobierno para confundir a la gente y evitar asumir responsabilidades. ¡Que el pueblo vea y aprenda!
Este asunto, como pueden ver, tiene tela que cortar. La verdad es que la cosa está bien mamona y no sabemos a quién creer. Ahora me pregunto: ¿Creen ustedes que la denuncia contra Stella Chinchilla Mora es legítima y basada en pruebas sólidas, o simplemente una cortina de humo para desviar la atención de otros asuntos urgentes? Compartan sus opiniones y argumentos en el foro; ¡la discusión está abierta!
Según la denuncia, Chinchilla Mora estaría involucrada en la coordinación de un pago a un sicario para eliminar al primer mandatario. De inmediato, la Fiscalía inició una investigación, y la repercusión ha sido tremenda. El caso ha encendido todas las alarmas, especialmente porque se avecina el proceso electoral y la tensión ya estaba a tope. Parece que los clásicos enfrentamientos políticos han escalado a niveles estratosféricos, ¡qué pena!
Pero Robles, fiel a su estilo, no tardó en echar agua fría a la historia. En su muro de Facebook, el ex candidato del Frente Amplio calificó la denuncia de “inventito más” y señaló que el gobierno estaría usando la situación para desviar la atención de otros temas. Su argumento principal es que la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) debería estar enfocada en investigar delitos más graves, como el narcotráfico, en lugar de andar “prestando el juego” a Zapote y creando espectáculos mediáticos. ¡Y vaya que sí lo están haciendo!
Robles, con su característica sinceridad, cuestionó la credibilidad de las pruebas presentadas por la DIS. Según él, es difícil creer que una comunicadora social, conocida por su labor en pro de causas nobles, pueda estar involucrada en un delito tan grave. Recalcó su compromiso con el bienestar animal, el apoyo a movimientos sociales y su dedicación a criar a sus hijos. Con estas declaraciones, parece querer pintar a Chinchilla como una santa, alejada de cualquier acto ilícito.
Pero la trama no termina ahí, chavalo. Robles también apuntó a que el gobierno aprovecharía este escándalo para mantener en secreto la reunión de este miércoles con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele. Considera que la DIS estaría utilizando la seguridad reforzada como excusa para evitar críticas y preguntas incómodas sobre posibles acuerdos controversiales. Aparentemente, el mae cree que todo esto es un plan maestro para manipular la opinión pública y distraer la atención de los problemas reales del país. ¡Así nomás!
Más allá del aspecto político, la denuncia plantea interrogantes sobre la actuación de la DIS y el uso de recursos públicos. ¿Realmente existe evidencia sólida que respalde la acusación contra Chinchilla Mora? ¿O estamos frente a una fabricación orquestada para desprestigiar a la oposición y consolidar el poder del gobierno? Son preguntas que deberían ser respondidas con transparencia y rigor, porque si no, esto se convierte en un circo y nos terminamos yendo al traste como nación.
En cuanto al debate en el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) de la semana pasada, Robles insinuó que la situación de Chinchilla serviría para desviar la atención del presunto mal desempeño de Laura Fernández, candidata oficial. Además, recordó el episodio del micrófono manipulado y el polémico video de TikTok del Nogui, sugiriendo que estos incidentes forman parte de una estrategia recurrente del gobierno para confundir a la gente y evitar asumir responsabilidades. ¡Que el pueblo vea y aprenda!
Este asunto, como pueden ver, tiene tela que cortar. La verdad es que la cosa está bien mamona y no sabemos a quién creer. Ahora me pregunto: ¿Creen ustedes que la denuncia contra Stella Chinchilla Mora es legítima y basada en pruebas sólidas, o simplemente una cortina de humo para desviar la atención de otros asuntos urgentes? Compartan sus opiniones y argumentos en el foro; ¡la discusión está abierta!