¡Ay, Dios mío! Esto se puso feo rapidito. Resulta que la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) hizo como que no vio un expediente judicial serio, enviado directo desde Estados Unidos, que ponía en cartelera unos supuestos nexos turbios entre un ex-ejecutivo de la empresa mexicana Tradeco y el mundo del narcotráfico. Y eso no es todo, el Presidente Chaves, al parecer, andaba empujando con ganas para que Tradeco se quedara con las obras de la ruta Barranca-Limonal.
Según declaraciones bajo juramento del exministro de Transportes, Luis Amador, el Presidente habría llegado al punto de amenazar al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el que financia la carretera, con sacar al país del organismo si no le daban el contrato a Tradeco. ¡Imagínate la bronca! Parece sacado de novela, pero es la pura verdad, mis panas.
Lo más increíble es que este informe, aunque circulaba desde 2019, nadie en la DIS le dio importancia suficiente para evitar que los mandamases de Tradeco se pasearan tranquilamente por reuniones en Zapote. Es como si estuvieran jugando cartas con fuego, y ahora nos quemamos todos nosotros.
Y la cosa no termina ahí, porque debido a estas presiones del Presidente para favorecer a Tradeco, la Fiscalía General decidió abrirle una causa penal por presunto peculado al propio Chaves. El expediente 23-000008-1878-PE está analizando minuciosamente si hubo algún tipo de manipulación para dirigir el contrato multimillonario a las manos de los mexicanos. ¡Esto huele a chancaca podrida!
Presidencia, para tratar de restarle importancia, confirmó que la DIS “no emitió ninguna alerta” sobre los antecedentes del narcotráfico. Pero ojo, el documento al que ha tenido acceso CR Hoy demuestra que esas alertas estaban ahí, disponibles desde hace seis años. ¡No inventen, que estamos despiertos!
Todo este rollo comenzó con una investigación en Honduras contra el “Tony” Hernández Alvarado, hermano del expresidente Juan Orlando Hernández, quien ya anda cumpliendo tiempo en Nueva York por tráfico de drogas. Fue precisamente durante esa investigación que apareció la información sobre Carlos González Macías, uno de los jefes de Tradeco, y sus relaciones con los hermanos Hernández y otros personajes sospechosos. Además, parece que Chaves quería que Tradeco se hiciera cargo de la obra en la ruta a Guanacaste, una obra que, por cierto, quedó abandonada a medio camino, ¡qué pena!
Según la Presidencia, “hay temas de seguridad que maneja directamente el director de la DIS”. Pero la realidad es que el director de la DIS, Jorge Torres Carrillo, mintió rotundamente al negar que la oficina hubiera alertado a Chaves sobre las conexiones de Tradeco con el narco. Las pruebas están ahí, mis amigos, en el documento del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ: CRM-182-67011), que detalla registros telefónicos que relacionan a González Macías con individuos ligados a la distribución de cocaína en Houston y Atlanta. ¡Eso no se arregla con eufemismos ni rodeos!
Ahora bien, ¿ustedes qué opinan de todo este embrollo? Con tanta polémica, ¿creen que la confianza en las instituciones públicas puede recuperarse, o este caso dejará una cicatriz permanente en la política nacional? ¿Se debería investigar a fondo el papel del Presidente en todo este asunto, o simplemente es otro escándalo más en la historia de Costa Rica?
Según declaraciones bajo juramento del exministro de Transportes, Luis Amador, el Presidente habría llegado al punto de amenazar al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el que financia la carretera, con sacar al país del organismo si no le daban el contrato a Tradeco. ¡Imagínate la bronca! Parece sacado de novela, pero es la pura verdad, mis panas.
Lo más increíble es que este informe, aunque circulaba desde 2019, nadie en la DIS le dio importancia suficiente para evitar que los mandamases de Tradeco se pasearan tranquilamente por reuniones en Zapote. Es como si estuvieran jugando cartas con fuego, y ahora nos quemamos todos nosotros.
Y la cosa no termina ahí, porque debido a estas presiones del Presidente para favorecer a Tradeco, la Fiscalía General decidió abrirle una causa penal por presunto peculado al propio Chaves. El expediente 23-000008-1878-PE está analizando minuciosamente si hubo algún tipo de manipulación para dirigir el contrato multimillonario a las manos de los mexicanos. ¡Esto huele a chancaca podrida!
Presidencia, para tratar de restarle importancia, confirmó que la DIS “no emitió ninguna alerta” sobre los antecedentes del narcotráfico. Pero ojo, el documento al que ha tenido acceso CR Hoy demuestra que esas alertas estaban ahí, disponibles desde hace seis años. ¡No inventen, que estamos despiertos!
Todo este rollo comenzó con una investigación en Honduras contra el “Tony” Hernández Alvarado, hermano del expresidente Juan Orlando Hernández, quien ya anda cumpliendo tiempo en Nueva York por tráfico de drogas. Fue precisamente durante esa investigación que apareció la información sobre Carlos González Macías, uno de los jefes de Tradeco, y sus relaciones con los hermanos Hernández y otros personajes sospechosos. Además, parece que Chaves quería que Tradeco se hiciera cargo de la obra en la ruta a Guanacaste, una obra que, por cierto, quedó abandonada a medio camino, ¡qué pena!
Según la Presidencia, “hay temas de seguridad que maneja directamente el director de la DIS”. Pero la realidad es que el director de la DIS, Jorge Torres Carrillo, mintió rotundamente al negar que la oficina hubiera alertado a Chaves sobre las conexiones de Tradeco con el narco. Las pruebas están ahí, mis amigos, en el documento del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ: CRM-182-67011), que detalla registros telefónicos que relacionan a González Macías con individuos ligados a la distribución de cocaína en Houston y Atlanta. ¡Eso no se arregla con eufemismos ni rodeos!
Ahora bien, ¿ustedes qué opinan de todo este embrollo? Con tanta polémica, ¿creen que la confianza en las instituciones públicas puede recuperarse, o este caso dejará una cicatriz permanente en la política nacional? ¿Se debería investigar a fondo el papel del Presidente en todo este asunto, o simplemente es otro escándalo más en la historia de Costa Rica?