¡Ay, mi Dios! Quién iba a decir que el aeropuerto nos iba a dejar así, patas arriba de tanto movimiento. El Juan Santamaría, mángelo, cerro’ 2025 con un récord histórico de pasajeros – ¡más de seis millones y medio!, diay – y mientras tanto, le siguen metiendo mano con unas obras que ni en sueños. Parece que AERIS, los encargados, andan con toda la pilas pa' que este lugar siga siendo el corazón de vuelos de Costa Rica.
La verdad, esto no cayó del cielo. Ya hace buen tiempo que el turismo y la economía andan imparables, y el aeropuerto tenía que ponerse las pilas para seguirle el paso. De hecho, el aeropuerto es fundamental, es como el ombligo del país si hablamos de conectar con el mundo. Conectar con tantos destinos... ¡Imagínate! Cosas de volar hasta donde te dé la gana, desde Alaska hasta Argentina. Y todo eso gracias a tener un aeropuerto decente, que ya quedó claro que lo estamos teniendo, aunque todavía le falten cositas.
Ahora sí, hablemos de billetes. AERIS le ha echado unos US$115 millones a las obras, una lana considerable, vamos. Esto incluye desde expandir la terminal hacia el oeste – que está en primera etapa, ojo – hasta echarle mano a la plataforma remota y al estacionamiento. Y no se me olviden los arreglos viales, que esos también son cruciales para que nadie se vaya al traste buscando dónde aparcar o cómo llegar al vuelo.
Lo de la expansión de la terminal hacia el oeste es pura responsabilidad, porque ampliar las áreas de llegadas, servicios sanitarios, aduanas… ¡eso es lo que necesitamos! Que la gente no tenga que jalarse una torta esperando horas en filas, sino que llegue y se sienta bienvenido al país. Se espera que esté lista en mayo del otro año, así que todavía tenemos un ratito, pero poco a poco se va viendo el progreso. Y qué bonito que les hayan puesto atención a cosas como el control fitosanitario, porque ahí toca ser cuidadosos con lo que entra y sale del país, ¿eh?
Y luego está la plataforma remota, que eso le da más espacio a los aviones, evita atascos y permite atender más vuelos al mismo tiempo. Esa va a estar lista para diciembre del próximo año. ¡Uf, un montón de fechas! Pero bueno, vale la pena invertir en esto, porque si no, íbamos a estar peor que ahora. Imagínatelo: colapsón total, gente corriendo de un lado a otro, mochilas volando… ¡qué despiche! Así que agradezcamos el esfuerzo, mae.
Pero no todo es construcción y números. Lo importante es entender que este crecimiento en pasajeros es reflejo de que Costa Rica sigue siendo un destino atractivo para el mundo. Gracias a la promoción internacional del ICT y a la coordinación con AERIS, las aerolíneas quieren venir a nosotros, y nosotros queremos viajar por todo el mundo. Ahora hay vuelos a casi todos lados, con casi todas las líneas imaginables. Y si sumamos que la disponibilidad de asientos aumentó un 9%, pues se entiende por qué el aeropuerto está explotando de tanta actividad. ¡Esto pinta muy bien para el futuro!
A pesar de todo este boom, los muchachos de AERIS dicen que están preparados. Reforzaron procesos de autoservicio, monitorean los flujos, aumentaron el personal y se coordinan con las aerolíneas. Según Ricardo Hernández, el director ejecutivo, este récord es producto de planificación y trabajo en equipo. Y él tiene razón, porque organizar semejante movimiento requiere mucha dedicación y atención al detalle. El apoyo del CETAC también ha sido clave para agilizar todo este proceso. ¡Un aplauso para ellos!
Ahora, dime tú: ¿Crees que las autoridades deberían invertir aún más en el aeropuerto, anticipándose a futuros crecimientos en el turismo, o consideras que con estas mejoras actuales ya estamos bien encaminados? ¿Y qué medidas propondrías para mejorar la experiencia de los pasajeros, especialmente durante los momentos pico de demanda? ¡Déjame tus ideas en los comentarios!
La verdad, esto no cayó del cielo. Ya hace buen tiempo que el turismo y la economía andan imparables, y el aeropuerto tenía que ponerse las pilas para seguirle el paso. De hecho, el aeropuerto es fundamental, es como el ombligo del país si hablamos de conectar con el mundo. Conectar con tantos destinos... ¡Imagínate! Cosas de volar hasta donde te dé la gana, desde Alaska hasta Argentina. Y todo eso gracias a tener un aeropuerto decente, que ya quedó claro que lo estamos teniendo, aunque todavía le falten cositas.
Ahora sí, hablemos de billetes. AERIS le ha echado unos US$115 millones a las obras, una lana considerable, vamos. Esto incluye desde expandir la terminal hacia el oeste – que está en primera etapa, ojo – hasta echarle mano a la plataforma remota y al estacionamiento. Y no se me olviden los arreglos viales, que esos también son cruciales para que nadie se vaya al traste buscando dónde aparcar o cómo llegar al vuelo.
Lo de la expansión de la terminal hacia el oeste es pura responsabilidad, porque ampliar las áreas de llegadas, servicios sanitarios, aduanas… ¡eso es lo que necesitamos! Que la gente no tenga que jalarse una torta esperando horas en filas, sino que llegue y se sienta bienvenido al país. Se espera que esté lista en mayo del otro año, así que todavía tenemos un ratito, pero poco a poco se va viendo el progreso. Y qué bonito que les hayan puesto atención a cosas como el control fitosanitario, porque ahí toca ser cuidadosos con lo que entra y sale del país, ¿eh?
Y luego está la plataforma remota, que eso le da más espacio a los aviones, evita atascos y permite atender más vuelos al mismo tiempo. Esa va a estar lista para diciembre del próximo año. ¡Uf, un montón de fechas! Pero bueno, vale la pena invertir en esto, porque si no, íbamos a estar peor que ahora. Imagínatelo: colapsón total, gente corriendo de un lado a otro, mochilas volando… ¡qué despiche! Así que agradezcamos el esfuerzo, mae.
Pero no todo es construcción y números. Lo importante es entender que este crecimiento en pasajeros es reflejo de que Costa Rica sigue siendo un destino atractivo para el mundo. Gracias a la promoción internacional del ICT y a la coordinación con AERIS, las aerolíneas quieren venir a nosotros, y nosotros queremos viajar por todo el mundo. Ahora hay vuelos a casi todos lados, con casi todas las líneas imaginables. Y si sumamos que la disponibilidad de asientos aumentó un 9%, pues se entiende por qué el aeropuerto está explotando de tanta actividad. ¡Esto pinta muy bien para el futuro!
A pesar de todo este boom, los muchachos de AERIS dicen que están preparados. Reforzaron procesos de autoservicio, monitorean los flujos, aumentaron el personal y se coordinan con las aerolíneas. Según Ricardo Hernández, el director ejecutivo, este récord es producto de planificación y trabajo en equipo. Y él tiene razón, porque organizar semejante movimiento requiere mucha dedicación y atención al detalle. El apoyo del CETAC también ha sido clave para agilizar todo este proceso. ¡Un aplauso para ellos!
Ahora, dime tú: ¿Crees que las autoridades deberían invertir aún más en el aeropuerto, anticipándose a futuros crecimientos en el turismo, o consideras que con estas mejoras actuales ya estamos bien encaminados? ¿Y qué medidas propondrías para mejorar la experiencia de los pasajeros, especialmente durante los momentos pico de demanda? ¡Déjame tus ideas en los comentarios!