¡Aguántense! La jugadera se puso caliente esta semana con la revelación de un supuesto plan para amenazar al Presidente Chaves, y ahora sale el jefe de la DIS, Jorge Torres, diciendo que ni siquiera se metieron a fondo en la investigación. ¡Un despiche monumental, vamos!
Resulta que Torres, en entrevista en Radio Monumental, soltó que, siguiendo estrictamente la Ley General de Policía de 1994 – esa que siempre sacan cuando les conviene – simplemente pasaron la bola al Ministerio Público. Dicen que la idea es avisarle al Poder Judicial si hay delito y ayudar a evitarlo, pero parece que quedarse en la superficie fue la estrategia.
Lo que está pasando es que la DIS recibió la información a finales de diciembre, casi amaneciendo un lunes, y Torres afirma que actuaron rápido, transmitiendo la data al Ministerio Público sin hacerle mucho caso. Su argumento es que el tiempo es oro cuando hablamos de la seguridad presidencial, y que no debían escatimar en velocidad. Un brete, sin duda.
Recordemos que el martes pasado, Torres anduvo presentando la denuncia ante la Fiscalía General, portando unos pantallazos de conversaciones de WhatsApp. Según él, la sospechosa es una mujer, y esos capturas de pantalla serían la evidencia principal. Pero bueno, ¿qué tanto han indagado realmente?
Aquí viene el puntito que pone a todos a discutir: la ley les permite informar y colaborar, pero ¿no tienen la capacidad dentro de la DIS para investigar mínimamente? Muchos se preguntan si la DIS se lavó las manos demasiado pronto, dejando que la Fiscalía cargue con toda la responsabilidad.
Y claro, esto ha encendido todas las alarmas, especialmente considerando el historial reciente de manejos cuestionables dentro del gobierno. Algunos ya están diciendo que esto huele a despiste, a querer tapar algo más grande, mientras que otros aseguran que Torres simplemente cumplió con la ley al pie de la letra. ¡Un pin pon enorme!
Sin embargo, la oposición no perdona y pide una investigación exhaustiva sobre los motivos detrás de esta decisión. Señalan que la DIS debería tener la capacidad de realizar una evaluación inicial y determinar la gravedad de la amenaza antes de pasar la pelota. ¡Que qué onda eso de no meterle atención a semejante vara!
En fin, el tema sigue dando de qué hablar y abre muchas preguntas. ¿Fue correcta la decisión de la DIS de no profundizar en la investigación? ¿Estamos ante un caso de cumplimiento estricto de la ley o de una evidente falta de diligencia? ¡Compas, díganme qué piensan ustedes: creen que la DIS hizo lo correcto al pasar la bola tan rápido, o deberían haber echado más ganas a la cacería?
Resulta que Torres, en entrevista en Radio Monumental, soltó que, siguiendo estrictamente la Ley General de Policía de 1994 – esa que siempre sacan cuando les conviene – simplemente pasaron la bola al Ministerio Público. Dicen que la idea es avisarle al Poder Judicial si hay delito y ayudar a evitarlo, pero parece que quedarse en la superficie fue la estrategia.
Lo que está pasando es que la DIS recibió la información a finales de diciembre, casi amaneciendo un lunes, y Torres afirma que actuaron rápido, transmitiendo la data al Ministerio Público sin hacerle mucho caso. Su argumento es que el tiempo es oro cuando hablamos de la seguridad presidencial, y que no debían escatimar en velocidad. Un brete, sin duda.
Recordemos que el martes pasado, Torres anduvo presentando la denuncia ante la Fiscalía General, portando unos pantallazos de conversaciones de WhatsApp. Según él, la sospechosa es una mujer, y esos capturas de pantalla serían la evidencia principal. Pero bueno, ¿qué tanto han indagado realmente?
Aquí viene el puntito que pone a todos a discutir: la ley les permite informar y colaborar, pero ¿no tienen la capacidad dentro de la DIS para investigar mínimamente? Muchos se preguntan si la DIS se lavó las manos demasiado pronto, dejando que la Fiscalía cargue con toda la responsabilidad.
Y claro, esto ha encendido todas las alarmas, especialmente considerando el historial reciente de manejos cuestionables dentro del gobierno. Algunos ya están diciendo que esto huele a despiste, a querer tapar algo más grande, mientras que otros aseguran que Torres simplemente cumplió con la ley al pie de la letra. ¡Un pin pon enorme!
Sin embargo, la oposición no perdona y pide una investigación exhaustiva sobre los motivos detrás de esta decisión. Señalan que la DIS debería tener la capacidad de realizar una evaluación inicial y determinar la gravedad de la amenaza antes de pasar la pelota. ¡Que qué onda eso de no meterle atención a semejante vara!
En fin, el tema sigue dando de qué hablar y abre muchas preguntas. ¿Fue correcta la decisión de la DIS de no profundizar en la investigación? ¿Estamos ante un caso de cumplimiento estricto de la ley o de una evidente falta de diligencia? ¡Compas, díganme qué piensan ustedes: creen que la DIS hizo lo correcto al pasar la bola tan rápido, o deberían haber echado más ganas a la cacería?